Las cámaras de televisión captaron el momento en que, visiblemente angustiada, se sostuvo sobre un asiento mientras era asistida por personas de su entorno. “Está descompensada, o al menos en un estado de conmoción. Se la ve quebrada, como si le faltara el aire”, informó el periodista Mauro Szeta al aire de América TV.
Más tarde, durante un cuarto intermedio, Gianinna salió del tribunal y se cruzó con los medios. A pesar de estar afectada, accedió a hablar brevemente. “Ya me descompuse antes, me abruman, me pongo muy nerviosa. Por favor déjenme caminar”, suplicó en vivo en DDM (América TV). Luego agregó: “No voy a opinar. Por favor déjenme caminar, soy una persona, soy un ser humano, por favor. Respeto su laburo, pero respétenme a mí porque yo no puedo más”.
Al ingresar al café frente a los tribunales, Gianinna se reencontró con Verónica Ojeda, quien aguardaba en silencio con la mirada perdida. También estaban presentes Mario Baudry, abogado de la causa y pareja de Ojeda, Patricia Mirasola, encargada de la prensa, y el abogado Miguel Ángel Pierre.
Dalma Maradona, hermana mayor de Gianinna, se encontraba en ese momento en el programa que conduce junto a Ángel de Brito en Bondi Live. Sin embargo, no ocultó su preocupación por lo que estaba ocurriendo. “Estuvo permanentemente hablando con Gianinna porque lo que tuvo hoy a la mañana fue una baja de presión, le estaba dando un ataque de pánico, tuvo una baja de presión”, explicó Guido Záffora durante la transmisión.
Previo a su ingreso a la audiencia, Gianinna había sido abordada por la prensa. Con la voz temblorosa y angustiada, respondió de forma breve: “Estoy muy triste, y estoy muy triste con que se hable tanto”. Cuando fue consultada sobre sus expectativas del juicio, respondió con firmeza: “Yo quiero que se sepa la verdad lo más rápido posible”.
La situación se tornó aún más tensa cuando intentó avanzar entre los medios. “¿Me dejan caminar, porfa? Es horrible que estén así. Es re triste estar así”, exclamó. Ya entre lágrimas y al borde del colapso, pidió: “Chicos, ¿me dejan pasar? Por favor, me va a agarrar un ataque de pánico”.
La conmoción vivida en la audiencia se vio agravada por la denuncia contra la jueza Julieta Makintach, quien, según se reveló, habría estado grabando un documental durante el proceso judicial. Esta situación provocó el inicio de un procedimiento para desvincularla del caso, generando aún más tensión en una causa que ya despierta fuertes emociones y atención mediática.