En el marco del Día del Maestro, entrevistamos a Soledad Gonzalez, una docente con 15 años de experiencia, quien nos compartió su visión sobre la evolución de la relación entre docentes y estudiantes y el impacto de la tecnología en el aula.
Actualmente la entrevistada está dictando clases en segundo grado en la Escuela Normal Superior Estados Unidos Del Brasil, donde trabaja doble turno.
En la entrevista Soledad destacó cómo cambió el trato con los alumnos: «Siempre tengo la convicción de que hay que mantener un equilibrio entre las reglas y el trato cercano. Mis alumnos me llaman por mi nombre, algo que antes no era común. Esa distancia entre maestro y alumno disminuyó con el tiempo».
En cuanto a la incorporación de la tecnología, Soledad se mostró entusiasta: «Soy súper tecnológica, me encanta. En el aula utilizamos proyecciones, audios, videos, y aunque a veces falta acceso a la red, buscamos la manera de que los chicos puedan aprovechar estas herramientas. El desafío real está en enseñarles cómo utilizarlas correctamente».
Soledad explicó que la tecnología nos trajo una nueva forma de aprender. «Leer en el celular, por ejemplo, es una nueva forma de leer. Hoy en día los chicos tienen otra forma de aprender los maestros son los que deben acompañar este proceso de incorporación de nuevas tecnologías».

La maestra Soledad también reflexionó sobre el rol cambiante de las familias: «Hay padres que, a pesar de estar ocupados, siempre están presentes, pero también hay muchos que no pueden participar por sus responsabilidades laborales. Esto es un reflejo de la realidad que vivimos hoy en día».
Además, compartió lo que considera la esencia de su vocación: «La docencia es un cansancio satisfactorio. Ver a un niño lograr sus objetivos es lo que compensa todo. El año pasado tuve una alumna que solo hablaba ruso, y hoy escribe y lee en cursiva. Esos momentos son los que me hacen sentir que elegí la carrera correcta».
En un mundo en constante cambio, la docencia sigue siendo una labor de entrega, aprendizaje y gratificación. La docencia te atrapa por completo o directamente no lo hace.







