En una audiencia cargada de simbolismo y referencias al propio Maradona, la jueza Verónica Di Tomasso se apoyó en frases del ídolo para explicar la decisión: “Hubo una persona que se equivocó y pagó. Y está pagando. Y seguramente va a tener que seguir dando explicaciones. Pero no es la justicia. La Justicia no se mancha”.
Di Tomasso también remarcó que el trabajo de la fiscalía fue prolijo y profesional: “Los fiscales han sido muy ordenados para producir prueba. Quien hoy no se encuentra en el estado no tenía las mismas intenciones que nosotros. Desde el día en que nos tocó intervenir, con las particularidades que tenía este juicio, estuvimos a la altura de las circunstancias”.
El juez Maximiliano Savarino, titular del TOC N°3, acompañó el fallo y sostuvo que la conducta de Makintach “quedó desnaturalizada por la existencia del guion y el tráiler” del documental, lo que constituyó una intromisión inaceptable. “Coincidimos con Ferrari en que la única responsable de todo esto es Makintach. Nosotros dos hicimos todo lo correcto para hacer las cosas como correspondían. El juicio estaba siendo bien desarrollado por todos menos por una persona, que resultó apartada”, sostuvo.
La nulidad del juicio implica retrotraer el proceso al punto de inicio. Las 20 audiencias celebradas desde el 11 de marzo, que incluyeron el testimonio de más de 40 testigos y de las hijas del exfutbolista, quedan invalidadas. La nueva etapa judicial deberá sortear otro tribunal, evaluar la validez de pruebas y testigos, y volver a programar una audiencia preliminar.
La investigación busca determinar si la muerte de Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, fue consecuencia de un accionar negligente de su equipo médico, que ahora vuelve a enfrentar un proceso judicial incierto.
El escándalo generado por la participación de Makintach en la filmación de una serie basada en el juicio activó un conflicto institucional inédito, que no solo salpicó a la justicia bonaerense, sino que también profundizó las críticas sobre la exposición mediática del caso. El tribunal dejó en claro que el respeto al debido proceso debe primar por sobre cualquier otra consideración, incluso tratándose del ídolo máximo del fútbol argentino.