La pulseada por el dólar pasará factura: se espera un repunte de la inflación en agosto e impacto negativo en la actividad

El Gobierno argentino enfrenta el desafío de controlar el dólar y sus consecuencias en la inflación y la actividad económica. El FMI elogió algunos logros, pero advirtió sobre la necesidad de fortalecer las reservas y reducir el gasto sin ingresos adicionales. Se espera un repunte de la inflación en agosto, mientras que las altas tasas de interés podrían afectar el consumo y la inversión.

En un contexto económico marcado por la incertidumbre cambiaria, la lucha del Gobierno argentino por controlar el dólar podría tener consecuencias significativas en la inflación y la actividad económica durante agosto. El Fondo Monetario Internacional (FMI) elogió algunos aspectos del plan económico del país, pero lanzó advertencias sobre la necesidad de fortalecer las reservas y reducir el gasto sin ingresos adicionales.

El reporte del staff del FMI, conocido recientemente, destacó la necesidad de un esfuerzo fiscal mayor por parte del Gobierno para volver al financiamiento voluntario de los mercados. Además, el organismo internacional mencionó la importancia de mejorar la acumulación de reservas, aunque redujo la meta para fin de año en USD 5.000 millones. Criticó también los proyectos que aumentan el gasto sin una contrapartida, como los aumentos a las jubilaciones.

La cotización del dólar, que llegó a $1.380, se encuentra cerca del techo definido por el FMI y el Ministerio de Economía, lo que ha generado preocupación. Para frenar esta escalada, el Gobierno implementó medidas ortodoxas: aumentó las tasas de interés y los encajes bancarios, restringiendo así la liquidez del sistema financiero. Luis Caputo, ministro de Economía, expresó optimismo respecto a la situación cambiaria, afirmando: «El tipo de cambio subió 17% y los precios ni se movieron».

Sin embargo, la estabilidad de precios podría no mantenerse en agosto, ya que sectores como el automotriz han anunciado aumentos en sus listas de precios. El economista Andrés Borenstein, de BTG Pactual, estimó que la inflación podría repuntar a un 2,2% en agosto, aunque no consideró esta cifra alarmante. En su opinión, el aumento no alteraría significativamente las expectativas electorales del Gobierno ni cambiaría la tendencia desinflacionaria.

Por otro lado, el aumento de las tasas de interés y la reducción de la oferta crediticia podrían afectar negativamente el consumo y la inversión, factores clave para el crecimiento económico. La economía del país muestra un estancamiento desde 2017, y sin un impulso en el consumo o la inversión, resulta complicado sostener un crecimiento sostenible. Un informe de Fidelitas reveló un aumento en la morosidad de los créditos, lo que refleja el impacto del contexto económico en las finanzas personales y empresariales.

La cantidad de cheques rechazados ha aumentado significativamente, afectando la cadena de pagos en diversos sectores. El FMI y los inversores continúan vigilando de cerca la posición de reservas del Banco Central. Caputo aseguró que el Tesoro ha logrado acumular USD 1.500 millones a través de operaciones estratégicas, pero las recientes fluctuaciones cambiarias complican nuevas colocaciones de títulos para acumular reservas.

El Gobierno enfrenta el desafío de estabilizar la economía mientras se acerca el proceso electoral. El control del dólar, la acumulación de reservas y la reducción del gasto son tareas cruciales para avanzar hacia un futuro económico más sólido.

 

Fuente: Infobae.

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