La planta milenaria que combate el estrés, mejora la memoria y ayuda a dormir mejor

La Ashwagandha, también conocida como Withania somnífera, es un arbusto perenne de flores amarillas originario de Asia y África, cuya utilización se remonta a miles de años atrás.

En la medicina tradicional india, específicamente en la Ayurveda, esta planta ha jugado un papel crucial debido a sus propiedades medicinales y su capacidad para tratar diversas dolencias. Aunque los estudios científicos aún no han confirmado de manera definitiva todos sus beneficios, la Ashwagandha continúa siendo valorada por sus múltiples efectos positivos.

La medicina Ayurveda, uno de los sistemas de sanación más antiguos del mundo, prioriza el uso de remedios naturales y cambios en el estilo de vida para promover la salud y prevenir enfermedades.

Aunque la comunidad científica considera esta práctica como una pseudociencia, sus seguidores destacan la eficacia de plantas medicinales como la Ashwagandha, conocida en sánscrito como «el olor del caballo» por su peculiar aroma y su supuesta capacidad para fortalecer el cuerpo y la mente.

 

Propiedades adaptógenas y manejo del estrés

Uno de los beneficios más destacados de la Ashwagandha es su naturaleza adaptógena, es decir, su capacidad para ayudar al cuerpo a gestionar el estrés. Esto se logra gracias a su influencia en el sistema neuroendocrino, particularmente en el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA), responsable de regular las respuestas al estrés y otras funciones esenciales como la digestión, el metabolismo y las emociones.

Según investigaciones revisadas en 2021 por la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón, aunque hay indicios prometedores, aún no existe consenso sobre la dosificación y forma de consumo ideales para tratar trastornos relacionados con el estrés.

 

Beneficios para la salud física y reproductiva

Más allá de sus propiedades antiestrés, la Ashwagandha podría mejorar la capacidad pulmonar y reducir el riesgo de enfermedades cardíacas al aumentar el consumo máximo de oxígeno, según un análisis de la Dynamical Business & Science Society.

Además, estudios como el realizado por la Universidad de Murdoch en Australia señalan un impacto positivo en la fertilidad masculina, incluyendo un aumento en la producción de testosterona y DHEA-s, mejor movilidad espermática y mayor volumen de semen.

 

Efectos sobre la función cerebral y el sueño

La Ashwagandha también destaca por su impacto en la función cognitiva. Investigaciones de la Universidad Nacional de Singapur apuntan a mejoras en la atención, la memoria a corto y largo plazo, el tiempo de reacción y la velocidad de procesamiento informativo.

Asimismo, estudios realizados en centros de investigación en India sugieren que esta planta podría mejorar la calidad del sueño, convirtiéndola en una opción natural para quienes enfrentan problemas de insomnio.

 

Precauciones y limitaciones

Aunque los beneficios de la Ashwagandha son prometedores, es importante abordar su consumo con cautela. La falta de estudios exhaustivos y estandarización en su uso hace que sea fundamental consultar con un profesional médico antes de integrarla en la rutina diaria, especialmente en personas con condiciones de salud preexistentes o que toman medicamentos.

En definitiva, la Ashwagandha es un ejemplo de cómo las tradiciones milenarias ofrecen soluciones naturales que, aunque aún necesitan mayor respaldo científico, siguen despertando el interés tanto de practicantes de medicinas alternativas como de investigadores modernos.

 

FUENTE: Infobae.

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