La psicóloga Natalia Pino Roldán trabaja con víctimas de abuso sexual desde hace más de 15 años. En una extensa entrevista con Tres Miradas, repasó su formación, su experiencia en la Línea 137, el impacto de la educación sexual en la prevención y su encuentro espiritual con el papa Francisco.
Pino Roldán es además autora y formadora en prevención de abusos. Con años de trabajo en la temática, defendió el rol de la educación sexual, contó cómo el encuentro con el Papa la marcó y relató los desafíos de acompañar a víctimas de violencia extrema.
“Yo decía que nunca iba a trabajar en estas temáticas, pero empecé mis prácticas en el hospital público de Corrientes y todo lo que recibía eran casos de niños y niñas abusadas. En regiones con mucho incesto, con culturalmente muy presente esta problemática”, relató la especialista, quien lleva más de 15 años trabajando en el abordaje clínico y comunitario de situaciones de abuso sexual y violencia.
Desde sus inicios en el hospital de Corrientes hasta su participación en programas como la Línea 137 del Ministerio de Gobierno de Misiones, su recorrido como profesional se consolidó en el ámbito público: “Ahí todo es crear herramientas todo el tiempo, trabajar con gente que no siempre viene a buscar un psicólogo, sino que le pasan otras cosas”, explicó.

La exposición constante al dolor y al trauma le permitió desarrollar una mirada integral. “Yo digo que debería haber una especialización en lo que es el sector público, es muy diferente a recibir a alguien en tu consultorio”, explicó, y subrayó que su lema “Todas podemos” surgió en ese contexto, aunque hoy también lo resignifica. “Tal vez no todas podemos lo mismo, porque no todas empezamos desde el mismo lugar ni tenemos acceso a los mismos derechos”.
En este sentido, Pino Roldán reflexionó sobre el proceso que atraviesan muchas mujeres que sufren abusos por parte de personas cercanas. “Después de experiencias así, lo que más sienten las mujeres es esto de ‘Me perdí’. A veces cuando se separan y todo termina el caos, empieza lo peor. Y yo siempre soy muy sincera, hacé la denuncia, ahí empieza la peor parte”, expresó.
Recordó que el acompañamiento no es directo ni inmediato, sino progresivo. “’No sé qué quiero comer, porque jamás lo pude decidir, no sé qué me gusta’, me dicen. Yo siempre les propongo, habrá que experimentarlo todo hasta que vayas encontrando qué es”.
Su paso por la Línea 137 fue determinante en su carrera. “Creo que a ese programa le debo todo lo que soy hoy como profesional. Eva Giberti plantea que acompañemos a la mujer a tomar las riendas de su vida, no a hacer las cosas por ella. Es un trabajo muy arduo que se hace en equipos interdisciplinarios. Funciona 24 horas, vas al domicilio, te involucrás con realidades muy crudas”.

Contó que trabajar en terreno le permitió conocer otro mapa de la provincia. “Hay casas de madera donde hay un montón de carencias, donde no llega la señal del teléfono. Entendí que quienes nos hemos formado en universidades privadas también debemos romper ese centro que creemos que es Posadas”.
Como autora, participó en tres libros colectivos con estudios de casos clínicos. “Los libros han sido Ecos del Horror, que es sobre abuso sexual en niños, Violencias, se escribe en plural, que es de violencia de género, y el último Cruzaron la línea de lo invisible, sobre suicidio en niños, niñas y adolescentes”, detalló.
En una de sus ponencias en Buenos Aires, durante el Congreso de Salud Mental, vivió uno de los momentos que marcó su carrera. “Me llamaban, me buscaban en los pasillos por el tema. Ahí fue como que todo lo que había deseado a nivel profesional lo había alcanzado, sentí que eso era el éxito”.
El encuentro con el papa Francisco
También recordó un encuentro que la marcó profundamente, su reunión con el Papa Francisco. “Me tomó de las manos y me dijo: ‘Yo tengo que agradecerte a vos y, por favor, en tu nombre a todos los que hacen este trabajo, porque trabajás un tema que a mí no me deja dormir ninguna noche de mi vida’”.
Respecto al cuidado emocional de quienes abordan estas temáticas, Pino Roldán remarcó que tiene “una red de contención fabulosa, tengo un grupo de amigos con quienes nunca se habla de trabajo, tengo mi terapeuta y una filosofía de vida ligada al agradecimiento, no estar nunca en los lugares donde no quiero estar, respetarme a mí misma”.
Finalmente, defendió el rol de la educación sexual integral como una herramienta fundamental para prevenir abusos: “Desde jardín, hablar de las partes íntimas permite al niño registrar: ‘Ah, entonces lo que me hace mi tío no está bien’. Se han detectado muchísimos casos de abuso gracias a eso”.
Próximamente, representará a Misiones en un conversatorio que busca generar un protocolo de acción ante casos de abuso, dirigido a personas sin formación profesional. “Falta mucha formación, falta seguir hablando de esto. Son temas que generan miedo, por eso la gente prefiere no escuchar. Pero no podemos hacer de cuenta que no existen”.
Cientos de fieles se acercan a San Cayetano para pedir o agradecer por el pan y el trabajo https://t.co/CRjmhPTMFZ
— misionesonline.net (@misionesonline) August 7, 2025
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