Bárbara Giménez Bower: Un viaje desde el café hasta el liderazgo en el sector inmobiliario

Bárbara Giménez Bower, directora de Giménez y Giménez Propiedades, narra su camino desde La Plata hasta Misiones, destacando su evolución profesional y el orgullo de liderar una empresa familiar. La pandemia y motivos personales aceleraron su regreso, consolidando su rol en el corretaje inmobiliario.

Bárbara Giménez Bower, directora de Giménez y Giménez Propiedades, compartió en una reciente entrevista su trayectoria desde sus inicios hasta convertirse en líder del sector inmobiliario. Bárbara, junto a su esposo, comenzó vendiendo café para costear sus estudios universitarios en La Plata, donde también gestionaron una carnicería. «Siempre con este espíritu de emprender, de evolucionar, de avanzar, de tener lo propio», declaró.

La decisión de regresar a Misiones no fue sencilla para Bárbara y su esposo, quienes ya estaban afianzados profesionalmente en Buenos Aires. Sin embargo, la pandemia y asuntos personales aceleraron su retorno. «Mi marido fue quien tomó la aposta de decir que era hora de pensar realmente en lo que quería para el futuro», comentó. El aislamiento y la distancia familiar pesaron en la decisión, subrayó.

Aunque Bárbara se formó como abogada, encontró su verdadera vocación en el corretaje inmobiliario. Después de experiencias traumáticas en el ámbito del derecho de familia, decidió cambiar de rumbo. «No soy abogada porque viví dos o tres situaciones traumáticas que me hicieron dar cuenta de que había cosas que no dependían de mí», explicó. Su paso por una multinacional en Buenos Aires le enseñó que «no vendo casas, tengo relaciones humanas».

La dinámica de una vida profesional y familiar

Bárbara combina su vida profesional con su rol de madre de dos niñas en edad escolar. «Creo que la clave de que se pueda hacer todo es tener un compañero que me banca en todas», afirmó. La pareja se complementa en las tareas diarias, desde mostrar propiedades hasta hacer de taxi para sus hijas.

Dirigir una marca con tantos años de historia es tanto un desafío como un orgullo para Bárbara. «Portar el apellido, decir que soy Bárbara Giménez, es un orgullo y un desafío también», señaló. La segunda generación enfrenta el reto de mantener el legado familiar mientras evoluciona en el negocio.

Aunque hoy no planea conducir un programa en streaming, Bárbara no descarta la posibilidad en el futuro. «No voy a decir que no, porque lo que se hereda no se roba», expresó. Su mayor sueño es ver crecer a sus hijas y acompañarlas en cada etapa de sus vidas.

En resumen, Bárbara Giménez Bower ha recorrido un camino lleno de aprendizajes y decisiones valientes, desde sus humildes comienzos vendiendo café hasta liderar con orgullo una empresa familiar. Su historia es un testimonio de perseverancia, evolución y amor por sus raíces y familia.

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