“Menos rotación y más compromiso”: los beneficios de aplicar inteligencia emocional en las empresas, según experta en Recursos Humanos

El mundo laboral actual exige mucho más que habilidades técnicas. Requiere humanidad, empatía y liderazgo consciente. Así lo plantea Paula Sadaniowski, licenciada en Recursos Humanos, consultora en gestión emocional organizacional y fundadora de PBS Consultora. Con una mirada profunda sobre el rol de las emociones en el trabajo, reveló su experiencia y visión sobre cómo transformar los entornos laborales desde la inteligencia emocional.

“Me describo como una mujer determinada, que le gusta ir tras sus metas y cuando tiene algo en la cabeza, va. Antes, cuando era chiquita, me decían que era muy terca. Bueno, yo dije, no soy terca, soy determinada. Entonces cambié esa característica y la aproveché a mi favor”, expresó.

También confesó que su forma de trabajar tiene una fuerte raíz en el desarrollo personal y en su propia historia: “Soy muy apasionada en lo que hago, en acompañar a las personas dentro de las empresas y a los profesionales que me eligen. Y también tengo tres perros, que son parte de mí, mis perrijos, que los amo muchísimo. Soy mi primer proceso o proyecto de mejora continua”.

Desde PBS Consultora, Sadaniowski reconvirtió el enfoque tradicional del área de Recursos Humanos y construyó un ecosistema de servicios integrales: “Acompaño a nivel organizacional con gestión de capital humano. Armo toda la parte documental que nuestras pymes muchas veces no tienen organizada. Tener un organigrama, por ejemplo, permite que las personas sepan con quién comunicarse, cuáles son sus responsabilidades y qué se espera de ellas. Esto da claridad y mejores resultados”.

Además de acompañar empresas, desarrolla programas para profesionales, como Impulsarte, donde aborda la mentalidad, el autoliderazgo y la gestión emocional: “Yo reconvertí la gestión humana desde el desarrollo personal. Si nosotros trabajamos nuestras emociones, eso impacta directamente en nuestro desarrollo profesional”.

¿Cómo identificar a un jefe que no es líder?

Uno de los pilares de su propuesta es el rol del líder emocionalmente inteligente: “Tiene que tener humildad para reconocer errores, empatía para comprender al otro y desarrollar su capacidad de escucha. Eso lo trabajo todos los días. Hay que saber qué le pasa al otro para poder darle recursos y herramientas. Así las personas pueden estar a la altura de lo que uno espera de ellas”.

Sadaniowski remarcó que un líder inspira y no impone. “Ilumina el camino, guía, marca pautas. No quiere brillar solo. A diferencia del jefe, que impone y manda, el líder es congruente entre lo que dice y lo que hace”.

En su recorrido profesional, incluso trabajó en la empresa familiar Dimadera, donde ocupó diversos puestos. “Estuve en atención al público, producción, gerencia comercial. Aprendí a tapizar sillas. Eso me permitió generar confianza real con la gente. Ellos sabían que yo no hablaba desde el desconocimiento, sino desde la experiencia”.

Sobre el papel de la inteligencia emocional en su vida personal, confesó: “En un momento me di cuenta de que estaba muy reactiva. Me encantaba tener razón, y eso generaba malestar. Cuando entendí que eso me perjudicaba, empecé a trabajar en mi desarrollo. Me decían que era muy enojona, pero el enojo muchas veces esconde tristeza o miedo. Hoy, si siento culpa, por ejemplo, la gestiono con gratitud. Observo lo que tengo para agradecer y eso baja la intensidad de la emoción. No se trata de apagar lo que sentimos, sino de entender qué nos quiere decir esa emoción”.

Consultada sobre cómo construir un espacio empático en un contexto laboral difícil, señaló: “Hoy los líderes no están recibiendo herramientas. Eso genera climas hostiles, rotación y ausentismo. El malestar es mucho más costoso que el bienestar. Por eso, desde mi Programa de Entrenamiento Emocional, trabajo con los líderes para lograr una transformación de su mentalidad. Si el líder no está preparado, el equipo sufre”.

Según la experta en la materia, advirtió que no siempre quien tiene un cargo jerárquico es un verdadero líder: “Muchas veces llamamos líderes a quienes solo son jefes. En esos casos, intentamos moldearlos. Pero el cambio solo sucede si la persona está dispuesta. Si no, hay que tomar decisiones organizacionales”.

Finalmente, enumeró tres ventajas concretas de aplicar inteligencia emocional en una empresa: “Más compromiso, menos rotación y mitigación de conflictos. Cuando escuchamos más y nos comunicamos mejor, la gente entiende lo que se espera y responde mejor, eso se traduce en resultados positivos”.

“Menos rotación y más compromiso”: los beneficios de aplicar inteligencia emocional en las empresas, según experta en Recursos Humanos

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas