Con una inversión de $31 millones, los Bomberos Voluntarios de Alem suman equipamiento de última generación

Con fondos nacionales, los Bomberos Voluntarios de Alem adquirieron trajes y equipos de respiración autónoma de última tecnología. El nuevo equipamiento mejora la seguridad en incendios y fortalece la operatividad del cuerpo, que entrena semanalmente para actuar en condiciones extremas.

  • El subsidio nacional permitió la compra de equipos de protección personal y respiración autónoma.

  • Los nuevos trajes y equipos garantizan mayor seguridad en intervenciones de alto riesgo.

  • El entrenamiento semanal prepara a los bomberos para operar bajo condiciones extremas.


Con el respaldo de un subsidio nacional de 31 millones de pesos, el Cuartel de Bomberos Voluntarios de Leandro N. Alem incorporó equipamiento de última generación para reforzar la protección y el rendimiento del personal en situaciones de emergencia. La inversión se destinó principalmente a la adquisición de equipos de protección personal y respiración autónoma, elementos clave para intervenciones seguras en contextos de alto riesgo.

Kevin Cybulka, jefe del Cuerpo Activo, detalló que la compra incluyó cinco trajes forestales de la marca nacional INFOREST, seis equipos estructurales completos —chaquetón, monja, pantalón y botas—, además de equipos autónomos de respiración de 4.500 PSI con autonomía de hasta 60 minutos. “Apostamos a la seguridad del bombero y tratamos de adquirir lo mejor del mercado”, afirmó.

Durante la recorrida por el cuartel, Cybulka explicó el protocolo que se activa al recibir una llamada de emergencia. Una vez identificado el tipo de siniestro, los bomberos se dirigen al vestidor y, en apenas 33 a 35 segundos, se equipan por completo: botas, pantalón, monja, chaqueta, casco y equipo de respiración autónoma. “Eso ya está listo para entrar a un incendio. El conjunto completo pesa entre 20 y 40 kilos, dependiendo si incluye el equipo de respiración, pero con práctica y entrenamiento se vuelve parte del cuerpo”, indicó.

El calor que se acumula dentro de los trajes es otro desafío operativo. Por eso, los bomberos deben aclimatarse progresivamente para evitar descompensaciones. Para lograrlo, realizan entrenamientos todos los sábados, simulando incendios y distintas situaciones de riesgo. “Las primeras veces el calor es muy intenso, pero después uno se va adaptando”, comentó Cybulka.

Esta renovación de equipamiento marca un avance significativo en la capacidad de respuesta ante emergencias y en la mejora de las condiciones laborales de los voluntarios. Con más seguridad y preparación, el cuerpo de bomberos de Alem reafirma su compromiso con la protección de la comunidad.

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