En una extensa entrevista con el programa Fórmula Tuerca de Misiones Online, Gonzalo Acuña, el nadador más destacado de la historia de Misiones, repasó su carrera desde los inicios en Concepción de la Sierra hasta los podios internacionales representando a la Argentina. Con recuerdos cargados de anécdotas, marcas imborrables y reflexiones profundas, Acuña dejó entrever cómo su trayectoria rompió moldes y sentó nuevas bases para la natación de alto rendimiento.
“El amor por el agua viene de familia. Mis viejos nadaron toda la vida y lo siguen haciendo, incluso hoy ya jubilados. Así arranqué a competir a los siete años, y a los trece ya estaba en la selección nacional juvenil. De ahí no paré hasta los 25”, relató Acuña.
Nacido en 1987, una generación que –como él mismo señala– creció en un mundo sin internet y aprendió a adaptarse a la era digital, el nadador recordó cómo sus entrenamientos en Misiones fueron todo menos convencionales. “Entrenábamos en una laguna de 100 metros, en línea recta, para simular piletas olímpicas. Era lo que teníamos”, explicó sobre su preparación para competencias en piscinas de 50 metros.
A los 15 años, ya era campeón nacional y comenzó a destacarse especialmente en estilo pecho. “Fui batiendo todos los récords en todas las categorías: infantil, juvenil, junior y mayores. La diferencia la hacía en los primeros metros de cada carrera. Salía fuerte y trataba de aguantar”, explicó. Esa estrategia, desarrollada junto a su entrenador, el “Colo”, fue resistida al principio, pero luego reconocida por especialistas y entrenadores a nivel nacional e internacional. “La teoría terminó confirmando lo que hacíamos de manera intuitiva”, remarcó.
En 2009, Acuña vivió su mejor año deportivo. Clasificó al Mundial de Natación en Roma, donde compitió en el Foro Itálico, una de las piletas más emblemáticas del mundo. Allí estableció los récords argentinos en 50 y 100 metros pecho. “Era un escenario increíble: cámara aérea, cámara bajo el agua, estadio lleno. Fue fantástico”, recordó. Su actuación en esa competencia le valió la mejor marca técnica del torneo.
Sin embargo, la carrera rumbo a los Juegos Olímpicos de Londres 2012 tuvo un giro inesperado. Tras un entrenamiento en Colombia, su cuerpo no volvió a responder igual. “Perdí peso, cambió mi flotación, y nunca más pude repetir los tiempos. Tardé ocho años en procesarlo”, confesó.
La decisión de retirarse fue dura pero clara: “El Colo me dijo: ‘El que se tira al agua sos vos. El éxito fue el camino, no el destino’. Y ahí dejé. Ocho años sin tocar el agua”. En 2019, volvió a nadar por recomendación médica y llegó a clasificar a una final nacional, pero la pandemia interrumpió el regreso.
También habló de su vínculo con Lisandro Monzón, con quien compartió entrenamientos intensos: “Entrenábamos entre 4 y 5 horas diarias, incluso con la pileta congelada. La química entre los tres, con el entrenador, fue clave para los resultados de ambos”.
Gonzalo Acuña cerró la entrevista con una frase que resume su recorrido: “Fue un camino largo, hermoso y lleno de aprendizajes. Hoy miro para atrás y estoy orgulloso de haber representado a Misiones y a la Argentina”.
La natación misionera avanza con mejores marcas y nuevas sedes, pero sigue pendiente la pileta olímpica
La natación competitiva en Misiones atraviesa un proceso de crecimiento sostenido, tanto en el nivel de los nadadores como en la mejora de la infraestructura deportiva. Gustavo… pic.twitter.com/ZlukYvV0rZ— misionesonline.net (@misionesonline) March 12, 2025

El Campeonato Provincial de Natación 2025 promovió una amplia y destacada participación de clubes misioneros
CAPRI se consagró campeón del Campeonato Misionero de Natación






