Violencia vicaria: qué es y por qué es importante que la Justicia argentina la reconozca

La violencia vicaria es un tipo de agresión que afecta principalmente a niños y madres. En Argentina, aunque avanza su reconocimiento en el ámbito judicial, aún enfrenta desafíos legales y sociales para su efectiva prevención y sanción. “Es una violencia invisibilizada que está atravesada por otras violencias, pero lo más relevante es que son niños y niñas que están siendo víctimas de un daño, para generar un daño hacia otra víctima que es, por lo general, una mamá”, alertaron.

La violencia vicaria, un tipo de agresión que busca dañar a la víctima indirectamente a través de sus seres queridos, especialmente los hijos, es una problemática cada vez más reconocida en el ámbito judicial.

Mercedes López, abogada y víctima de esta violencia, explicó que “es un tipo de violencia que el agresor realiza de manera indirecta hacia la víctima, utilizando como instrumento a lo que más ama y quiere la víctima, que por lo general son los hijos o las hijas, y de esa manera busca dañar a la víctima principal, que por lo general son exparejas”.

Mercedes López, abogada y víctima de violencia vicaria visitó el programa de streaming Día Siete de Misiones Online.

Indicó que este tipo de violencia, a menudo invisibilizado, se presenta como una escalada de otros tipos de violencia, como la física, económica y psicológica que ocurren dentro de una pareja “y tras una separación, el agresor pierde el control hacia la víctima”.

En Argentina, la violencia vicaria aún no está tipificada en el Código Penal, pero está comenzando a recibir atención. La letrada mencionó que “en el mes de agosto de este año, se aprobó un dictamen de la Comisión de Salud incorporando a la violencia vicaria como violencia de género. Dentro de la ley marco de Violencia de Género se incorpora este tipo de violencia. Y ahí también hay que resaltar que cuando hablamos de violencia hacia las mujeres, la ONU establece que es una violación de los derechos humanos. Y también destacar que es una cuestión de salud pública cuando hablamos de violencia de género, y sobre todo de salud mental”.

Sin embargo, esta categorización no implica un reconocimiento pleno dentro del marco legal, lo que complica la protección de las víctimas.

«Es importante poder trabajar en esta prevención, en esta erradicación de este tipo de violencia, que si bien a los ojos parece invisible, y quizás los niños no tengan golpes físicos, pero está demostrado científicamente las consecuencias, tanto físicas como emocionales, que con posterioridad se ve a través de este ejercicio de violencia a niños. Y sobre todo si estamos hablando de niños que tienen algún tipo de condición, discapacidad, o son neurodivergentes«, sostuvo.

A pesar de la falta de tipificación, hay antecedentes jurisprudenciales en el país, informó la abogada, quien trajo a colación lo ocurrido en Tucumán y La Plata, donde se resolvieron casos con una perspectiva de género y derechos humanos. López hizo hincapié en la necesidad de que “los jueces puedan tener una interpretación con perspectiva de género, de derechos humanos, de neurodiversidad, de discapacidad, porque el interés superior de los niños es lo que está siendo vulnerado en este tipo de violencia”.

La urgencia de la prevención

Mercedes López subrayó que es fundamental trabajar en la prevención y erradicación de la violencia vicaria, pues “para poder trabajar realmente en poder legislarla, tenerla en cuenta judicialmente, prevenirla, concientizarla, necesitamos un trabajo y un desafío conjunto de todos los actores, para poder resguardar los derechos de los niños que están siendo vulnerados ante una violencia que es totalmente invisibilizada”, insistió.

En el marco del Día de la Madre, que se celebra este domingo, López expresó su deseo de “que ninguna mamá más sufra violencia de género y ningún tipo de violencia ni física, ni psicológica, ni económica, ni vicaria, ni siquiera institucional. Que puedan ejercer y ser madres libres de violencia, que puedan darse toda la validación, aunque quieran instaurar que son malas madres por decisiones o no validarlas, que sepan que son lo mejor que tienen para sus hijos”.

Y completó: “Mi deseo es que en el Día de la Madre todas las madres puedan vivir una maternidad libre de violencia. Y deseo mucho amor y mucha sanación”.

Si sos víctima de violencia recordá que la línea 137 es gratuita, donde un equipo de profesionales te podrá asesorar, asistir y acompañar.

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