El dólar mayorista cerró este viernes a $1.450, con un incremento de $48 (+3,5%) respecto al jueves, y llegó a tocar un máximo intradiario de $1.475. “Bancos que operan ventas del Tesoro americano salieron a vender al cierre”, comentaron operadores, quienes aseguraron que esa maniobra permitió moderar la escalada en los últimos minutos de la jornada.
De este modo, el tipo de cambio quedó apenas 2,5% por debajo del techo de la banda de flotación ($1.489,10), que el Gobierno argentino intenta mantener junto al respaldo de Washington. En total, el volumen operado fue de u$s724 millones, una cifra alta para esta época del año.
En las pizarras del Banco Nación, el billete minorista aumentó $50 hasta $1.475, mientras que el promedio del Banco Central ubicó el tipo de cambio en $1.491,20.
Los dólares financieros también acompañaron la tendencia alcista: el MEP subió 3,3% y cerró en $1.522,68, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) trepó 3,2% hasta $1.539,08. En tanto, el blue se vendió a $1.475, y el dólar cripto alcanzó los $1.512, según la cotización de Bitso.
Durante la mañana, el embajador estadounidense en la Argentina, Peter Lamelas, adelantó que “pronto tendremos grandes noticias que fortalecerán aún más la alianza económica entre Argentina y Estados Unidos”. Sin embargo, esa declaración no alcanzó para contener las expectativas del mercado.
Intervención del Tesoro de EE.UU.
Fuentes del mercado confirmaron que el Tesoro norteamericano vendió USD 120 millones en el segmento de contado este viernes, tras haber intervenido el miércoles con USD 100 millones. Según el Citi, las operaciones fueron ejecutadas “en nombre del Departamento del Tesoro de Estados Unidos en el mercado local”.
Analistas estimaron que, en las últimas tres ruedas, las ventas acumuladas del Tesoro estadounidense rondaron los USD 500 millones. “Siguen llegando múltiples tuits de Bessent con importantes anuncios, a pesar de lo cual ya no despiertan las mismas reacciones positivas entre los operadores que hasta hace poco”, sostuvo el economista Gustavo Ber, al advertir que “en esta etapa existe ansiedad por conocer los detalles del paquete de asistencia completo”.
La intervención de Washington coincidió con la inyección de $2 billones al sistema financiero argentino, producto de que el Tesoro local renovó solo el 45,7% de los vencimientos de deuda en la última licitación. Según los operadores, esa liquidez extra podría generar más presión sobre el dólar en los próximos días.
Expectativas preelectorales
El socio de Delphos Investment, Santiago López Alfaro, resumió el clima financiero: “Todos se cubren por las elecciones. Mucha incertidumbre”. A su vez, señaló que “la ayuda americana permite no perder reservas estos días, pero en la city nadie se confía”.
En la misma línea, Ber agregó que “los operadores comienzan a percibir en las últimas ruedas que apenas logran morigerar la dinámica del reacomodamiento alcista”, mientras crece la percepción de que “recién después del 26-O podría configurarse un escenario político y económico más claro”.
Desde el Grupo SBS coincidieron en que la clave estará en la sostenibilidad del esquema cambiario: “Más que el régimen en sí, lo relevante será si permite o no la acumulación de reservas netas genuinas”, advirtieron, y remarcaron que el resultado electoral será determinante para la confianza del mercado.
En ese sentido, el economista jefe del grupo, Juan Manuel Franco, destacó que “el esquema cambiario o nivel del tipo de cambio real deberá subordinarse al objetivo de recuperar reservas”, y que “el resultado electoral y la interpretación del mercado serán cruciales, dado su impacto sobre la demanda de pesos y bonos”.
A poco más de una semana de las elecciones, el Gobierno de Javier Milei enfrenta una creciente volatilidad financiera, con un mercado expectante ante los próximos pasos del Ejecutivo y del Tesoro estadounidense para intentar contener la presión sobre el dólar.