El 25 de mayo de 2025, Venezuela celebró elecciones legislativas y regionales en un contexto de profunda crisis política y desconfianza ciudadana. El oficialismo, encabezado por el presidente Nicolás Maduro, se adjudicó una amplia victoria, obteniendo el 82,6% de los votos y ganando en 23 de las 24 gobernaciones, según informó el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el chavismo .
Sin embargo, la jornada electoral estuvo marcada por una baja participación ciudadana, con una abstención del 57,4%. La oposición, liderada por figuras como María Corina Machado y Edmundo González, promovió el boicot electoral, denunciando la falta de condiciones democráticas y la represión por parte del gobierno .
En paralelo, el gobierno venezolano realizó elecciones en la región del Esequibo, territorio en disputa con Guyana, desafiando una orden de la Corte Internacional de Justicia que instaba a abstenerse de realizar comicios en esa zona. Esta acción generó condenas internacionales y tensó aún más las relaciones con Guyana .
La comunidad internacional expresó preocupación por el desarrollo de estos comicios. Estados Unidos, por ejemplo, criticó la realización de elecciones en el Esequibo y anunció nuevas sanciones contra el gobierno venezolano .
En resumen, mientras el chavismo consolida su poder institucional, la oposición enfrenta desafíos significativos en su estrategia política, en un contexto de creciente desconfianza en el sistema electoral y tensiones internacionales.








