Andrés Calamaro, el icónico músico argentino, eligió la ciudad de Posadas como punto de partida de su esperada gira por Argentina, y el anfiteatro Manuel Antonio Ramírez fue testigo de una noche inolvidable. El público misionero se rindió ante Calamaro, coreando a todo pulmón sus clásicos más queridos, luego de 14 años sin que el cantante visite la tierra colorada.
El espectáculo, que inauguró oficialmente la serie de conciertos que llevará al artista por todo el país, dejó una marca en los fans con canciones como Flaca, Paloma y Estadio Azteca. Calamaro logró conectarse con cada rincón del anfiteatro, y la noche se convirtió en una verdadera celebración de la música.
Los espectadores, de todas las edades, corearon cada letra junto al artista, en un ambiente de total emoción y entrega. «Se nos pone la piel de gallina, es la primera vez que lo veo», expresó una fan emocionada.
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