“Cuando te toca, te toca”: el dolor y la reflexión de Jorge “Roña” Castro tras la muerte de la “Locomotora” Oliveras

La muerte de Alejandra “Locomotora” Oliveras dejó un profundo vacío en el mundo del boxeo argentino. En un día cargado de homenajes, Jorge “Locomotora” Castro, ícono indiscutido del pugilismo nacional, dejó un mensaje tan crudo como conmovedor: “La verdad es que estoy un poco triste por lo que le pasó a una compañera como la Locomotora Oliveras, que siempre fue valiente”.

Jorge Locomotora Castro – Red Ciudadana

Castro recordó con claridad el último encuentro con Oliveras: “Estuve con ella hace 18 días en un programa de televisión con Iván de Pineda. Una mina fuerte, que uno nunca piensa que le va a pasar algo así… pero te pasa”, expresó.

La Locomotora Castro compartió el programa de Pasapalabra emitido en TV este lunes junto a la Locomotora Oliveras quien partió de esta vida. El programa se había grabado hace 18 días.

En ese aspecto, señaló cómo recibió con ilusión una noticia alentadora pocas horas antes del fallecimiento de su colega: “Me llamó un familiar y me dijo ‘Roña, abrió los ojos, le apretó la mano’… Yo pensé: ‘Qué bien, va a salir’. Y de repente, le soltaron las manos y desapareció Alejandra. Cayó un balde de agua fría”.

Pero más allá del dolor, Castro apuntó de manera directa contra la desigualdad que existe en el deporte entre hombres y mujeres: “Alejandra fue campeona del mundo seis veces, y no hizo un mango. Siempre peleando porque no tenía casa. A mí el boxeo me permitió comprarles casas a todos mis hijos. Ella hizo plata con su cuerpo, apareciendo en los canales, no con el boxeo”.

Con dureza, explicó cómo funciona el negocio del boxeo en Argentina: “La guita se la lleva el promotor. Yo sé lo que es subirse al ring a cagarse a trompadas por dos pesos. Por eso cuando hago un festival trato de pagar bien. Cuando me manejé solo, sin apoderado, gané más plata que nunca”.

A pesar de no poder asistir al velorio por compromisos laborales en Buenos Aires, Jorge dejó un último mensaje para su colega: “Ojalá que su familia encuentre consuelo. Ya no la vamos a ver más, pero va a quedar su recuerdo. Fue una campeona valiente, de esas que no abundan”.

Las palabras de Jorge Locomotora Castro no solo despiden a una amiga, sino que ponen sobre la mesa una vieja deuda del deporte argentino: el reconocimiento real, económico y humano, a sus campeonas.

 

Alejandra “Locomotora” Oliveras falleció tras sufrir un ACV isquémico

La Locomotora Oliveras fue seis veces campeona mundial.

La ex campeona mundial murió a las 16 horas en el Hospital José María Cullen, de la ciudad de Santa Fe, tras no poder recuperarse de un ACV isquémico que había sufrido el pasado 14 de julio.

Oliveras había sido ingresada de urgencia luego de ser encontrada en su domicilio con pérdida de movilidad en el lado izquierdo del cuerpo. Según los informes médicos, el accidente cerebrovascular ocurrió mientras dormía, lo que provocó un retraso crítico en su atención, impidiéndole acceder a tratamientos de emergencia dentro de la llamada “ventana terapéutica”. Cuando llegó al hospital, ya se encontraba con ocho horas de evolución del cuadro.

Su estado empeoró rápidamente y, dos días después de su internación, fue sometida a una cirugía de urgencia. Los médicos le practicaron una craniectomía descompresiva para aliviar la presión sobre el cerebro. A pesar de algunos signos de mejoría en los días previos a su fallecimiento, la situación siguió siendo extremadamente delicada.

Durante el fin de semana, los médicos destacaban avances alentadores: había logrado abrir los ojos, responder a estímulos y comenzar a respirar por sus propios medios. Incluso se había iniciado el proceso de desvinculación de la asistencia respiratoria mecánica. Sin embargo, su cuadro neurológico seguía siendo grave, y las secuelas ya incluían la pérdida de movilidad permanente en el lado izquierdo del cuerpo.

“Fue muy importante que lograra sostener la respiración espontánea, pero aún se trataba de una paciente inestable que requería monitoreo constante”, había señalado el doctor Bruno Moroni, director del Hospital Cullen, durante una conferencia de prensa.

El lunes por la tarde, pese al esfuerzo del equipo médico, Alejandra Oliveras no resistió y falleció, dejando un legado imborrable en el boxeo argentino. Cinco veces campeona mundial, pionera en su disciplina y símbolo de lucha dentro y fuera del ring, su partida generó una ola de dolor y homenajes en todo el país.

Sus restos serán velados en Santa Fe, donde será despedida por familiares, allegados y una multitud que la admiró no solo por su carrera deportiva, sino también por su historia de vida, marcada por la superación, la honestidad y el compromiso social.

 

Con información de La Nación.

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