Análisis semanal: Las dos caras del apretón monetario y las soluciones a medida que diseña Misiones

La inflación y la brecha cambiaria bajan, pero la recesión se prolonga y preocupan las reservas. La reaparición de Macri dejó expuesta la contradicción fundamental del PRO frente a Milei. En Misiones la sinergia entre el Gobierno y el sector privado aporta herramientas que reducen el impacto de la recesión y ubican a la provincia en posición ventajosa a la espera de la reactivación de la economía.

El torniquete que impuso el Gobierno nacional a la emisión monetaria está generando el efecto esperado. De acuerdo con datos de las principales consultoras, la inflación núcleo se estaría moviendo por debajo de los tres puntos mensuales y la cotización del dólar en los mercados no regulados se estabilizó por debajo de los 1.400 pesos.

El avance en esos objetivos que el Gobierno nacional considera prioritarios se alcanzó al costo de prolongar la recesión y limitar la capacidad del Banco Central de acumular reservas.

Milei está convencido de que si eliminara la inflación, lo demás se acomodaría. Entiende que la estabilidad de precios posibilitaría la vuelta del crédito y de la inversión y que eso impulsaría a la actividad económica, el consumo y el empleo.

El riesgo para ese tipo de programas de shock es que la inflación tarde demasiado en bajar y el ajuste termine llevando a la economía a una espiral recesiva con costos sociales que hagan colapsar al modelo.

Las dos caras del programa se ven reflejadas en la estadística. La inflación está cada vez más cerca de alinearse con el crawling peg de 2% y de despejar así las dudas generadas en torno al atraso cambiario que se viene acumulando desde enero.

Las consultoras privadas estiman que en julio y agosto el índice general de precios se ubicaría en torno al 4% o apenas por debajo de esa cifra, pero observan que si se saca del cálculo a los precios regulados la inflación se ubicaría en torno a los 2,5 puntos.

El otro objetivo prioritario para el Gobierno es la reducción de la brecha cambiaria. En este frente los resultados también son positivos en términos generales, aunque con algunos vaivenes. Milei inició su gestión con una brecha en torno al 200% y la bajó de un martillazo a fuerza de una megadevaluación seguida de un ajuste monetario.

La diferencia entre la cotización más baja y la más alta del dólar llegó a un piso de 11% en abril, después aumentó progresivamente y hace algunas semanas se disparó por encima del 60% porque aumentó el dólar libre.

Un nuevo apretón monetario cortó el vuelo de las cotizaciones paralelas y la diferencia entre el blue y el mayorista ahora oscila en torno al 50% con leves variaciones diarias.

 

Sin noticias de la reactivación

Como todo programa de ajuste ortodoxo, lo que se gana en descenso de la inflación, se paga con caída de la actividad.

Contrariamente a lo que indicaban los análisis más optimistas, algunos datos que se conocieron esta semana sugieren que la recesión todavía no encontró su piso y en el horizonte cercano no hay reactivación ni rebote.

Según el indicador que realiza la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el consumo de los hogares en Argentina tuvo en junio una caída del 9,8% respecto al mismo mes del año pasado, el peor retroceso desde la pandemia, y de 3,3% contra mayo

La CAC estimó un ingreso nominal promedio por hogar de 1.188.000 pesos en junio último, lo que implica una caída de 21% en su poder de compra respecto a los niveles del año pasado.

La recaudación sigue el camino del consumo. Según datos oficiales de AFIP, en julio la recaudación tuvo una caída en valores reales de 10,2% respecto a igual mes del año pasado y en el acumulado enero-julio, se observó una merma de 21% en términos reales.

Lo grave del asunto es que la reducción se contrajo a pesar de que se incrementó la presión impositiva por el aumento de alícuotas en el impuesto PAIS, retenciones a las importaciones y sobre los combustibles.

La reducción en la recaudación además está maquillada por un notorio incremento en la recaudación de retenciones, no solo por el incremento en algunas de las alícuotas, sino también porque este año la producción de granos fue muy superior a la del año pasado, cuando el país sufrió la peor sequía en décadas.

A las provincias les tocó la peor parte del agujero fiscal generado por la merma en la actividad, porque los impuestos que más cayeron en su recaudación son los coparticipables, como IVA y ganancias, y los que aumentaron, como el impuesto PAIS y retenciones, se quedan en manos de Nación.

Otra consecuencia directa de la recesión es la pérdida de puestos de trabajo. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el sector privado despidió en o que va del año a unos 115 mil trabajadores y la cifra supera los 140 mil cuando se agrega a los cesanteados del sector público.

 

Sin reservas

El último apretón monetario dispuesto por Milei y Caputo no solo conspira contra la posibilidad de reactivación, sino que también limita la capacidad del Banco Central de acumular reservas a partir de las exportaciones de los privados.

De acuerdo con las disposiciones vigentes, los exportadores están obligados a vender en el Mercado Único Libre de Cambios (MULC), a tipo de cambio oficial, el 80% de los dólares obtenidos. En ese mercado, el único comprador es el Banco Central, que para adquirir esos dólares emite pesos.

Con afán de congelar la base monetaria, el Gobierno dispuso que cada vez que el Central emita pesos para comprar divisas, debe después vender en el mercado del contado con liquidación (CCL) la cantidad necesaria de dólares para recuperar los pesos que emitió.

Como la cotización del dólar contado con liquidación es más alta que la oficial, el Central no necesita vender todos los dólares que compró. Con una brecha del orden del 50%, a la autoridad monetaria le basta con vender dos terceras partes de los dólares comprados para recuperar los pesos emitidos.

Con lo cual solo puede quedarse con un tercio de los dólares que liquidan exportadores. Porción que se reducirá en la medida en que el Gobierno sea eficiente en su objetivo de achicar la brecha cambiaria.

En parte como resultado de esta medida, esta semana el Central registró un saldo neto vendedor de 149 millones de dólares, lo que representa el peor resultado semanal desde que asumió Milei.

Resignar poder de fuego en materia de acumulación de dólares es un asunto particularmente delicado para Argentina, porque desde hace bastante tiempo que sus reservas netas se ubican en terreno negativo y porque enfrenta vencimientos de deuda abultados.

Esa combinación hizo que aumenten en los mercados las dudas respecto a la capacidad de pago del país.

Uno de los que viene haciendo observaciones respecto a la política cambiaria del Gobierno es Domingo Cavallo, señalado por el propio Milei como el mejor ministro de economía de la historia de Argentina.

En un artículo publicado en su blog personal, el padre de la convertibilidad señaló que “las últimas decisiones y declaraciones tanto del equipo económico como del propio presidente Milei no demuestran urgencia en eliminar los controles de cambio y no parecen preocupados por aumentar las reservas, una condición necesaria para eliminar los riesgos de incumplimiento que todavía se reflejan en la magnitud de la tasa de riesgo país”.

Además, reiteró una crítica que vienen haciendo otros economistas que abrevan de bibliotecas parecidas a las que consulta Milei y que apunta a los efectos negativos del atraso cambiario. “La decisión del Gobierno de mantener la devaluación controlada del 2% por mes como ancla nominal para alinear las expectativas de precios, llevó a una apreciación gradual pero implacable del tipo de cambio real ponderado por el comercio… tal apreciación ahora genera dudas sobre su sostenibilidad a largo plazo”, resaltó.

 

Macri en su laberinto

Mauricio Macri reapareció esta semana en el centro de la escena política nacional. Primero en una larga reunión con Milei y luego encabezando un acto celebratorio de su asunción como presidente del PRO.

El expresidente volvió a la carga con la misma pretensión que tenía cuando asumió el libertario. Busca una alianza orgánica en la que el PRO aporte los funcionarios de segunda línea que (Macri entienden que) le faltan al Gobierno y se reserva para sí mismo un rol de coordinador con capacidad de decisión en el reparto de los cargos.

El presidente prefiere en cambio continuar como hasta ahora, convocando a título personal a los dirigentes de otros espacios que pretende incorporar, prescindiendo de intermediarios o acuerdos de cúpulas partidarias. Como hizo con Patricia Bullrich, Luis Caputo, Guillermo Francos o Daniel Scioli.

Tras su reunión privada con Milei, Macri aprovechó el acto que montó para su asunción al frente del PRO para criticar al “entorno” del presidente y para manguear abiertamente cargos para su partido.

En su discurso, el expresidente apunta contra Karina Milei y contra el asesor estrella Santiago Caputo. Entiende que esos dos vértices del “triángulo de hierro” que completa el presidente, operan en contra de la posibilidad de una alianza más orgánica entre amarillos y libertarios que le otorgaría al Gobierno “los funcionarios que necesita para avanzar más rápidamente en la gestión”.

Repitiendo los argumentos planteados por los gobernadores del PRO días antes, en una tensa reunión con Guillermo Francos en la que se quejaron porque sus pares peronistas “reciben mejor trato”, Macri no ocultó el malestar que le provoca que Milei prefiera sostener a funcionarios que quedan de la gestión anterior (albertistas, massistas e incluso camporistas) en vez de reemplazarlos por dirigentes cambiemitas.

El presidente del PRO reconoció la valentía y decisión política de Milei, pero consideró que le faltan equipos y se ofreció a cubrir esa falencia, como una suerte de agencia de colocación.

Pero el problema central para Macri y el PRO radica menos en lo que haga o deje de hacer el presidente que en el dilema identitario que les plantea un gobierno que les robo los votos y las banderas y frente al cual no saben muy bien cómo plantarse.

Si se acercan mucho a Milei van a repetir la experiencia de la UCeDé con Menem, pero si se oponen corren el riesgo de perder definitivamente al grueso de su base electoral que en diciembre prefirió votar al libertario.

Hoy el PRO es una caja vacía, un documento sin identidad. Despojados de sus principales banderas (el antikirchnerismo, la lucha contra la corrupción, el cambio) enfrentan la tarea de construir una narrativa que les resulte propia, que les aporte argumentos para acercarse a Milei lo suficiente para no congelarse, pero no tanto porque se pueden derretir.

 

Herramientas propias

En medio de la tormenta de la economía, el Gobierno de Misiones busca llevar adelante una gestión inteligente que le permita aprovechar las ventajas que plantea el nuevo escenario para contener los efectos negativos de la recesión y ubicar a la provincia en una posición ventajosa que le permita capitalizar mejor un eventual repunte de la actividad a escala nacional.

Aprovecha la caída de la inflación para extender los beneficios de los planes Ahora y cumplir en el presente con lo que el Gobierno pretende hacer a futuro: apoyarse en el crédito para activar el consumo y así generar empleo.

Pero el apoyo crediticio no se limita a planes para apuntalar el consumo, también se generaron líneas específicas a tasas subsidiadas para la producción orientadas especialmente a la yerba mate y la forestoindustria.

Las políticas de desregulación que impulsa la Nación son aprovechadas por la Provincia para gestionar la llegada de más vuelos que conecten a Misiones con nuevos destinos y aporten al desarrollo del turismo.

Son medidas que no surgen de la clarividencia iluminada, sino de un trabajo articulado con el sector privado que constantemente plantea sus problemas y propone soluciones y del apoyo en un cúmulo de información estadística confiable y actualizada para la toma de decisiones.

Avanzar en medidas anticíclicas como el subsidio de tasas para el financiamiento del consumo y la producción en un contexto recesivo como el actual es posible solamente gracias al orden fiscal y las políticas de desendeudamiento que caracterizaron a Misiones en las últimas dos décadas.

Esta semana se lanzó en conjunto entre empresarios y el gobierno, el Black Friday Posadas, evento que se desarrollará del 8 al 11 de agosto y contará con la participación de más de 1.000 comercios que ofrecerán descuentos y promociones especiales. Además, incluirá actividades culturales como música y danza en la Plaza San Martín.

Durante la presentación, se destacó que esta 14ª edición del Black Friday Posadas, al igual que las anteriores, no se limitará a ofertas comerciales, sino que también incluirá una variedad de actividades culturales.

 

Certeza presupuestada

El gobernador Passalacqua presentó a la Legislatura el proyecto de presupuesto 2025 por $3.107.874.111.000 y una inversión social del 69%.

La bandera del frente renovador en todas las gestiones, pero más cuando se intensifican las necesidades sociales como en este tiempo, es la atención de la salud, la educación y el desarrollo de la economía. Sin descuidar otras áreas, la fortaleza de un modelo equilibrado y sólido, que derrama y alcanza horizontalmente a todos los sectores, se hace cada vez más importante.

“Cumpliendo en tiempo y forma con lo que dicta la Constitución provincial, como siempre lo hemos hecho en todos estos años, acabo de presentar ante la Honorable Cámara de Representantes el proyecto de presupuesto 2025”, precisó el mandatario provincial

“El texto expone las finanzas equilibradas por un total de $3.107.874.111.000, de los cuales el 69% se destinará a la inversión social en Educación, Salud Pública y Desarrollo Social; en un contexto de retirada del Gobierno Nacional en inversiones de infraestructura, Fondo Nacional de Incentivo Docente y/o programas de salud, entre otros. Asimismo, se destinará el 14,8% a obras de infraestructura y solo el 0,17% al pago de la atención de la deuda pública”, afirmó Passalacqua.

“En Misiones invertimos los recursos fiscales en forma eficiente, responsable y sostenible, con la mirada puesta siempre en el bien común del pueblo misionero”, concluyó.

Se destaca el enfoque equilibrado y socialmente responsable del presupuesto provincial para el 2025. No prevé gastar más de lo que se recauda, pero también con un fuerte contenido social destinando el 69%.

En términos de distribución de recursos, la educación recibe más del 25% del presupuesto, salud pública casi un 23% y desarrollo social 21%. Esto hace que sea una previsión con una mirada muy cercana a los misioneros, manteniendo la excelencia y calidad en educación y salud pública pensando en las familias.

 

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