El general Sergio Jurczyszyn, al mando de la Fuerza de Tierra del Ejército Argentino, comanda los ejercicios militares «Libertador», que comenzaron el 6 de agosto y se extenderán hasta el 5 de septiembre. En una entrevista con Misiones Online, el general detalló los objetivos y las características de este importante entrenamiento que involucra a miles de efectivos y cientos de vehículos, con el objetivo de fortalecer la capacidad operativa y la respuesta ante situaciones de emergencia o agresión externa.
Un despliegue militar a nivel nacional
El general Jurczyszyn explicó que la estructura de la Fuerza de Tierra se divide en varias divisiones para mejorar su operatividad en todo el territorio nacional. «El Ejército argentino está dividido en cuatro grandes divisiones: las brigadas del norte, las brigadas de montaña, las unidades mecanizadas y la fuerza de pie rápido, que tiene la capacidad de estar en cualquier parte del país en 48 horas», señaló. Además, destacó la importancia de las unidades de transporte y las fuerzas especiales, que incluyen paracaidistas y comandos de operaciones especiales, esenciales para este tipo de ejercicios.
El general subrayó que el ejercicio «Libertador» no solo busca entrenar a las tropas en la respuesta ante una agresión externa, sino también medir la capacidad de respuesta de la fuerza ante una emergencia, como las situaciones climáticas que se dieron en el pasado, como la crisis de Bahía Blanca. En ese sentido, las fuerzas del Ejército se preparan para realizar tanto operaciones militares como humanitarias en caso de ser necesario.
Objetivos del ejercicio «Libertador»
El ejercicio «Libertador» tiene como principal objetivo practicar la coordinación entre las diferentes divisiones y unidades del Ejército, simulando una agresión externa y poniendo en práctica las operaciones necesarias para responder rápidamente. Jurczyszyn explicó que la Brigada de Monte III, con base en Resistencia, sería la primera en responder ante un ataque, cambiando el espacio por tiempo, lo que permitiría a las fuerzas de pie rápido desplegarse y coordinar una ofensiva para neutralizar la amenaza.
“Este ejercicio tiene como fin evaluar la capacidad de respuesta del Ejército Argentino ante una agresión extranjera, pero también es una oportunidad para medir nuestras fortalezas y detectar áreas de mejora. No se trata de mostrar que estamos bien, sino de corregir lo que sea necesario”, destacó el general. Además, enfatizó que el entrenamiento es parte de un ciclo continuo de ejercicios que se vienen realizando desde el año pasado, con el objetivo de mejorar las capacidades operativas a lo largo del tiempo.
Despliegue logístico y estratégico
El despliegue de efectivos y recursos en el ejercicio «Libertador» involucra a cerca de 3000 efectivos entre hombres y mujeres, y cientos de vehículos militares, que se movilizarán por todo el país. Además, se utilizarán 40 vehículos de carga y unidades ferroviarias para simular un transporte masivo de tropas y materiales hacia las zonas de operación.
El general también destacó la importancia de los vehículos blindados, como los nuevos «Striker», que están equipados con cañones de 25 a 30 milímetros y tienen la capacidad de transportar hasta ocho hombres con protección blindada. Estos vehículos son fundamentales para las operaciones mecanizadas y se utilizarán tanto en situaciones de combate como en la asistencia humanitaria.
Impacto en la seguridad y en la economía
El ejercicio no solo tiene un impacto a nivel operativo y militar, sino también en la economía local y en la seguridad de las áreas involucradas. «Este tipo de ejercicios no solo prepara al Ejército para enfrentar posibles amenazas externas, sino que también demuestra la capacidad de respuesta rápida ante emergencias, como ya lo vimos con las situaciones de desastre en el país», afirmó el general. Además, destacó que las fuerzas estarán trabajando en áreas específicas, como el noreste del país, que incluyen zonas de Formosa y Chaco, donde se realizarán ejercicios con lanzamientos de paracaidistas y desplazamientos de tropas.
Aunque el ejercicio tiene como objetivo simular situaciones de conflicto, el general subrayó que se han tomado todas las medidas necesarias para evitar cualquier tipo de afectación a la población civil. «Los sectores donde se realizarán las actividades de guerra están restringidos, y no se permitirá el ingreso de civiles en estas áreas de seguridad», aclaró Jurczyszyn. Sin embargo, destacó que la participación de la comunidad en el ejercicio, especialmente en la zona del Chaco, será posible de manera controlada.
Preparación para la paz a través de la capacidad de disuasión
El general Jurczyszyn concluyó que estos ejercicios no son solo una demostración de la capacidad del Ejército Argentino para enfrentar conflictos, sino también una forma de garantizar la paz a través de la disuasión. «Un país que se prepara para la paz debe demostrar que tiene fuerzas armadas con capacidad de disuasión, y con este tipo de entrenamientos lo que queremos es enviar un mensaje claro: estamos preparados para defender nuestra soberanía y nuestra paz, y nuestra fuerza está en condiciones de actuar en cualquier parte del país en el menor tiempo posible», afirmó.
El ejercicio «Libertador», que continuará hasta el 5 de septiembre, sigue siendo una pieza clave en la formación y preparación del Ejército Argentino, que no solo busca estar listo para enfrentar amenazas externas, sino también para brindar apoyo en situaciones de emergencia, garantizando la seguridad y la tranquilidad de la población argentina.



