Acuerdo Haavará: desde la DAIA advierten que analizar hechos históricos sin una contextualización adecuada puede llevar al antisemitismo

El Acuerdo de Haavará fue un pacto entre la Federación Sionista de Alemania y el régimen nazi que permitió a miles de judíos alemanes emigrar a Palestina. Un artículo publicado por Misiones Online en el que se afirmaba que dicho pacto resultó funcional a los intereses del nazismo provocó el inmediato repudio de la Comunidad Israelita de Misiones. Gabriel Anmuth, de la DAIA, reconoció que el acuerdo generó una profunda controversia dentro de la comunidad judía, pero advirtió que analizarlo sin una contextualización adecuada puede llevar al antisemitismo.

Gabriel Anmuth, Secretario del Consejo Federal de la DAIA, abordó en exclusiva con Misiones Online el controvertido Acuerdo Haavará, firmado en 1933 entre la Alemania nazi y la Agencia Judía. Este pacto, conocido en hebreo como Tornita Avará, permitía a los judíos alemanes emigrar a Palestina transfiriendo sus bienes a través de un fideicomiso.

Explicó que el Acuerdo Haavará surgió en un contexto muy específico en 1933, cuando el régimen nazi recién asumido buscaba la emigración de los judíos alemanes. Según Anmuth, «los nazis querían que los judíos emigren. No existía el Holocausto en el sentido del asesinato masivo de judíos en Auschwitz; eso comenzó en 1941». Este acuerdo permitía a los judíos alemanes depositar dinero en un fideicomiso en Alemania, que luego se traducía en bienes industriales enviados a Palestina.

El Banco de Anglo-Palestina y la Agencia Judía, junto con la Federación Sionista de Alemania, estuvieron detrás del acuerdo. El banco facilitaba la transferencia y posterior recuperación de una parte del dinero depositado por los judíos emigrantes, una vez instalados en Palestina.

 

Controversias y debates

 

El plan generó una gran controversia dentro de la comunidad judía. Según Anmuth, «mucha gente veía esto como un pacto con el diablo». El contexto en 1933 era distinto al que se desarrolló posteriormente con el Holocausto. Aunque ya existía un discurso antisemita en los orígenes del nazismo, no se habían instaurado los campos de concentración y las políticas de exterminio masivo que vendrían después.

Anmuth explicó que «la polémica fue tan fuerte que incluso hubo un asesinato político en Israel relacionado con este tema». Jaim Arlosoroff, un representante del sionismo socialista, fue asesinado debido a las tensiones provocadas por el acuerdo.

En ese marco y debido a la publicación realizada por Misiones Online donde se brindó información sobre el acontecimiento en cuestión y que generó el repudio de la Comunidad Israelita de Misiones, el secretario del Consejo Federal de la DAIA subrayó la importancia de contextualizar los hechos históricos para evitar manipulaciones.

«Pensar que el movimiento sionista pactó con el nazismo a sabiendas de lo que vendría es descontextualizar la historia», declaró. También resaltó que el antisemitismo sigue siendo un problema societal que ha mutado en formas modernas como el antisionismo.

Anmuth concluyó que, aunque se ha avanzado en la lucha contra el antisemitismo, «aún falta mucho por hacer». Destacó la necesidad de la cooperación de los medios de comunicación para difundir información precisa y combatir los discursos de odio.

 

 

 

 

 

 

 

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