Una institución no se define solo por sus paredes, sino por las historias que allí se viven, las personas que la construyen y los sueños que se forjan cada día. La Escuela N° 883 de Alem es un ejemplo de ello, se celebró el 18° aniversario con quienes fueron y son parte de su crecimiento.
En esta ocasión, estuvieron presentes la directora Cristina Zanazo y Norma Brettin, representante de la Secretaría Escolar, quienes compartieron parte del recorrido histórico y humano de la escuela.
La Escuela 883 fue creada por resolución del Consejo General de Educación en abril de 2007. En ese entonces, funcionaba como EGB1 y EGB2. Su conformación inicial fue fruto de un trabajo articulado entre la supervisión de la Región 5, con la profesora Teresita Zacarías a la cabeza, y la Secretaría Escolar, representada por la profesora Elsa Ríos. Ambas fueron clave en la designación de la primera directora organizadora: la profesora Mabel Pretzel, quien venía de ejercer en la Escuela N° 206 y que hoy disfruta de su jubilación.
Como directora organizadora, Pretzel tuvo la enorme responsabilidad de conformar la primera planta funcional junto a las autoridades educativas. Esta tarea incluyó la selección del cuerpo docente que iniciaría las actividades escolares en el corazón de un barrio que entonces contaba con 420 viviendas y ninguna escuela.
La demanda era grande, y la preocupación de las familias por garantizar la educación de sus hijos impulsó una gestión conjunta que permitió la apertura de la institución. Durante sus primeros pasos, la Escuela 883 funcionó en las instalaciones del BOP 50, gracias a su valiosa colaboración. En ese contexto, la escuela abrió con una matrícula inicial de 100 alumnos, muchos de los cuales fueron censados casa por casa por las propias fundadoras de la escuela.
A lo largo de estos 18 años, la institución ha marcado un antes y un después en la vida de la comunidad: más de 50 docentes han pasado por sus aulas, 12 se han jubilado, y alrededor de mil estudiantes ya transitaron su formación en esta casa de estudios. Cada uno de ellos dejó una huella imborrable.
El aniversario no solo celebra una fecha, sino una historia viva, construida con esfuerzo, compromiso y el deseo constante de ofrecer educación de calidad a todos los niños y niñas del barrio.










