Una tormenta de intensidad histórica dejó anegada la ciudad de Vera, en el norte de Santa Fe. Cayeron más de 420 milímetros en pocas horas. Las autoridades declararon la emergencia hídrica y suspendieron las clases.
Una violenta tormenta golpeó con fuerza la ciudad de Vera, en el norte de la provincia de Santa Fe, dejando un saldo devastador. En apenas seis horas, se registraron más de 420 milímetros de lluvia, volumen que supera ampliamente el promedio mensual y provocó el colapso del sistema de drenaje urbano.
El fenómeno, que comenzó en la noche del lunes y se intensificó durante la madrugada del martes, anegó barrios enteros y obligó a evacuar a más de 100 personas, que fueron trasladadas a centros de asistencia temporales. Entre los afectados se encuentran numerosas familias con niños pequeños y adultos mayores. En medio del caos, se confirmó la muerte de una mujer de 78 años que sufrió un infarto mientras su casa se inundaba.
La intendenta de Vera, Paula Mitre, calificó la situación como una “catástrofe climática sin precedentes”. “En mis años de gestión jamás vi una tormenta con esta magnitud. Estamos trabajando con todos los recursos disponibles, pero el agua superó cualquier previsión”, declaró en conferencia de prensa.
El municipio decretó la emergencia hídrica y pidió a la población que evite circular por las calles, muchas de las cuales permanecen completamente intransitables. Se suspendieron las clases en todos los niveles educativos como medida preventiva, mientras las cuadrillas de Protección Civil y equipos de obras públicas continúan trabajando en la evacuación de zonas críticas y el drenaje del agua acumulada.
Las áreas rurales también sufrieron graves consecuencias: caminos vecinales destruidos, viviendas rurales bajo agua y pérdidas en sembradíos de temporada. Productores agropecuarios reportaron daños severos en maquinaria y animales, mientras que varias localidades cercanas quedaron momentáneamente aisladas.
El gobernador Maximiliano Pullaro dispuso el envío de asistencia a la zona afectada y activó el Comité de Emergencia, en coordinación con los ministerios de Salud, Desarrollo Social y Seguridad. “Nuestra prioridad es proteger la vida de los santafesinos. Estamos destinando todos los recursos que sean necesarios”, aseguró.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene el alerta por tormentas fuertes para la región centro y norte de la provincia. Según el pronóstico oficial, las condiciones climáticas podrían empezar a mejorar hacia la madrugada del miércoles, aunque no se descartan nuevas precipitaciones.
Las imágenes del temporal recorrieron rápidamente las redes sociales, mostrando calles convertidas en ríos, viviendas bajo el agua y autos flotando. En tanto, organizaciones sociales y vecinos se movilizan para reunir donaciones de ropa seca, alimentos no perecederos y colchones para los evacuados.

Tormenta devastadora en Santa Fe: 395 mm de agua en pocas horas y decenas de evacuados






