La semaglutida, mejor conocida por su nombre comercial Ozempic, ha ganado notoriedad en los últimos años no solo como un tratamiento eficaz para la diabetes tipo 2, sino también como una opción para la pérdida de peso. Sin embargo, como advierten expertos en nutrición, su uso no está exento de riesgos y debe ser cuidadosamente evaluado y supervisado por profesionales de la salud.
Florencia Córdoba, nutricionista con matrícula profesional N.º 150, explica que Ozempic se utiliza principalmente para controlar los niveles de azúcar en sangre en personas con diabetes tipo 2. «Es un medicamento inyectable que ayuda a reducir los niveles de azúcar en el cuerpo con el tiempo», aclara la especialista. A través de su acción, la semaglutida también induce una sensación de mayor saciedad, lo que puede llevar a la reducción del apetito. Estos efectos secundarios, que favorecen el descenso de peso, han generado un creciente interés en su uso para tratar la obesidad.
Sin embargo, Córdoba enfatiza que el hecho de que el medicamento pueda ocasionar pérdida de peso no implica que sea la solución definitiva para todas las personas. «No todas las personas que usen Ozempic van a bajar de peso, ya que depende de diversos factores», asegura la nutricionista. Además, señala que el uso de este medicamento debe ser siempre acompañado de un seguimiento médico adecuado, debido a los posibles efectos secundarios que puede generar, como diarrea, vómitos y problemas más graves a nivel del páncreas y los riñones.
Ozempic ha sido aprobado por las autoridades sanitarias para su uso en el tratamiento de la diabetes tipo 2, aunque las coberturas de obra social en Argentina todavía no lo aceptan de manera generalizada para el tratamiento de la obesidad. «Las obras sociales lo cubren principalmente para la diabetes, pero no para la obesidad», explica Córdoba, quien también destaca que este tratamiento es costoso. Según la especialista, el precio de una caja de Ozempic ronda los 500.000 pesos, lo que lo convierte en una opción inaccesible para muchas personas.
Uno de los puntos clave que Córdoba quiere destacar es que Ozempic no debe ser visto como una alternativa a los hábitos saludables o a la consulta con nutricionistas. «La salud no se define únicamente por el tamaño corporal. Existen cuerpos más delgados y otros más grandes, y eso no significa que una persona esté mal nutrida o enferma», señala la nutricionista. La salud debe ser entendida de manera integral, involucrando aspectos físicos, mentales y sociales.
De acuerdo con Córdoba, las personas que consideren el uso de Ozempic como una opción para bajar de peso deben ser evaluadas exhaustivamente por un nutricionista, quien podrá diseñar un plan alimentario adecuado y asegurar que no existan condiciones subyacentes, como trastornos hormonales, que puedan estar contribuyendo al aumento de peso. «Antes de considerar Ozempic, hay que trabajar con los hábitos alimentarios, cambiar los malos y descartar problemas de salud que puedan estar interfiriendo en el bienestar de la persona», recomienda.
Además, Córdoba subraya que la relación de las personas con su cuerpo y el peso debe ser tratada con un enfoque que no esté basado únicamente en los estándares sociales de belleza. La salud mental juega un papel fundamental en este proceso, ya que muchas veces el deseo de perder peso está vinculado con expectativas irreales, como encontrar pareja o tener éxito social. «Hay que desterrar esos mitos. La autoestima no debe depender del tamaño del cuerpo», comenta.
La nutricionista también reflexiona sobre el aumento de la demanda de Ozempic en la provincia de Misiones. Aunque ha observado que algunos médicos están recomendando su uso, asegura que estos casos se dan en situaciones específicas y deben ser con acompañamiento nutricional. «Es fundamental que el uso de este medicamento se haga en conjunto con un plan alimentario adecuado y bajo la supervisión de un nutricionista», puntualiza.
Por último, Córdoba advierte que la promoción de hábitos saludables sigue siendo la mejor opción para el tratamiento de la obesidad. «Ozempic debería ser considerado como una última opción, no como la primera. Si bien puede ayudar a reducir el peso, no garantiza que la persona esté saludable», concluye.
Qué tener en cuenta sobre el medicamento para bajar de peso que tuvo récord de ventas en Argentina https://t.co/EAtjY7bnWm
— misionesonline.net (@misionesonline) June 11, 2025
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