Raúl Ceccarini, hermano del abogado misionero Marcelo Ceccarini, rompió el silencio en medio del dolor por su reciente fallecimiento en Corrientes. Lo hizo con una firme intención, “reivindicar su memoria”, ante versiones que, según denunció, falsifican la verdad sobre su vida y su entorno familiar.
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“Estoy acá principalmente para reivindicar la memoria de mi hermano Marcelo, de la cual se está diciendo muchas cosas que no son ciertas. Se dice que la familia lo abandonó, y eso es totalmente una falacia. A Marcelo siempre se le ayudó”, expresó a Arriba Misiones (de lunes a viernes a las 7 por el streaming de Misiones Online).
Admitió que su hermano atravesó durante décadas una lucha contra las adicciones. “La muerte lo encontró, ¿por qué? Por las adicciones, de hace muchísimo tiempo. Nosotros lo quisimos ayudar innumerables veces, pero cuando una persona no quiere, no se puede hacer nada. Más aún cuando es mayor de edad. El consumo, la maldita cocaína y otras sustancias, lo llevaron en una espiral descendente que no pudo salir”.
Marcelo Ceccarini fue un reconocido abogado penalista que desarrolló su carrera en Corrientes, pero siempre mantuvo vínculos familiares y afectivos en Misiones. Según contó su familia, tuvo una vida “austera y bohemia”.

“Era sencillo, estudioso, penalista, recorrió el mundo en el año 96. No tenía enemigos, ni problemas con sus socios, ni en su profesión. Pero venía escondiéndose, mintiéndonos, como hacen muchas personas adictas. Siempre decía que la manejaba, que la tenía clara”, aseguró.
Respecto a las versiones mediáticas que circularon tras el fallecimiento de Marcelo en la mencionada provincia vecina a causa de una neumonía severa, agravada por el estado de desnutrición y deshidratación en el que lo hallaron, Raúl lanzó: “Que lo dejaron tirado los familiares, eso es totalmente una falacia, es mentira. La gente que lo encontró no sé si es gente que está aprovechando esta situación, evidentemente sí, porque hay un periodista, un pseudoperiodista, un tal Romero Pablo, que se comunicó innumerables veces conmigo, inclusive me faltó el respeto. Que dice que se lo rescató, que esto, que lo otro, que la familia lo abandonó. Eso desmiento totalmente, eso no es verdad”.
Recordó que su hermano fue arquero en los torneos interprofesionales de fútbol en la tierra colorada y un hombre muy querido. “A Marcelo siempre se le ayudó. Nuestros padres siempre nos dieron lo mejor, fue a colegio privado, era un muchacho deportista. Jugaba en los interprofesionales. Jugaba de arquero, era muy bueno. Y lo pueden decir muchos amigos, tenía muchos amigos en todos lados”.
“Hay que derogar la ley de salud mental”
Por otro lado, el entrevistado reflexionó sobre los límites que impone la legislación actual para ayudar a personas con consumos problemáticos. “La ley de salud mental hay que derogar, pero volviendo otra vez a mi hermano. Murió así. La muerte lo encontró lleno de tristeza, ¿por qué? Por culpa de las drogas. De hace casi 30 años venía con un consumo, donde se escondía, donde nos mentía. El recurso de todo adicto, de toda persona adicta”.
Insistió en que el entorno familiar fue siempre de contención. “Nosotros no somos médicos ni enfermeros, pero estábamos en condiciones de trasladarlo a un centro de rehabilitación, como corresponde. Sin embargo, él no quería. Decía que estaba todo bien, que controlaba el consumo, y eso no es verdad. Así se fue aislando. Él solo eligió esa vida… una vida de bohemio, de hippie, de soledad”, sostuvo.
En alusión a su historia familiar, Raúl destacó los valores con los que se criaron: “Nosotros fuimos una familia sana. Mi hermano Aldo fue un gran basquetbolista, yo jugué al rugby, al fútbol. Nos criamos en la calle Jujuy, cerca del Club Itapúa. Mis padres nos dieron una educación ejemplar. Y Marcelo también la tuvo. Pero eligió otro camino”.

En otro tramo de la entrevista, revivió con emoción un hecho ocurrido en los años 2000, cuando su consanguíneo salvó a una mujer que intentó suicidarse en la península Heller. “Eso pueden chequearlo. Hay una nota en El Territorio. Mi hermano salvó una vida. Y lo voy a decir todo el tiempo. Quién era mi hermano. No este personaje que pinta un medio correntino llamado ‘Mosca de Corrientes’, que ensucia su nombre y nuestra familia”.
Por estas horas, la familia tramita la repatriación del cuerpo. “Estamos en eso con la gente de asistencia social de allá, del hospital. Esto fue muy reciente, el sábado. Y quedamos en shock hasta hoy. Mis padres ya no están. Solo quedamos mi hermano mayor y yo. Queremos traer los restos de Marce para que descanse acá, en su tierra”.
“Las personas tocan fondo y salen, suelen salir. Mi hermano no tenía ese amor propio, esa fuerza interior para despegar y cortar a tiempo, sobre todo. No pudo. Hay personas más fuertes, otras más débiles, él no pudo”, cerró conmovido.
Murió Marcelo Ceccarini, el abogado misionero que estaba internado en Corrientes: se encontraba en situación de calle y habría sufrido un cuadro grave de neumonía






