El fondo Allaria-Lendar abre nuevas alternativas de financiamiento hipotecario, con la posibilidad de atraer a pequeños ahorristas e inversores interesados en el mercado inmobiliario. Esta iniciativa también representa un paso hacia la diversificación de fuentes de crédito en el país, en un contexto donde la oferta bancaria sigue siendo insuficiente para cubrir la creciente demanda de vivienda.
La CNV aprobó el primer Fondo Común de Inversión Cerrado (FCIC) destinado a financiar créditos hipotecarios en dólares, con un objetivo de movilizar hasta u$s100 millones.
El fondo, creado por Allaria, Lendar y Re/Max, busca conectar inversores privados con tomadores de crédito, ofreciendo una alternativa al sistema bancario tradicional.
Los préstamos serán en dólares con tasas fijas del 9,5% anual, plazos entre 1 y 5 años y cuotas que no superan el 40% de los ingresos del solicitante.
En un hito para el mercado inmobiliario argentino, la Comisión Nacional de Valores (CNV) aprobó la creación del primer Fondo Común de Inversión Cerrado (FCIC) destinado a la financiación de créditos hipotecarios en dólares. El fondo, denominado Allaria-Lendar, tendrá un objetivo de movilizar hasta u$s100 millones y surge como respuesta a la alta demanda de créditos hipotecarios en el país, que supera con creces la oferta disponible.
El proyecto es una alianza entre tres grandes actores: Allaria, un referente del mercado de capitales; Lendar, la primera empresa de créditos colaborativos en Argentina; y Re/Max, una red inmobiliaria con presencia en Argentina y Uruguay. Su principal objetivo es conectar a inversores privados con tomadores de crédito, estableciendo un mecanismo que no dependa exclusivamente del sistema bancario tradicional. Según Gonzalo Estívariz, cofundador de Lendar, el objetivo es generar un «circuito virtuoso» que facilite el acceso al crédito, sin depender de las restricciones del sistema financiero convencional.
Los préstamos que se otorgarán a través de este fondo serán en dólares, con tasas fijas de aproximadamente 9,5% anual y plazos que van de 1 a 5 años. Además, las cuotas no superarán el 40% de los ingresos del solicitante. La financiación cubrirá hasta el 35% del valor del inmueble, con un proceso más ágil que el de los créditos bancarios tradicionales: el tiempo de aprobación puede ser tan corto como siete días.








