Una grave explosión en una mina de carbón en Tabas, al sureste de Teherán, dejó un saldo de más de 50 muertos y 20 heridos.
El accidente se produjo debido a una fuga de gas metano, un gas común en la minería, que generó una explosión en dos bloques de la mina, atrapando a numerosos trabajadores. Las operaciones de rescate se prolongaron durante horas, con la esperanza de encontrar sobrevivientes.
El incidente ocurrió el sábado por la tarde en la mina Tabas Parvadeh 5, operada por la compañía privada Mandanjoo Co. El gobernador de la provincia de Jorasán del Sur, Javad Ghenaat, informó que los equipos de emergencia continuaban los esfuerzos de rescate en busca de personas atrapadas en túneles a una profundidad de 700 metros. Las autoridades destacaron que la acumulación de gas complicaba las operaciones.
El guía supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, y el presidente Masud Pezeshkian expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas y ordenaron una investigación exhaustiva del accidente. Pezeshkian, antes de partir a la Asamblea General de Naciones Unidas, instruyó a los ministros de salud, interior y seguridad para que se atendieran las necesidades de las familias afectadas y se mejoraran los estándares de seguridad en las minas.
Irán, con importantes reservas de carbón, ha sufrido varios desastres mineros en el pasado. En 2017, una explosión en una mina de carbón en la provincia de Golestan causó la muerte de al menos 42 personas. La falta de medidas de seguridad y los servicios de emergencia insuficientes han sido factores recurrentes en estos trágicos eventos.
“Estábamos en la mina, trabajando. De pronto salió humo (…) entonces noté que tenía problemas para respirar”, relató un minero sobreviviente.
FUENTE: La Nación.








