Bernardo de Irigoyen: transportaban más de 24 mil paquetes de cigarrillos de contrabando en autos robados y se escaparon de la Gendarmería

Efectivos de Gendarmería Nacional, quienes se encontraban desarrollando actividades de prevención vial y control sobre el kilómetro 1.123 la Ruta Nacional Nº 14, observaron cómo dos automóviles que se aproximaban cambiaron bruscamente de dirección luego de percatarse de la presencia del personal de la fuerza.

Sus ocupantes, luego de introducirse a un camino secundario previo al dispositivo de control, abandonaron los rodados en el lugar y entraron en la espesura del monte lindante sin poder ser habidos pese a las tareas de rastrillaje llevadas a cabo.

Luego de inspeccionar los autos, los cuales poseían pedido de secuestro activo por robo en la provincia de Buenos Aires, se constató que en el interior de los mismos se encontraban acondicionados un total de 24.960 paquetes de cigarrillos de origen extranjero que carecían del aval aduanero correspondiente.

Informados de los resultados, el Juzgado Federal y la Fiscalía Federal de Eldorado dispusieron el secuestro de los rodados y de la mercadería, en infracción a la “Ley de Código Aduanero”, con un aforo total estimado de $ 86.000.000.

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En el marco de una investigación que lleva adelante el Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta, a cargo del fiscal federal Ricardo Toranzos, el juez federal de Garantías N°1, Julio Bavio, hizo lugar el viernes a la ampliación de la investigación penal seguida contra ocho presuntos integrantes de una organización narcocriminal, cinco de los cuales eran miembros de Gendarmería Nacional en actividad, dados de baja o a punto de ingresar a la fuerza. Según la investigación, trasladaron más de 334 kilos de cocaína y operaban en el NOA, NEA y Buenos Aires, aunque no se descarta que tuvieran nexos de orden trasnacional.

 

Los implicados, ocho hasta el momento, están acusados de dos maniobras de transporte de esa cantidad de cocaína desde Orán a Buenos Aires. Los sindicados cabecillas eran gendarmes que estaban en actividad y otros dados de baja. Se cree que operaban tanto desde el NOA como desde el NEA. Uno de ellos, mediante audios en un grupo de WhatsApp llamado “Los Peluches», instruía cómo embutir la droga y sugería otras maniobras de ocultamiento en vehículos.

En este caso, la audiencia se dirigió principalmente contra Jonathan Leonel Ostapowicz y Richar Ariel Delgado (exgendarme), dos comerciantes detenidos el 25 de febrero pasado en la ciudad de Posadas, en Misiones, como resultado de varios allanamientos que también derivaron en el secuestro de tres vehículos de alta gama, más de 20 teléfonos celulares, nueve computadoras, armas, más de 16 millones de pesos, 1.800.000 guaraníes, 1.709 reales y poco más de 6.000 dólares.

A requerimiento de la fiscalía, el magistrado dio por formalizada la imputación contra ambos detenidos por el delito de transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes, en calidad de coautores. Asimismo, ordenó que permanezcan bajo prisión preventiva y autorizó una serie de pericias y admitió el levantamiento del secretario bancario y bursátil de los dos imputados, uno de los cuales -Delgado-, es hermano de un gendarme detenido en mayo del año pasado con más de 300 kilos de cocaína en una camioneta, lo que dio origen a la investigación.

Cinco gendarmes imputados

Por sus características y a pedido expreso del fiscal, el caso fue declarado de carácter complejo, ya que la mayoría de los acusados tienen vinculación directa con Gendarmería Nacional, dos de ellos estaba en actividad cuando fueron detenidos, en tanto, que otros dos habían sido dados de baja y un quinto estaba por ingresar a esa fuerza.

El representante del Ministerio Público Fiscal explicó que este tramo de la investigación contó con la colaboración de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC), a cargo del fiscal general Diego Velasco; de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) NOA y NEA, a cargo de los fiscales Diego Iglesias y Eduardo Villalba; la Fiscalía Federal de Gualeguaychú (Entre Ríos), a cargo del fiscal federal subrogante Pedro Rebollo, y la de Hurlingham (Buenos Aires), a cargo del fiscal federal Santiago Marquevich.

También destacó tanto la labor del personal de Gendarmería Nacional, del Grupo Operativo Conjunto de Lucha Contra la Criminalidad Organizada del Noreste Argentino y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, involucrados en la investigación del caso.

Entre otras medidas resueltas en la audiencia, el juez hizo lugar al pedido de la fiscalía a fin de prorrogar la investigación penal del caso, respecto a los otros seis acusados: Diego Hernán Delgado (gendarme), Federico Rubén Batista (gendarme), Gabriel Osvaldo Ruiz Apaza, Francisco Agustín Flores (estaba por ingresar a Gendarmería), Adrián Emilio Escarlata (exgendarme) y Marlene Leonor Hañek.

El caso

Al presentar la acusación, el fiscal Toranzos explicó que la investigación se inició el 19 de mayo del año pasado tras la detención de Diego Delgado, un cabo de Gendarmería que fue arrestado en la ruta provincia N°5, a la altura del kilómetro 170, en la localidad salteña de General Pizarro, en el departamento de Anta.

Delgado, quien cumplía servicio en el Destacamento Móvil N°1 de Campo de Mayo de esa fuerza, circulaba a gran velocidad al mando de una camioneta Volkswagen Amarok de norte a sur, con rumbo a Buenos Aires. El fiscal recordó que el cabo vio el control del Escuadrón 45, pero detuvo su marcha metros más adelante y bajó las ventanillas para que sus colegas vieran su uniforme de gendarme y un bolso, también propio de esa fuerza, aparentemente, con la intención de relajar la atención de sus camaradas.

Pese a ello, los gendarmes revisaron el vehículo y descubrieron en la caja del rodado, vieron cajas de cartón, de las que sobresalían varios paquetes de droga, tipo “ladrillo”.

En total, Delgado transportaba más 303 kilos de cocaína, carga valuada en más de 4.000 millones de pesos. “A partir de este procedimiento, y el secuestro del teléfono del gendarme, se inició una investigación que dejó al descubierto un complejo entramado de maniobras ilícitas”, explicó el fiscal.

Con la intervención de la auxiliar fiscal Carolina Aráoz Vallejo y el investigador del MPF Facundo Saravia, la fiscalía logró identificar y detener a Batista el 10 de octubre último, quien también era gendarme en actividad en Campo de Mayo.

 

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