El primer tiempo del enfrentamiento se tornó caliente cuando el árbitro, Juan Martínez, mostró tarjeta roja al delantero argentino Julián Álvarez tras un cruce con Facundo Garcés, su compatriota exjugador de Colón de Santa Fe. Según el árbitro, Álvarez había cometido un planchazo temerario contra Garcés, lo que justificaba la expulsión directa. De haberse mantenido la decisión, habría sido la primera vez que el cordobés recibe una tarjeta roja en su carrera profesional.
Álvarez, sorprendido por la decisión, intentó convencer al árbitro de que revisara la jugada mediante el uso del VAR. El cuerpo arbitral decidió llamar al árbitro para una revisión. Tras observar las imágenes, se determinó que no hubo planchazo, sino un cruce con la pierna derecha de Álvarez que no merecía la expulsión. Como resultado, el árbitro rectificó su fallo, cambiando la roja por una tarjeta amarilla.
Sin embargo, la controversia no terminó allí. El entrenador de Alavés, Eduardo “Chacho” Coudet, estalló contra el árbitro y el equipo arbitral. Con una sonrisa irónica y los brazos cruzados por encima de su cabeza, Coudet caminó por la línea de banda mientras expresaba su frustración en voz alta.