
La situación muestra que, si bien la industria parece haber superado el punto más bajo de su recesión, en los últimos meses se observan señales de estancamiento. Pamela Morales, economista de Econviews, explicó que la política económica tiene efectos dispares sobre distintos sectores industriales. “Algunos factores como el crecimiento del crédito al sector privado favorecen la inversión en maquinaria y, por ende, la producción. Sin embargo, la apertura comercial fue ambigua, beneficiando a ciertos rubros como la industria automotriz, pero generando competencia para otros sectores, como el de indumentaria”, sostuvo Morales.
Según lo informado por el INDEC, los bloques sectoriales que presentaron niveles de utilización de la capacidad instalada superiores al nivel general fueron refinación del petróleo (84,6%), papel y cartón (67,3%), sustancias y productos químicos (66,0%), productos alimenticios y bebidas (61,0%), e industrias metálicas básicas (59,3%).
Los bloques sectoriales que se ubican debajo del nivel general fueron edición e impresión (52,1%), productos minerales no metálicos (43,3%), productos del tabaco (40,8%), productos de caucho y plástico (39,6%), metalmecánica excepto automotores (38,1%), industria automotriz (34,8%) y productos textiles (33,9%).

La variación interanual reveló que la industria de sustancias y productos químicos, así como los productos alimenticios y bebidas, fueron los que más crecieron, especialmente por la mayor producción de materias primas plásticas y la molienda de oleaginosas. Por otro lado, las industrias metálicas básicas fueron las que registraron la mayor caída, con una disminución de más del 25% en la producción de acero respecto al mismo mes del año anterior.
El informe completo: