El Instituto Nacional de la Yerba Mate explicó que la Tarifa Sustitutiva del C.C.G. es acordada entre UATRE y entidades yerbateras de Misiones y Corrientes, y que todos los fondos recaudados se transfieren a la seguridad social y al gremio.
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) emitió un comunicado para aclarar que no interviene en la fijación de la Tarifa Sustitutiva del Convenio de Corresponsabilidad Gremial (C.C.G.) de la Actividad Yerbatera, ni retiene fondos vinculados a este mecanismo. La tarifa es acordada entre las entidades representativas del sector yerbatero de Misiones y Corrientes y la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).
Desde su implementación en mayo de 2015, el C.C.G. se consolidó como una herramienta clave para la formalización laboral en el sector, beneficiando especialmente a los tareferos, a los trabajadores rurales en plantaciones y a los obreros en los secaderos. Este mecanismo contempla el ciclo productivo de la yerba mate y establece retenciones cuando el productor entrega hoja verde y cuando el secadero entrega yerba canchada a molinos y fraccionadores.
“El INYM no determina la Tarifa Sustitutiva”, reiteraron desde el organismo. Explicaron que dicha tarifa se acuerda periódicamente entre las partes, en función de la mano de obra necesaria para producir un kilogramo de hoja verde y uno de yerba canchada. Luego, el acuerdo es homologado por la Secretaría de Seguridad Social de la Nación y entra en vigencia tras su publicación en el Boletín Oficial.
Asimismo, el INYM detalló que su rol se limita a verificar que las retenciones se realicen correctamente, emitir los certificados correspondientes y transferir los fondos recaudados. La distribución de estos fondos se realiza de la siguiente manera: la parte correspondiente a la cuota sindical se transfiere directamente al gremio UATRE, mientras que el resto va a la Administración Federal de Ingresos Públicos (ARCA, ex AFIP), para su redistribución en los subsistemas de la seguridad social, como obra social, jubilaciones y ART.
El esquema de retenciones varía según el tipo de entrega y el volumen de producción. Por ejemplo, si la hoja verde se entrega en la planta del yerbal, no se efectúan retenciones. En cambio, si se entrega en secaderos o mediante servicios de cosecha y flete, sí se aplican.
Para los productores inscriptos en el Registro Nacional de la Agricultura Familiar (RENAF), el sistema contempla una escala progresiva:
Hasta 30.000 kilos de hoja verde promediados en tres años: sin retenciones.
Entre 30.000 y 50.000 kilos: se retiene el 25% de la tarifa.
Entre 50.000 y 70.000 kilos: el 50%.
Más de 100.000 kilos: el 100% de la tarifa.
En una segunda etapa, los secaderos procesan la hoja verde y elaboran yerba canchada. Allí se suman las retenciones correspondientes a la cosecha y a la secanza. Luego, cuando los molinos adquieren esa canchada, efectúan la retención total correspondiente.
Finalmente, los molineros, fraccionadores y exportadores declaran ante el INYM los ingresos de yerba mate canchada. Con esa información, el Instituto emite los certificados y transfiere los fondos a UATRE y ARCA, cumpliendo su rol sin quedarse con recursos del sistema.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024

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