Ucrania bombardeó el puerto de Olya con el objetivo de frenar la llegada de armamento iraní utilizada contra civiles

Las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmaron este viernes un ataque contra el puerto de Olya, en la región rusa de Astracán, considerado por Kiev como un punto logístico estratégico para el ingreso de material militar procedente de Irán a través del mar Caspio. Según el Estado Mayor ucraniano, el operativo tuvo como objetivo interrumpir las rutas de abastecimiento que permiten a Moscú emplear drones kamikaze Shahed y municiones en su ofensiva contra ciudades e infraestructuras ucranianas.

El bombardeo se produjo el jueves 14 de agosto y fue ejecutado por unidades de las Fuerzas de Operaciones Especiales en coordinación con otras ramas de defensa. De acuerdo con la inteligencia militar, uno de los objetivos alcanzados fue el buque Port Olya 4, presuntamente cargado con piezas para vehículos aéreos no tripulados tipo Shahed y munición enviada desde Irán. Aunque los resultados definitivos del ataque todavía están en evaluación, las autoridades aseguran que el impacto representa un golpe importante a la capacidad de Rusia para lanzar ataques aéreos sostenidos.

El puerto de Olya es un enclave clave en el comercio marítimo ruso con Irán. Su ubicación en el mar Caspio le permite mantener un flujo directo con puertos iraníes, lo que ha cobrado especial relevancia desde que Moscú y Teherán reforzaron su cooperación militar tras el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022. Las sanciones occidentales han limitado la importación de armamento y tecnología por parte de Rusia, lo que ha impulsado este corredor como una vía alternativa de abastecimiento.


El ataque coincidió con una jornada de intensos combates en el frente. El Ejército ucraniano reportó 149 enfrentamientos en las últimas 24 horas y aseguró que, en ese lapso, Moscú utilizó más de 5.500 drones en diversas operaciones ofensivas. Paralelamente, Kiev confirmó el impacto contra una refinería y negó que Rusia haya roto la última línea defensiva en la región de Donetsk, a pesar de los anuncios del Kremlin sobre la toma de nuevas localidades.

No es la primera vez que Ucrania dirige sus esfuerzos contra la infraestructura vinculada a los drones Shahed. En la última semana, drones de inteligencia ucranianos atacaron en dos ocasiones un terminal de almacenamiento de este tipo de aeronaves en Tartaristán, a más de 1.300 kilómetros de territorio ucraniano. Estos dispositivos, fabricados en Irán, han sido utilizados de forma recurrente para atacar zonas residenciales y objetivos críticos en varias ciudades ucranianas.

En su comunicado, el Estado Mayor ucraniano aseguró que las fuerzas de defensa “continuarán tomando medidas para socavar el potencial militar de los ocupantes rusos y obligar a Rusia a poner fin a su agresión armada contra Ucrania”. El mensaje finalizó con el lema “¡Gloria a Ucrania!”, característico de las comunicaciones oficiales del Ejército.

El uso de armamento iraní por parte de Rusia ha sido denunciado no solo por Kiev, sino también por varios gobiernos occidentales, que acusan a Teherán de violar resoluciones internacionales sobre la transferencia de armas. Con este ataque, Ucrania reafirma su estrategia de golpear las cadenas de suministro extranjeras que fortalecen la ofensiva rusa, en un intento de equilibrar el pulso en un conflicto que sigue sin una solución cercana.

 

FUENTE: Infobae.

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