Con el inicio del tercer ciclo de Miguel Ángel Russo al frente de Boca Juniors, el club comienza una etapa de reordenamiento interno que incluye una profunda depuración del plantel profesional. El objetivo del experimentado entrenador es devolver la estabilidad a un equipo que viene de años convulsionados, tanto dentro como fuera de la cancha. En ese marco, ya hay una lista de futbolistas que fueron declarados prescindibles, y el club está dispuesto a escuchar ofertas por ellos.
En medio de un mercado de pases acotado, reabierto exclusivamente por el Mundial de Clubes, varios jugadores que hoy están relegados directamente podrían dejar de formar parte del equipo. Los nombres más resonantes en esa nómina son Luis Advíncula, Marcelo Saracchi y Sergio “Chiquito” Romero.
Advíncula, que actualmente disputa el puesto de lateral derecho con Lucas Blondel, parece tener su ciclo cumplido. Aunque sigue siendo convocado a la selección peruana, en Boca su continuidad está en duda. Por su parte, Saracchi arrastra un bajo rendimiento y múltiples polémicas. Es resistido por parte de la hinchada y, con 27 años y proyección internacional, aparece como una pieza con valor de reventa.
Romero, en tanto, quedó completamente relegado con la llegada de Agustín Marchesín, que llegó para adueñarse del arco. Las lesiones y el escándalo en el partido frente a River marcaron el final de su etapa. Fernando Gago le había dado minutos en encuentros frente a Tigre y Huracán, pero desde entonces no volvió a tener protagonismo.
Otros jugadores que también aparecen en la lista de negociables son Cristian Lema, que despierta interés en Belgrano, Esteban Rolón, actualmente marginado del plantel, y Frank Fabra, que a pesar de algunos intentos de recuperación, ya lleva varios años en el club y su salida parece inevitable. Lema no juega desde su lesión sufrida en octubre de 2024, Rolón no sumó minutos tras volver de su préstamo, y Fabra, pese a su trayectoria, ya no tiene lugar en la consideración del cuerpo técnico.
Además, hay casos condicionados por posibles incorporaciones. Si llega un nuevo delantero, Lucas Janson dejaría el plantel. Lo mismo sucede con Agustín Martegani, quien alterna entre funciones de interno y volante por banda: si Russo incorpora a alguien en ese puesto, el mediocampista también saldría. En cambio, la casi confirmada salida de Advíncula dejaría en el plantel a Juan Barinaga, a menos que el club fiche a otro lateral derecho.
Con la limpieza del vestuario en marcha, Boca busca renovar su plantel y comenzar una nueva etapa bajo la conducción de Russo, con la mira puesta en consolidar un equipo competitivo de cara al exigente calendario que se avecina.
FUENTE: TyC Sports.

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