Crece la popularidad del pole dance en Posadas: “Debería ser considerado un deporte olímpico”

El pole dance, una disciplina que combina fuerza, flexibilidad y concentración, viene ganando popularidad en Posadas, particularmente después de la pandemia. Paula de Lima, instructora de pole dance y flexibilidad, afirmó que esta práctica deportiva llegó para quedarse.

El pole dance, un práctica históricamente vinculada a ambientes de entretenimiento, como los cabarets, hoy tomó otra dimensión y cada vez gana más adeptos en la capital provincial.

“Nace o parte de su historia es en los cabaret, pero hay otro sector que dice que en realidad nace en los circos, porque para sostener la tienda tenías al caño ese del medio, y empezaron a hacer cosas con el caño. Después está el otro origen que es el mallakhamb que es ese palo de madera bastante más grueso, que también es un deporte en la India. Súper interesante y a diferencia del pole dance que es más conocido como un deporte femenino, el mallakhamb en la India es masculino”, explicó de Lima.

En cuanto a la evolución de la disciplina, destacó que en los últimos años ganó mucho terreno. “Es un deporte con todas las características de uno y se está luchando mucho para que sea considerado un deporte olímpico. Hoy en día, mucha gente lo practica no solo por lo estético, sino también por los desafíos físicos que plantea”.

A pesar de estos avances, reconoció que todavía existen prejuicios sobre el pole dance, pero afirmó que poco a poco se fue reconociendo como una actividad que trasciende los estereotipos.

Lo que sorprendió a la instructora fue el boom que experimentó en Posadas, a partir de la pandemia de covid-19. “Mi teoría es que la pandemia hizo que la gente decidiera probar cosas nuevas. La gente se dio cuenta de que había actividades que no había probado y al estar más tiempo en casa, la búsqueda de nuevas experiencias creció. De septiembre de 2020 en adelante, cuando comenzaron a abrirse lugares, la demanda se disparó. De repente, empecé a recibir más consultas de personas que nunca antes habían mostrado interés”, contó.

Su experiencia personal da cuenta de este cambio, en 2020, la cantidad de alumnos pasó de seis u ocho a 24, lo que representó un salto inesperado en tan poco tiempo.

Uno de los mitos comunes sobre el pole dance es que solo lo practican personas con una gran flexibilidad o fuerza física. De Lima aseguró que esto no es cierto y que cualquiera puede iniciarse en la disciplina.

“Al principio, muchas personas piensan que no pueden porque no tienen fuerza o flexibilidad, pero lo cierto es que todos podemos aprender. El proceso es gradual y, aunque lleva tiempo, es un deporte que enseña mucho sobre paciencia, frustración y perseverancia”, dijo.

Sobre la estructura de las clases, precisó que “el calentamiento es esencial y se trabaja tanto la fuerza como la flexibilidad activa. Utilizamos la fuerza para mejorar los rangos de movimiento y conseguir la flexibilidad que se requiere para los trucos y movimientos más avanzados”.

Uno de los aspectos más importantes en la práctica del pole dance es la constancia. La instructora indicó que no hay límites de edad para comenzar a practicar, y reveló que llegó a tener alumnos “que comenzaron a los 60 y a los 8 años. No hay límites. Lo que importa es la actitud y la constancia. Si uno falta constantemente, el avance será mucho más lento, pero con dedicación, todo es posible”.

Por otro lado, indicó que aunque el pole dance es muy completo, es ideal acompañarlo con ejercicios de gimnasio y una dieta adecuada.

“Como cualquier actividad, el pole dance puede ser más efectivo si se complementa con otras rutinas de ejercicio. En mi caso, por ejemplo, tengo que ir al gimnasio para trabajar fuerza y evitar lesiones. El pole dance no reemplaza al gimnasio”.

Si bien la mayoría de sus alumnos son mujeres, cada vez más hombres se animan a probar el pole dance. “Es ideal para hombres, porque tienen mucha fuerza. Aunque son menos, están comenzando a sumarse. El pole dance no es exclusivo de las mujeres, y está bueno que se animen”.

Finalmente, remarcó que las clases son grupales, con un cupo máximo de ocho personas, para poder brindar atención personalizada. La mayoría practica dos veces por semana y algunos se animan a tomar clases más intensivas.

Para aquellos interesados la instructora da clases por avenida Tomás Guido casi Centenario en Posadas.

“El Pole Dance es un camino de ida. Cuando alguien lo prueba, no quiere dejarlo, es una actividad que engancha, y cada vez más personas lo practican en Posadas”, cerró.

Crece la popularidad del pole dance en Posadas: “Debería ser considerado un deporte olímpico”

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas