El fin de semana, en una zona rural cerca de La Cruz, provincia de Corrientes, efectivos de la Unidad Especial de Policía Rural y Ecológica detuvieron a cuatro hombres que transportaban el cuerpo de un ciervo de los pantanos —especie reconocida como Monumento Natural Nacional y cuya caza está severamente prohibida— junto a un carpincho faenado.
Los varones, identificados como tres hermanos de apellido Pintos (de 25, 28 y 30 años) y un sujeto apellidado Borda, fueron interceptados mientras circulaban en motocicleta por senderos rurales. Aunque inicialmente fueron arrestados, recuperaron su libertad tras aproximadamente dos horas de custodia, debiendo únicamente afrontar una multa estimada en unos 10 millones de pesos.

Este hecho encendió una fuerte reacción entre las organizaciones ambientalistas, que critican la ineficacia de las sanciones vigentes. Luis Martínez, referente ecologista correntino, subrayó que “la caza furtiva no solo viola la ley, sino que amenaza directamente la supervivencia de nuestra fauna silvestre” y demandó una intervención judicial más rigurosa por parte del fiscal Facundo Sotelo.
Desde varias agrupaciones conservacionistas se denunció que este tipo de infracciones ocurren con frecuencia en zonas rurales, donde la vigilancia es limitada. Por ello, exigen el endurecimiento de penas y medidas más profundas para desmantelar posibles redes de caza ilegal.
El ciervo de los pantanos (Blastocerus dichotomus), el mayor ciervo nativo de Sudamérica, se encuentra en situación de peligro crítico por la pérdida de hábitat y la caza furtiva, siendo su protección amparada por la Ley Nacional 22.421 y otras normativas provinciales. Con información de TN.








