Sarcopenia, la enfermedad que debilita músculos y afecta los huesos: cómo prevenirla

La sarcopenia es una pérdida progresiva de masa muscular que afecta la calidad de vida con la edad. La licenciada María Ángela Zadorozne reveló por qué entrenar fuerza es esencial para prevenir enfermedades óseas, mejorar la funcionalidad motriz y generar nuevas conexiones neuronales a cualquier edad.

La licenciada en Educación Física María Ángela Zadorozne aseguró que la sarcopenia “es algo tan transversal a todos los seres humanos y estoy segura que más del 50% de la población no tiene ni idea de lo que es”.

De esta forma, explicó que se trata de un proceso degenerativo natural que afecta al músculo con el paso del tiempo: “Si yo hablo de la osteopenia o la osteoporosis, se sabe que es una enfermedad del hueso, que está débil. Al músculo le pasa algo parecido, pierde fuerza, tono, proteína y organelas internas, eso se llama sarcopenia”.

Si no se actúa a tiempo, puede generar problemas funcionales en la vida cotidiana. “Muy pocas personas en la sociedad están conscientes de eso. Pero la buena noticia es que si seguimos ciertos hábitos saludables, esta sarcopenia no debería ser un problema”, dijo la especialista.

Zadorozne insistió en que el paso del tiempo no debe verse como una condena: “La edad no debe ser un limitante. Mediante el ejercicio físico podemos prevenir muchas enfermedades. El músculo, al perder fuerza, también debilita al hueso. Por eso es tan importante trabajar la masa muscular. Si no tenés masa muscular, tus huesos van a ser débiles y si la tenés, podés prevenir dolores óseos y articulares”.

Además de su impacto físico, destacó que la ciencia comenzó a estudiar al músculo como un sistema endócrino: “Se descubrió que cuando hacemos ejercicios de fuerza, liberamos unas proteínas especializadas llamadas mioquinas. Estas proteínas generan neurogénesis, que es la creación de nuevas conexiones nerviosas; ayudan a desinflamar el cuerpo y mejoran la independencia motriz y la funcionalidad”.

Remarcó que incluso en enfermedades recientes como el COVID-19 se recomendaba hacer ejercicios de fuerza en la etapa de recuperación: “El COVID es una enfermedad que inflamaba mucho el cuerpo. Se descubrió que estas mioquinas ayudaban a desinflamarlo, por eso se insistía en recuperar masa muscular”.

El ejercicio, indicó, también permite mantener la autonomía con el paso del tiempo: “La idea es que puedas sentarte, levantarte, caminar, viajar, jugar con un nieto. Eso es ser funcional. El objetivo final del ejercicio físico es ese, que podamos hacer las cosas del día a día sin dificultad”.

“Es un proceso natural, no mágico”

Respecto a lo que se considera una buena masa muscular, indicó que varía según el sexo. “Para la mujer, un buen indicador es entre el 30 y el 33%; para el hombre, entre el 33 y el 37%. Eso se mide con balanzas especializadas, que se encuentran en centros de nutrición o gimnasios. El objetivo es que tu masa muscular sea mayor que tu masa grasa”.

Consultada sobre la necesidad de estudios médicos previos, respondió: “Con la balanza podés saber tus porcentajes de grasa y músculo. Pero es muy importante hacerse un chequeo médico anual, y controlar niveles de B12, magnesio, potasio, calcio. Son claves para ajustar la alimentación y mejorar el estado físico”.

En otro tramo de la entrevista con Sala Cinco, programa de streaming de Misiones Online conducido por Germán Galarza, subrayó que el entrenamiento es especialmente importante en mujeres. “Nosotras enfrentamos dos situaciones que los hombres no, la menopausia, que produce una fuerte baja de estrógenos, y el hecho de que tenemos menos testosterona. Eso nos dificulta crear masa muscular, por eso deberíamos trabajarla aún más que los hombres”.

Frente a la consulta sobre si se puede revertir la pérdida muscular a partir de los 40 años, aclaró que en la actualidad “se sabe que sí, yo salí de la facultad creyendo que después de cierta edad no podías recuperar masa muscular ni regenerar neuronas, pero ahora se sabe que eso es falso”.

Varios casos reales lo demuestran, pues “trabajo con muchas personas con dolores, artrosis, artritis, osteopenia. Con entrenamiento adecuado -flexibilidad, conciencia corporal y fuerza- han reducido los síntomas. He tenido una alumna que empezó a entrenar a los 74 años y hoy, con 92, camina sin bastón, viaja, se sienta y se para sola. No importa la edad. El ejercicio físico es una herramienta al alcance de todos”, precisó la experta.

“La masa muscular lleva su tiempo. Hay que acompañarla con buena alimentación, buen descanso y seguir los pasos adecuados. Es un proceso natural, no mágico. Pero con constancia, los beneficios son inmensos”, cerró.

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