El especialista en tránsito y seguridad vial, instructor de manejo y capacitador de inspectores, Rubén Tamis, analizó las causas del alto índice de siniestralidad vial en Misiones y sostuvo que “hay dos medidas urgentes que deben tomarse si realmente queremos reducir los accidentes: campañas de concientización y un cambio total en la forma de controlar el tránsito”.
Falta de conciencia del riesgo
“Las personas no tienen noción del riesgo”, afirmó Tamis. Para ejemplificarlo, recordó un caso reciente: “Vimos un video de un señor que se quejaba porque no dejaban darle de mamar al bebé dentro del vehículo, pero el problema era que iba adelante. No tuvo conciencia del riesgo. Así vemos bebés en moto, gente que cruza en rojo, que no usa cinturón, o que lleva un niño adelante”.
El especialista insistió en que el primer paso debe ser educativo y sostenido: “Hay que hacer campañas de concientización para que la población entienda el daño que puede provocar no respetar las normas básicas. Tenemos que generar conciencia del riesgo. Hoy muchos creen que nada va a pasarles, y esa es la raíz del problema”.
Controles en movimiento y capacitación
La segunda medida que propone Tamis apunta a modificar el sistema de control: “Hay que olvidarse de los conos. Hace 40 años que hacemos lo mismo. Hay que hacer control y patrullaje en movimiento”.
En su experiencia como exagente y actual capacitador de inspectores, subrayó: “El control estático con conos ya no sirve. A los dos minutos todos los grupos de WhatsApp avisan dónde están los controles y los infractores los esquivan. Necesitamos agentes motorizados que recorran la ciudad, observen las infracciones y recién ahí detengan a los vehículos”.
Para Tamis, también es clave reforzar la formación: “Hay que capacitar a los inspectores. Muchos no saben que primero deben observar las acciones del conductor antes de pedir documentación. No se trata de pararlos por rutina, sino de controlar la conducta vial”.
Uso inteligente de cámaras y tecnología
El especialista remarcó la importancia de integrar el sistema de cámaras urbanas al trabajo de control: “Las cámaras deberían tener repetidoras en el área de Movilidad Urbana, sin intervención directa, pero con operadores que detecten situaciones de riesgo. Si un monitor ve que alguien lleva un bebé en moto, se podría intervenir antes de que ocurra un siniestro”.
Según Tamis, la tecnología permitiría anticiparse: “Podemos bajar la tasa de accidentes hasta en un 70% si aplicamos estas tres medidas: concientización, control en movimiento y monitoreo activo con cámaras”.
Falta de canal directo para denuncias
Otro punto débil que mencionó es la falta de comunicación entre los ciudadanos y las autoridades de tránsito: “No hay una línea o sistema para denunciar infracciones en tiempo real. En Corrientes, por ejemplo, existe una ordenanza que permite a los ciudadanos denunciar malos estacionamientos con fotos que se toman como actas válidas. Acá no tenemos eso”.
Riesgos con menores y maniobras peligrosas
Respecto de las maniobras temerarias que jóvenes y adolescentes difunden en redes, Tamis fue contundente: “No podemos permitir que eso llegue a Posadas. En San Javier un muchacho murió haciendo willy y, en su velorio, vimos decenas de motos sin casco, cruzando en rojo. Es el reflejo de una cultura del descontrol que hay que frenar antes”.
Propuso que los inspectores acompañen las caravanas de motos que se organizan por redes: “No para reprimir, sino para observar. Si alguien sube a la vereda o hace explosiones, ahí sí intervenir. Pero hay que estar presentes”.
Capacitación también para ambulancias y patrulleros
Consultado sobre la posibilidad de perseguir a infractores, explicó: “Los vehículos de emergencia pueden no respetar normas de tránsito solo en la estricta misión de su función y siempre que no causen un mal mayor al que intentan resolver. No se puede perseguir a alguien que pasó en rojo y atropellar a un peatón en el intento. Eso también requiere capacitación”.
Controles de alcoholemia insuficientes
Tamis reconoció que los controles de alcoholemia son escasos: “Hay alcoholímetros, pero es una cuestión de decisión. En Posadas se hacen más que nada de noche, cuando salen los boliches, pero también se choca los domingos a las tres de la tarde, después de un asado. El alcohol no tiene horario”.
Comentó que la provincia adquirió dispositivos llamados alómetros, que detectan en segundos si alguien bebió sin necesidad de contacto: “Sirven para hacer un primer filtro y usar el alcoholímetro solo cuando da positivo”.
Licencias, documentación y medidas cautelares
Por último, explicó que los inspectores están facultados a retener vehículos o licencias en caso de irregularidades: “Si el conductor no tiene cómo acreditar que está habilitado, el vehículo puede ser retenido preventivamente. No es un secuestro, es una medida cautelar. La ley es clara: hay que llevar consigo la documentación, física o digital”.
Tamis concluyó con un mensaje claro: “En Misiones tenemos un problema grave de conciencia del riesgo. Si no entendemos que detrás de cada infracción puede haber una tragedia, nada va a cambiar. Con educación, control inteligente y presencia activa, podemos salvar vidas”.







