El DJ misionero Flavio Bogado habló de su amistad con Carlos Espínola y la historia del boliche Power: “Él hacía familia, perdimos mucho de la noche”

Flavio Bogado, DJ misionero con una destacada trayectoria en la música nocturna, guarda con cariño y nostalgia los recuerdos de su amistad con Carlos Espínola, el hombre detrás del Complejo Power, el boliche que marcó un antes y un después en la historia de la vida nocturna de Posadas.

Para Bogado, Carlos no solo fue un amigo, sino una figura clave que dejó un legado imborrable en la música y la cultura de Misiones. “Recuerdo de Carlos los mejores, una gran persona, un gran amigo. Compartimos muchas noches de trabajo, de amistad, de proyectar, de trabajar. La verdad que es una noticia muy triste, muy triste”, comenzó Flavio al recordar a quien fuera su colega y compañero en el ámbito de la música.

Para él, la partida de Espínola significa el cierre de una era. “Se fue parte de la historia de la noche de Posadas, de Misiones, se fue con él. Y sobre todo, la noche sana. Era una persona que trabajaba muy bien, le gustaba la noche sana, era muy loable. Sin duda, fue una gran parte de la noche”.

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Para Flavio, haber sido parte del equipo de DJs que marcó la historia de Power fue una experiencia invaluable. “Power se inauguró en 1984, por la calle Bolívar. Yo fui muchos años DJ de la discoteca del Gran Power, con otros DJs, éramos un team importante. Y tuvimos la suerte de que el Flaco (Carlos Espínola) lo trajo a Alejandro Pont Lezica para marcar la dirección de la música que queríamos ofrecer. Flaco, como estaba mucho en Buenos Aires, quería que la mejor música del país sonara también en la discoteca. Nosotros fuimos parte de ese proyecto de él”, explicó el DJ misionero.

Las noches de vinilo y los himnos musicales fueron una constante en Power. Flavio destacó que la música que sonaba en las pistas de Power, especialmente en los 80 y 90, dejó una huella en los jóvenes de la época. “Fueron noches de vinilo, sobre todo. Musicalmente, Power marcó toda una época, desde su himno, hasta prácticamente toda la música de los 80 y 90. Cuántos himnos pasaron por la pista y nacieron en la pista de Power. Ahí estábamos nosotros, como referencia de DJs de la época”, recordó con emoción.

El impacto de Power en la carrera de Flavio fue significativo. “Yo ya era DJ antes de la apertura de Power, de fiestas y sociales. A Power le servía que yo estuviera ahí, porque era el DJ de la nueva generación. Fue un lugar privilegiado estar en la cabina de Power, y sirvió de mucho. La música de Power fue referencia para todo el nordeste argentino. Sin duda, impactó muchísimo en nuestra carrera”, aseguró.

Para Flavio, Power fue mucho más que un boliche. Fue un lugar lleno de glamour, estrellas y grandes personalidades. Entre los famosos que visitaron Power, Flavio recordó con especial cariño a Alejandro Pont Lezica, quien marcó una diferencia en la música de los 80. “Recuerdo que con Alejandro, después de trabajar, íbamos a tomar mate al anfiteatro y hablábamos de música. En los 80, Pont Lezica ya decía que en el 2000 los DJs serían las verdaderas estrellas, y no se equivocó. Hoy en día, los DJs llenan estadios. Power nos dejó un legado, y Flaco Espínola nos dejó un legado a través de Ponlecica, entre otras figuras”, comentó.

El lugar también fue un semillero de modelos, con la pasarela de Power siendo una de las más importantes en el país. Flavio también recordó cómo Power fue fundamental en la carrera de modelos y la relación que el complejo tenía con Pancho Dotto, quien se encargaba de la selección de las modelos. “Muchas modelos conocidas vinieron a Power. Fue el escenario de grandes desfiles, fue la puerta de entrada de las mejores modelos del país”, agregó.

Con tanto para recordar, Flavio no pudo evitar mencionar la relación cercana que mantenía con Carlos Espínola. “La mejor anécdota es que el Flaco hacía familia. Yo me siento agradecido de haber sido parte de eso. Fueron muchas noches, muchas charlas. Aunque el Flaco tomaba poco mate y a mí me gusta mucho, siempre le ofrecía, pero no me decía. Imaginate, no sé si tomaba mate, pero compartíamos muchas charlas sobre la noche. Fue una gran amistad”, contó con nostalgia.

Y aunque las anécdotas son muchas, Flavio recordó un regalo que hizo a Carlos, un símbolo de su agradecimiento y amistad: “Le regalé un cuadro con el vinilo del himno de Power, Sunshine Reggae. Lo debe tener en su casa. Fue una forma de agradecerle por todo lo que hizo por nosotros”.

Carlos Espínola se fue, pero su legado sigue vivo en los recuerdos de aquellos que fueron parte de su mundo. Flavio Bogado, al igual que tantos otros, continuará llevando la música de Power en su corazón.

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