En Misiones hay 44 niños a la espera de una familia y aseguran que 17 postulantes cumplen con los requisitos para adoptar

En Misiones, 44 niños esperan una familia que les ofrezca un hogar. Desde el Registro Único de Aspirantes a Adopciones (RUAAM), informan que 17 postulantes cumplen con los requisitos para adoptar. María Lisa Sosa, directora del RUAAM, señala que 13 de estos aspirantes finalizaron su proceso en 2024 y destaca la importancia de crear vínculos sólidos.

Maria Lisa Sosa en Radio Santa María de las Misiones

La directora del RUAAM indicó, sobre los postulantes inscriptos actualmente para adoptar: “Tenemos 17 en total. De esos 17, tenemos 13 que han iniciado y culminado su proceso de inscripción durante el 2024 y tenemos 4 que habían iniciado en el 2023 y culminaron ahora, este año. De los que están en proceso, los que han iniciado y han enviado al formulario de preinscripción, tenemos 53. De las cuales, de esos 53, tenemos 40 que están activos, que están en proceso todavía por diferentes cuestiones, cuando están en búsqueda de diferentes informes, de las evaluaciones, de las entrevistas y demás, que están en el registro”.

En este contexto, María Lisa Sosa sostuvo: “Estuvimos haciendo un relevamiento en general de todo lo que tiene que ver con el inicio de las guardas. El año pasado, en el 2023, terminamos con 22 inscripciones. Y de esas 22, tuvimos además 4 proyectos que no fueron viables, que hablábamos justamente del proceso excluyente. Tuvimos 4 casos específicos donde fueron no viables. Lo que va de este año, ya tuvimos 6 postulantes en esa instancia de no viables”.

En relación a los requisitos para las inscripciones y el proceso evaluativo de estos, Sosa mencionó: “Nosotros siempre le explicamos a los postulantes que de la gran mayoría de los requisitos son exclusivamente responsables ellos, en lo que tiene que ver con la búsqueda de diferentes certificados, o papeles que siempre son muy personales. Lo que puede sí tardar un poco más es el tema de las evaluaciones. Cómo son diferentes instancias de entrevistas, y culminan con informes finales de parte del área psicológica, del área de trabajo social, tardan un poquito más. Pero nosotros lo que hacemos siempre es tratar de ir acompañando ese proceso y brindar una información para que sea en el menor tiempo posible, porque ustedes sabrán que los informes que se presentan, que tienen que ver con diferentes antecedentes, vencen, tienen poco tiempo de validez. Entonces, la idea es que ellos en el menor tiempo posible puedan lograr la inscripción. Por supuesto, tiene que estar todo basado en los requisitos del reglamento nuestro”.

En este sentido, Sosa declaró sobre las inscripciones no viables: “Muchas veces hay conceptos difusos o no están bien, como por ahí uno suele decir, orientados en su voluntad adoptiva. Entonces, la idea nuestra siempre es, más allá de que en esta actualidad, en este momento, ellos no puedan o no estén aptos con las capacidades parentales, en este momento, que ellos puedan elaborar lo sucesivo y realizar diferentes tratamientos específicamente, trabajar en la voluntad adoptiva y en esa preparación para la adopción a través de las instancias del tratamiento psicológico. Entonces, los postulantes, una vez que realizan esta instancia de tratamiento, son evaluados, pueden volver al registro, digamos. La idea es que ellos estén preparados para iniciar toda esta nueva etapa, que tiene que ver con lo que estábamos hablando en la charla de la legislatura, que sean capacidades parentales; pero permanentes, porque es para toda la vida”.

En este orden de las cosas, la directora de RUAAM hizo referencia al esfuerzo que llevan adelante para forjar vínculos por parte de los adoptados y los adoptantes: “Ese trabajo que se hace es un contexto, desde el área, no solo en lo individual de los postulantes, sino nosotros como registro, es una red. La idea es que todos podemos trabajar, cada uno desde su área, para lograr ese vínculo, lograr esa conexión, y que esa base sea sólida para poder ir avanzando en las otras instancias y no llegar justamente a esa, como se suele decir, devolución. Es mal dicho y doloroso. Sobre eso es lo que puntualmente tenemos que trabajar”.

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Asimismo, sobre el proceso de adoptar, Sosa continuó con la explicación: “Nosotros primeramente como registro, para empezar siempre a través del juzgado, cuando nosotros tenemos la primera intervención, lo que hacemos es lograr que el juzgado nos mande esa sentencia firme de adoptabilidad. Esa sentencia firme significa, justamente, que no haya sido apelada por ninguno que sea parte en el proceso. Ya sea abuela, ya sea madre, ya sea padre.Entonces, nosotros lo que hacemos es proteger esa situación jurídica, para que no ocurra, en el proceso, justamente como decían, esos reclamos, o esas apariciones, o esos miedos, que obviamente siempre están. Entonces, se les explica que nosotros como registro tenemos esa obligatoriedad de salvar esa situación jurídica, para a partir de ahí empezar a trabajar con los postulantes, que van a ser seleccionados, y también con la información que nos brinda el juzgado sobre los niños y niñas y adolescentes que están en esa situación, para poder nosotros hacer esa evaluación idónea y remitir los legajos que tenemos disponibles en ese momento”.

En cuanto a las particularidades de los niños que están en proceso de adopción, María Sosa aclaró: “Hay diferentes situaciones que se van dando. Obviamente, tiene que ver justamente con estas evaluaciones de las diferentes entrevistas que van teniendo, las visitas de trabajadores sociales, y con nosotros en el registro. Nosotros siempre preguntamos muchas veces, primero, lo que tiene que ver con la historia personal, en lo individual y en lo relativo a la pareja , y también las motivaciones concretas que tiene cada uno para uno. Tener una familia está por encima de lo individual”.

Y afirmó: “Nosotros siempre trabajamos mucho lo que tiene que ver con la prioridad y por la importancia que tienen los derechos de los niños, y las entrevistas surgen porque uno encuentra o no esa receptividad a diferentes alternativas que uno va planteando en estas entrevistas. A través de diferentes preguntas nosotros tenemos entrevistas muy largas, muchas veces se repiten para poder, o no solo se repiten, se piden ampliaciones para poder lograr, en definitiva, un informe que sea idóneo, para que nosotros con toda esa información completa de cada postulante o de cada pareja, poder discernir, a ver si está a la altura de las circunstancias, si están preparados, si cuentan con herramientas”.

En este marco, informó: “Brindamos talleres a nivel nacional, a través de la dirección nacional, en las diferentes instancias para que ellos tengan esas herramientas al momento de que surja esa posibilidad, porque una vez que ellos están inscritos, desde ese mismo día surge la posibilidad de que su legajo sea remitido a cualquier juzgado de la provincia”.

María Sosa indicó sobre el grupo de hermanos en espera: “En lo que va del año tenemos 44 situaciones de adoptabilidad, lo que sí, de estas 44, nosotros podemos decir que la gran mayoría está en un proceso de vinculación y guarda, porque nosotros lo que llevamos es nuestra estadística en detalle sobre los postulantes nuestros. Entonces, nosotros vamos viendo justamente la cantidad de veces que se envían y que comienzan las vinculaciones. Hoy por hoy nosotros tenemos solo 4 legajos disponibles que están a la espera de ser enviados ya, digamos, ¿no es cierto? Pero lo que va, lo que ingresó en el registro, actualmente tenemos 44 niños. En realidad, son grupos de hermanos, que a veces son solos, a veces son dos, a veces va variando; pero en el sistema tenemos ese número, lastimosamente. Y después tenemos a nivel provincial también lo que son las convocatorias públicas, que tenemos justamente en el registro son 25, que abarcan en total 42 niños”.

En relación a como se componen los grupos de hermanos que están a la espera de ser adoptados, María Sosa contó: “Tenemos grupos de seis hermanos, tenemos de cinco hermanos”. En este contexto puso de relieve el hecho de que “en el caso  de los de seis, los de cinco hermanitos, quieren irse todos juntos”.

De esta manera, destacó: “En la mayoría de los casos, el juez debe prevalecer esa unión fraternal y que se permanezcan ellos en el mismo círculo familiar. Pero eventualmente todas esas cuestiones, digamos, que da criterio al juez en cuanto a la posibilidad de ir trabajando, la posibilidad de separarlos o no, ya sea las nenas, los varones, o por la cuestión de que en ese último tiempo estaban juntos en diferentes hogares, preparados pero juntos al mismo tiempo, entonces todo eso se va trabajando desde el hogar y desde las diferentes áreas, la posibilidad de que ellos sean adoptados de manera separada. A partir de los diez años tiene que haber un consentimiento justamente de querer ser adoptado, entonces también se trabaja, porque muchas veces los chicos inicialmente no desean. Entonces, se trabaja desde el hogar y de las diferentes áreas para justamente ver las motivaciones que llevaron a ese noen explicarle por ahí que también se pueden generar nuevos vínculos saludables y encontrar una familia”.

 

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