Caso Kiczka: comenzó el análisis de los dispositivos electrónicos secuestrados 

Con la presencia de Miguel Ángel Faría, titular del Juzgado de Instrucción Cuatro de Apóstoles, este miércoles comenzó el análisis de los dispositivos electrónicos secuestrados en los últimos días. El diputado German y su hermano Sebastian Kiczka, continúan detenidos en la Unidad Penal de Cerro Azul.

Allanamiento en Social Club: incautan soportes técnicos, celular dañado y una computadora – MisionesOpina

“Ayer inició el operativo. Fue la etapa de apertura individualización de los elementos”, confirmó una alta fuente judicial. Además, agregó “hoy se continúa con los análisis de lo incautado”.

Kiczka. Este martes, expertos de la Secretaría de Apoyo en Investigaciones Complejas (SAIC), bajo la orden del Juzgado de Instrucción Cuatro de Apóstoles, comenzaron a examinar los dispositivos electrónicos secuestrados en el marco de la causa por tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil.

Hoy se continuó con el estricto análisis de los aparatos móviles. 

Los peritos procedieron a la apertura de varios dispositivos, entre ellos una notebook, un pendrive y cuatro teléfonos móviles, con el objetivo de detectar posibles nuevas pruebas que puedan agravar la situación de los implicados.

 Los elementos fueron incautados durante dos allanamientos realizados el pasado 3 de septiembre: uno en el despacho del diputado Pedro Puerta, en la Cámara de Representantes, y otro en el Social Club de Apóstoles, donde frecuentaban los acusados.

Las autoridades judiciales esperan que el análisis del contenido de estos dispositivos arroje más evidencias que permitan esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades de los involucrados en esta delicada causa.

 

Separados y bajo estricta vigilancia

los hermanos Germán y Sebastián Kiczka, acusados de tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil, se encuentran detenidos en la Unidad Penal de Cerro Azul, en el paraje General Guemes. La vida en el penal es estricta y reglamentada: los hermanos están alojados en sectores diferentes y bajo medidas de seguridad extremas.

Ambos permanecen en pabellones separados dentro de la unidad, clasificada como de “mediana seguridad”. Esta separación busca evitar cualquier contacto entre ellos y con otros internos que pudiera comprometer la seguridad del penal. Según fuentes del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), los hermanos comparten las actividades con el resto de la población carcelaria, pero cada uno en su sector y bajo supervisión constante.

Visitas restringidas y sin contacto visual

El sábado pasado, los hermanos recibieron la visita de sus padres, aunque también se realizó de manera separada. Según la normativa penitenciaria, los reclusos tienen permitido recibir hasta tres visitas semanales; sin embargo, la lista de visitantes autorizados es restringida y controlada rigurosamente.

Además, está prohibido el ingreso de teléfonos celulares y cualquier otro dispositivo de comunicación al predio, una medida que busca evitar la exhibición pública de momentos como los que se vieron en la comisaría 2ª de Apóstoles, donde se observó a los hermanos riendo durante el horario de visita.

Rutina diaria: actividades al aire libre y talleres

La rutina de los hermanos Kiczka se ve marcada por el aislamiento y las estrictas reglas del penal. Los acusados tienen horarios diferentes para realizar actividades al aire libre, lo que evita que coincidan en ningún momento. Además, el complejo penitenciario cuenta con talleres de panadería, carpintería, herrería y electricidad, operados por el personal del SPP. A pesar de las posibilidades de participar en estas actividades, los hermanos están sujetos a un régimen controlado que les impide cualquier interacción fuera de sus respectivos pabellones.

El juez Miguel Ángel Faría, quien ordenó el traslado de los hermanos Kiczka al penal de Cerro Azul, tomó la decisión debido a la gravedad de las acusaciones que enfrentan. Esta cárcel, rodeada de una densa vegetación y con señal telefónica prácticamente nula, presenta un ambiente de máxima vigilancia y control, donde los detenidos solo pueden mantener contacto con sus familiares durante los tres horarios semanales de visita autorizados.

En la unidad también funciona la Escuela ECE N° 1, lo que ofrece a los internos la posibilidad de continuar con sus estudios. Sin embargo, la presencia de los hermanos Kiczka en el penal ha generado indignación pública, especialmente después de los incidentes en la comisaría. Las medidas de seguridad en Cerro Azul buscan evitar situaciones similares, garantizando que los acusados permanezcan bajo la máxima supervisión posible.

 

 

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas