Palestinos liberados denuncian torturas y humillaciones en cárceles israelíes: “Nos impedían comer, beber e ir al baño”

Ex presos palestinos liberados por Israel en el marco del alto el fuego con Hamas denunciaron torturas y humillaciones. Relataron golpizas, privaciones y amenazas dentro de las cárceles. Solo 88 de los 250 prisioneros fueron liberados en Cisjordania; el resto fue deportado o permanece desaparecido.

Las escenas de alegría por la liberación de prisioneros palestinos en el marco del acuerdo de alto el fuego con Hamas se mezclaron con testimonios estremecedores. Varios de los liberados denunciaron torturas, golpes y humillaciones durante su cautiverio en cárceles israelíes, especialmente en los días previos a su salida.

Uno de ellos, Faisal Jalifa, condenado a 25 años de prisión y liberado tras cumplir diez, relató a la BBC Árabe que los últimos días fueron “los tres más difíciles” de su vida. “Nos esposaron y nos golpearon brutalmente. Nos dejaron bajo el sol durante 12 horas. De vez en cuando, los carceleros venían a humillarnos e insultar a nuestras madres. Nos impedían comer, beber e incluso ir al baño… Querían robarnos la alegría de la libertad antes de que siquiera comenzara”, declaró el palestino, originario del campo de refugiados de Nur Shams.

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Delgado y visiblemente agotado, Jalifa fue recibido por sus familiares en Ramala, adonde llegaron los autobuses de la Cruz Roja Internacional con los prisioneros procedentes de la cárcel de Ofer. Su testimonio fue replicado por otros excautivos que aseguraron haber sufrido malos tratos sistemáticos durante el cautiverio.

Algunos de los prisioneros palestinos liberados por Israel.

Sin embargo, no todas las familias lograron el esperado reencuentro. Ibtisam Omran, hermana de Mohamed Omran, contó entre lágrimas al Servicio Árabe de la BBC: “Esperé a que el último preso bajara del autobús, pero no lo vi… Lo busqué entre la gente, y uno de los liberados me dijo que lo había visto, pero que no sabía adónde lo habían llevado. Pensé que llegaría aquí, eso me prometió en su última llamada desde dentro de la prisión, pero luego desapareció… No sé dónde lo llevaron”.

De los 250 prisioneros palestinos liberados por Israel, solo 88 fueron recibidos en Cisjordania, 154 fueron deportados y 8 regresaron a la Franja de Gaza, de donde eran originarios. La medida se completó con la excarcelación de 1.700 detenidos gazatíes, entre ellos médicos, periodistas, menores y ancianos que no habían sido sometidos a juicio.

El acuerdo, mediado por Estados Unidos, Egipto, Qatar y Turquía, también incluyó la liberación de los últimos 20 rehenes israelíes vivos retenidos por Hamas. No obstante, las denuncias de tortura vertidas por los palestinos excarcelados abrieron un nuevo frente de tensión en medio de la tregua.

El corresponsal de la BBC en Ramala, Alaa Daraghme, informó que muchos de los liberados rehúsan hablar en público por temor a represalias. Entre ellos se encuentra Sami al Fateela, quien pasó más de 20 años en prisión cumpliendo una cadena perpetua. “Las condiciones dentro de las cárceles eran muy duras, pero no puedo hablar de ellas… El Shin Bet (la agencia de inteligencia interior de Israel) amenazó con volver a arrestarnos si hablábamos”, confesó.

El panorama que dejaron las liberaciones es complejo: una mezcla de alivio, miedo y dolor. Mientras algunos prisioneros se reencuentran con sus familias, otros siguen desaparecidos o bajo amenazas, y los relatos de violencia sistemática alimentan las denuncias por violaciones a los derechos humanos en las cárceles israelíes.

Fuente: BBC

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