Analía Colazzo, referente de la Fundación Ferrocarril del Nordeste Argentino, advirtió que en el último año y medio se agudizó la demanda de ayuda debido a la desinversión del Gobierno nacional en programas clave como Incluir Salud y PAMI. Sin ambargo, destacó que la provincia de Misiones es una de las pocas que respondió para cubrir esas necesidades de las que se olvidó Nación.
La Fundación Ferrocarril del Nordeste Argentino, con base en Misiones, se convirtió en un sostén clave para muchas familias de distintas provincias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Desde pañales y alimentos especiales, hasta equipos médicos, la organización que lleva adelante Analía Colazzo, canaliza ayuda solidaria en un contexto marcado por la falta de respuestas nacionales en áreas sensibles como la discapacidad y la atención a adultos mayores.
“Mi trabajo es en todo el país, no solo en Misiones. Hoy, con todas las falencias que hay en otras provincias, siempre terminan golpeando la puerta acá. Las acciones solidarias cada vez son más, porque los requerimientos no paran de crecer”, explicó Colazzo.
El rol de Misiones frente al abandono nacional
Según detalló, la situación se agravó en el último año y medio tras la desinversión y retirada del Gobierno nacional. “En Misiones, la provincia se hizo cargo de Incluir Salud y garantiza la cobertura, pero en el resto del país eso no sucede. Ahí se ve mucho desamparo y abandono”, señaló.
Los ejemplos son contundentes: “Hay adultos que se quedan sin pañales o sin Ensure, que es el único alimento que pueden consumir. Una caja cuesta unos 250 mil pesos y se necesitan cuatro por mes. Con una pensión por discapacidad de 270 mil pesos, ni siquiera cubrís una semana. Encima, los medicamentos, aun con descuento, pueden salir 70, 80, 100 mil pesos o más. ¿Cómo se hace para elegir entre comer o comprar medicación?”, cuestionó.
Respiradores, internaciones y costos millonarios
Colazzo contó que muchos de los pedidos que recibe son urgentes y vitales. “Este mes tuve dos casos en Salta de niños oxígeno-dependientes que no recibían respuesta de Incluir Salud. Estamos hablando de equipos respiratorios que, en Argentina, cuestan entre 10 y 16 millones de pesos. No es un lujo, es la diferencia entre vivir o no”, relató.
Uno de los casos que sigue de cerca es el de un niño de ocho años que lleva 18 meses internado a la espera de soluciones. “Si no está el equipo, no vive. Así de simple. Y esos casos se multiplican”, advirtió.
Una red de colaboradores
El trabajo de la Fundación se sostiene gracias a donaciones de particulares, tanto del país como del extranjero. “Hay muchísima gente que me colabora. A veces surge un caso urgente, hago un llamado o escribo y en horas ya está resuelto. Otras veces se organizan colectas. Todo depende de la solidaridad de las personas”, explicó Colazzo.
Aunque no lleva un registro exacto, asegura que la cantidad de beneficiarios es enorme: “Son muchísimos, de todo el país. Tengo casos de niños en el Garrahan, en Entre Ríos, en Corrientes, y en varias provincias donde no reciben ninguna respuesta institucional”.
Conciencia y respeto
Colazzo también cuestionó las miradas prejuiciosas hacia las personas con discapacidad. “Mucha gente dice ‘en mi pueblo hay muchos que no son discapacitados’. Yo les respondo: hay discapacidades que no son visibles, como las mentales. Antes de prejuzgar, hay que entender que la vida con discapacidad ya es lo suficientemente difícil. No podemos ser crueles y condenar al otro por lo que no conocemos”, reflexionó.
Cómo colaborar
Quienes quieran comunicarse o colaborar con la Fundación Ferrocarril del Nordeste Argentino pueden hacerlo a través de las redes sociales: en Facebook, bajo el nombre Fundación Ferrocarril del Nordeste Argentino – Acciones Solidarias, o en Instagram, donde también difunden campañas y casos urgentes.
“Lo más importante es que la gente entienda que un pequeño gesto puede significar la diferencia entre que alguien coma, tenga medicación o incluso respire. Eso es lo que hacemos todos los días”, concluyó Colazzo.








