El Senado abrió el debate sobre la ampliación de la Corte Suprema, con varios proyectos en discusión que proponen elevar la cantidad de jueces. El oficialismo impulsa la reforma, mientras que la oposición rechaza la iniciativa por considerarla un intento de politizar el tribunal.
Este miércoles, la Cámara de Senadores inició el debate sobre distintas iniciativas que proponen modificar la composición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En una sesión de la Comisión de Asuntos Constitucionales, legisladores de distintos bloques comenzaron a exponer posturas sobre los proyectos que buscan ampliar el número de jueces del máximo tribunal.
Actualmente, la Corte está compuesta por cinco miembros, pero varias propuestas apuntan a elevar ese número a 9, 15 o incluso 25 integrantes. Entre los argumentos a favor, algunos senadores señalaron la necesidad de “federalizar la justicia” y de incorporar una mayor diversidad de perspectivas en las decisiones del tribunal. Otros hicieron foco en la “excesiva concentración de poder” y en la “lentitud” con la que se resuelven causas clave.
Desde la oposición, en cambio, alertaron sobre un intento del oficialismo por “politizar” el Poder Judicial y condicionar su independencia. Legisladores de Juntos por el Cambio adelantaron su rechazo a cualquier proyecto que implique una ampliación de la Corte sin un consenso amplio, y advirtieron que el tema “responde más a intereses coyunturales que a una verdadera reforma institucional”.
El oficialismo, por su parte, busca avanzar con al menos uno de los textos en discusión para llevarlo al recinto, aunque no está claro si cuenta con los votos necesarios. “Estamos dispuestos a escuchar todas las propuestas y trabajar en un dictamen que exprese un acuerdo parlamentario”, sostuvo el presidente de la comisión, el senador oficialista Guillermo Snopek.
El debate recién comienza y se prevé que continuará en las próximas semanas con la exposición de especialistas y la posibilidad de unificar proyectos. El futuro del tema dependerá de las negociaciones entre bloques y de la presión política que surja tanto desde el Poder Ejecutivo como desde distintos sectores judiciales y sociales.

El Gobierno nacional habilita el debate para ampliar la Corte Suprema de Justicia y busca evitar otro fracaso como el de Lijo y García-Mansilla






