En la Misa Crismal celebrada en el marco de la Semana Santa, los sacerdotes Alberto Barros de la Parroquia Sagrada Familia, Marcelo de la Parroquia Cristo Redentor y Ruiz Diaz Juan Antonio de la Parroquia San Roque González de Santa Cruz, destacaron la importancia de renovar el compromiso con la vocación sacerdotal y el llamado a vivir como un pueblo unido en la fe, solidarizándose con los más necesitados.
La Misa Crismal, celebrada en diversas parroquias de la región, es una de las ceremonias más significativas de la Semana Santa, donde se bendicen los aceites utilizados en diferentes rituales litúrgicos. En este contexto, el sacerdote Alberto Barros, quien ha acompañado a la comunidad de Posadas en numerosas ocasiones, destacó la centralidad de la misa, que reúne a sacerdotes, laicos y religiosos con el obispo Juan Rubén Martínez, siendo un acto de comunión y fraternidad. “La bendición de los aceites que utilizamos en las parroquias para ungir a los enfermos, para los bautismos, y en las ordenaciones sacerdotales es el centro de esta misa”, explicó Barros.
El sacerdote enfatizó la importancia de la misa como un espacio para renovar las promesas sacerdotales, recordando el ejemplo de Jesús como buen pastor. «Nos invita a vivir intensamente nuestra vocación sacerdotal, a aprender a vivir caminando juntos, como pueblo de Dios. Esta misa es una reafirmación de la fraternidad, la solidaridad, la comunión, para caminar juntos, sin abandonar a nadie en el camino», señaló.
En su reflexión, Barros también hizo un llamado a superar el individualismo y el egoísmo, valores que a menudo dominan la sociedad actual. “Esta misa es una denuncia fuerte contra el individualismo, el egoísmo, el ‘cada uno se las arregla solo’. Nos invita a vivir en solidaridad y a buscar siempre la dignidad de todos”, expresó el sacerdote, subrayando la importancia de la comunidad y la solidaridad en la vida cristiana.
Durante la celebración de la Semana Santa, Barros destacó la intensa participación de los fieles en las actividades de las parroquias de Posadas, comenzando con el Domingo de Ramos. “Estos días son muy intensos, con una gran presencia de la gente en todas las comunidades parroquiales. Es una oportunidad para renovar la fidelidad a Jesús y aprender a caminar con Él, recorriendo el camino de la cruz y la resurrección”, dijo.
También profundizó en el mensaje central de la Semana Santa: el sacrificio y el amor hasta dar la vida. “La cruz es la capacidad de amar hasta dar la vida, sin guardarse nada. Solo cuando somos capaces de amar hasta dar la vida, empezamos a vivir con una verdadera resurrección interior y cambiamos la realidad”, afirmó el sacerdote.
De acuerdo con Barros, el ejemplo de Jesús es claro: vivir para los demás, especialmente por los más pobres y necesitados, es el verdadero camino hacia una sociedad más justa y digna. “Jesús vivió amando hasta dar la vida, perdonando a los que pedían perdón humildemente, dando la vida por los más pobres, enfrentándose a la injusticia. Esa opción le valió la persecución, la calumnia, y finalmente la cruz, pero nos marcó un camino: el camino de dar la vida”, señaló.
En este contexto, el padre Barros hizo un llamado a todos los fieles a seguir el ejemplo de Jesús, vivir con amor y dar lo mejor de sí mismos por los demás, buscando la dignidad y la resurrección de todos. “Es el único camino que de verdad crea resurrección en nuestra sociedad”, concluyó.
Mirá las fotos de la Misa Crismal
La Misa Crismal es una de las celebraciones litúrgicas más importantes dentro de la Semana Santa para la Iglesia Católica. Se celebra el Jueves Santo, y en ella se bendicen tres tipos de aceites sagrados que serán utilizados durante el año en diversos sacramentos. Es un momento de renovación tanto para los sacerdotes como para toda la comunidad cristiana, ya que en esta misa los sacerdotes renuevan sus promesas y se reafirma la fraternidad y la solidaridad dentro del pueblo de Dios.
Los óleos bendecidos en la Misa Crismal son tres y tienen funciones específicas en la vida de la Iglesia:
Óleo de los Catecúmenos (Oleum Catechumenorum): Este aceite es utilizado en el sacramento del bautismo, especialmente en los catecúmenos (aquellos que están en el proceso de preparación para el bautismo). Se utiliza para ungir a los bautizandos antes de la inmersión en agua, simbolizando su fortalecimiento espiritual y la lucha contra el mal. Este óleo representa la protección y el fortalecimiento del candidato para la nueva vida en Cristo.
Óleo de los Enfermos (Oleum Infirmorum): Este aceite se usa en el sacramento de la unción de los enfermos, especialmente para aquellos que se encuentran gravemente enfermos o en peligro de muerte. La unción con este aceite es un acto de sanación física, emocional y espiritual, ya que transmite la gracia de Dios para el consuelo, el perdón de los pecados y la restauración de la salud. También es un signo de esperanza y fortaleza para los que sufren.
Santo Crisma (Chrism): Este es el aceite más significativo de los tres y se utiliza en varios sacramentos importantes como el bautismo, la confirmación y las ordenaciones sacerdotales. El Santo Crisma está compuesto por aceite de oliva mezclado con bálsamo, lo que le da un aroma distintivo. En el bautismo, es utilizado para ungir al recién nacido en su cabeza, señalando la recepción del Espíritu Santo. En la confirmación, el crisma se utiliza para ungir a los confirmandos, fortaleciendo su fe y compromiso con Cristo. Además, el Santo Crisma se usa en la ordenación de sacerdotes y obispos, simbolizando la consagración a un servicio sagrado.
Jueves santo: Se celebra la Misa Crismal en Jardín América: Padre Alberto Barros, , Lidia de la Parroquia San José y Cesar Daniel araujo intendente de Jardín América pic.twitter.com/haBXFBZswM
— misionesonline.net (@misionesonline) April 17, 2025




















Qué se conmemora el Jueves Santo: celebraciones clave y los hechos de la vida de Jesús que lo marcaron
Jueves Santo: con la renovación sacerdotal y bendición de óleos el Obispo Martínez celebró la Misa Crismal en Jardín América






