El Gobierno nacional dispara todos los cañones contra la inflación y la brecha, aunque ello obligue a postergar otros objetivos como acumular reservas y reactivar. Buscan una salida ordenada del cepo, lo que habilitaría la llegada de inversiones, pero en el camino la recesión sigue haciendo estragos. La interna entre los hermanos Milei y la díscola Vice suma nuevos capítulos. En Misiones, la renovación se anotó un triunfo importante en la CELO de Oberá y otro con una convocatoria multitudinaria en un encuentro de jóvenes en Apóstoles con nutrida participación de libertarios.
La hoja de ruta que trazaron el presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, para salir del atolladero en el que se encuentra la economía tiene un objetivo primordial en esta etapa: fortalecer al peso. Con eso pretenden atacar a dos problemas a la vez, la inflación y la brecha cambiaria.
La lógica de la oferta y la demanda indica que si consiguieran que el peso fuera un bien más preciado de lo que es actualmente, su valor con relación a todos los demás bienes (incluido el dólar libre) aumentaría, o al menos dejaría de bajar. Si lograran eso, la inflación colapsaría y también las cotizaciones del dólar que no están reguladas por el Gobierno.
Milei y Caputo entienden que el camino más directo para fortalecer al peso pasa por convertirlo en un bien escaso, o mejor todavía “recontra escaso”, como dijo el propio presidente. En ese sentido apuntan todas las medidas adoptadas para primero reducir y luego congelar la emisión monetaria.
El cambio de manos de la deuda del Banco Central, que pasó al Tesoro, y luego la esterilización de la emisión generada para la compra de dólares actúan en tándem detrás del mismo objetivo: secar la plaza de pesos.
Esta versión más extrema del apretón monetario que se viene aplicando desde hace dos semanas está mostrando algunos de los resultados esperados, aunque también genera dudas respecto a otros objetivos que quedaron postergados, como la acumulación de reservas y la reactivación de la economía.
El dólar blue, que llegó a romper la barrera de los 1.500 pesos, ahora se ubica por debajo de los 1.450 pesos, no bajó mucho, pero revirtió la tendencia que mostraba hace un par de semanas.
La inflación también estaría mostrando datos positivos, aunque todavía no hay estadística oficial que respalde esta afirmación. Las consultoras privadas estiman el dato de inflación de julio en 4%, mientras que el BCRA lo ubica en torno al 3,7%. Pero el dato que hay que mirar cuando se proyecta a mediano plazo es el de la inflación núcleo (que contempla estacionalidad y descarta precios regulados) que fue de 3,7% en junio y el BCRA la estima en 3,2% para el mes en curso.
Los riesgos del apretón
Intentar encarrilar una economía como la argentina se parece a tratar de armar un cubo Rubik, porque cuando se intenta armar una de las caras se desarman las demás.
Algo de eso ocurre con esta nueva etapa del plan económico Milei/Caputo, porque lo que se hace para fortalecer al peso repercute de manera negativa en otros aspectos que muchos analistas (el ordenamiento de prioridades siempre es objeto de debate) consideran tan o más importantes que el combate contra la inflación y la brecha.
Uno de los objetivos que el Gobierno está postergando y que le valió cuestionamientos, incluso por parte de economistas que piensan bastante parecido a Milei, es el de la acumulación de reservas.
Para eliminar la emisión generada por la compra de dólares, el Gobierno dispuso que cada vez que el Central emita pases para comprar dólares, deberá luego vender dólares hasta rescatar la totalidad de los pesos emitidos, lo que limita severamente la posibilidad de engrosar reservas.
Si bien el BCRA compra barato en el mercado oficial para después vender más caro en el contado con liquidación y eso le permite quedarse con una parte de los dólares que ingresan por exportaciones, está obligado a vender la mayoría de las divisas que ingresan y el porcentaje de dólares que pueda retener disminuirá en la medida en la que se reduzca la brecha cambiaria.
Es decir que cuanto más exitoso fuera el programa en su objetivo de contener a los dólares libres, menor será la posibilidad que tendrá el Central de acumular reservas y muchos señalan en ese punto una contradicción en el plan.
En un país más o menos normal, el problema de limitar la acumulación de reservas no sería tan grave, pero Argentina enfrenta un desafiante calendario de vencimiento de deuda en dólares y su stock de reservas netas medido bajo metodología internacional del FMI es negativo en unos 6.000 millones de dólares.
Además, la medida que obliga al Central a intervenir en el mercado cambiario para absorber pesos resignando dólares, entró en vigor después de que en junio la cuenta corriente cerrara con un saldo negativo, algo que no ocurría desde octubre del año pasado.
Esta semana también cerró en números rojos, con un saldo neto vendedor de 34 millones de dólares, que sumado al pago de distintos vencimientos de deuda, provocó un descenso de casi 260 millones de dólares en las reservas brutas. En lo que va del mes, las reservas se achicaron en 1.715 millones.
En la primera parte del año, buena parte de los saldos positivos que se registraron en la cuenta corriente respondieron a la postergación en el pago de importaciones, lo que provocó que se acumularan obligaciones que recién ahora se están pagando. La presión se acentuará a partir del mes próximo porque entrara en vigor la reducción en el plazo de pago a importadores que dispuso el BCRA.
La otra duda que genera el apretón monetario reforzado es el impacto que tendría en la actividad económica, que en algunos rubros comenzaba a mostrar datos positivos. Con menos pesos en circulación, es esperable que la demanda en el mercado interno también se contraiga lo que podrá ser bueno para controlar la inflación, pero es malo para la actividad.
La cara más dura de la recesión pasa por los despidos. De acuerdo con un informe del Centro de Economía y Política Argentina (CEPA), en el primer semestre cerca de 200 mil argentinos se quedaron sin trabajo, 167 mil de los cuales se desempeñaban en el sector privado.
El informe indica que los despidos y suspensiones fueron motorizados principalmente por el sector de la construcción, que explica el 56,29% del total, seguido por la industria que acumula el 42,95% de los casos y, muy por detrás los servicios, con sólo el 0,76%.
La crisis de la construcción golpeó de lleno a la forestoindustria, uno de los principales sectores de la economía provincial. De acuerdo con un informe de la Federación Argentina de la Industria de la Madera (FAIMA), el combo de caída en la demanda del mercado interno y atraso cambiario provocó que, en todo el país, las empresas grandes disminuyeran este año alrededor de 20% su producción y las Pymes, un 40%.
En rubros como la fabricación de muebles, la caída en la producción fue hasta de 60%, señalaron.
El problema para los empresarios que quieren vender más y para los individuos que preferirían tener un mayor poder de consumo, es que la reactivación no aparece entre las prioridades del Gobierno. Así lo dio a entender el ministro Caputo cuando anticipó que la gente se vería obligada a vender sus dólares ahorrados para pagar impuestos.
En este punto, la prioridad absoluta es la inflación, otro aspecto a seguir muy de cerca es la demanda de dólares. Una reactivación que caliente el consumo iría en contra de ambos objetivos, porque empujaría los precios y aumentaría las importaciones, lo que agregaría más presión sobre el dólar.
Las vías de salida del laberinto
Una solución genuina para casi todos los problemas que muestra la economía sería un incremento de la inversión en la economía real. Con eso se conseguirían divisas y se generaría empleo sin recurrir a las trampas del endeudamiento y de la emisión monetaria sin respaldo.
Medidas como el RIGI, el blanqueo y la batería de desregulaciones apuntan en ese sentido, pero la estadística no es alentadora.
Un reciente informe de la consultora Orlando Ferreres indica que la inversión real cayó 22,5% interanual en el primer semestre y 27,5% en junio.
Con más de 40% de la capacidad de la industria inutilizada por la caída en la demanda, una inversión en industria orientada al mercado interno parece poco probable, pero en el mediano y largo plazo el panorama sí presenta oportunidades para inversiones orientadas a la exportación, especialmente de recursos naturales como combustibles y litio.
Pero las grandes empresas que estarían en condiciones de hacer las inversiones que requieren esas actividades, difícilmente pongan un peso en Argentina mientras siga vigente el cepo cambiario, porque les impide sacar del país las ganancias que obtendrían a partir de sus inversiones.
De allí que la salida de los controles cambiarios sea la próxima estación para el programa que está en las mentes de Caputo y de Milei.
La experiencia de diciembre de 2015 demuestra que una salida descuidada del esquema de controles cambiarios puede derivar en una devaluación con posterior pase a precios. En las condiciones actuales del país, eso sería una tragedia social para los argentinos y un suicidio político para el presidente.
Por eso la obsesión con bajar la inflación. Milei no levantará el cepo con una inflación mensual superior al 1%. Difícilmente lo haga si ese índice no se acerca mucho a 0%, lo que le permitiría reducir a 1% mensual el crawling peg antes de levantar el cepo.
Tampoco es lo mismo liberar al dólar mientras haya excedentes monetarios en circulación que irían rápidamente a comprar dólares que hacerlo con una plaza seca de pesos. De allí el apretón.
Lo que Milei no podrá evitar con ninguna medida ni discurso es la incertidumbre que provoca el prontuario argentino en materia de barquinazos de política económica, de cambios repentinos en las reglas y de incumplimientos de toda índole.
Eso plantea la inquietante posibilidad de que pese a todos los esfuerzos y los costos asumidos para atraer a inversores, estos opten por seguir ignorando a la Argentina.
Enemigos íntimos
Las fuerzas de la oposición oscilan entre la intrascendencia y la desintegración.
Los radicales, que ni siquiera llegaron a presentar un candidato propio en las presidenciales, sufren la disolución de Juntos por el Cambio como si se tratara de hijos atravesando el divorcio conflictivo de sus padres.
En absoluta minoría reman los Manes y Lousteau que intentan darle al partido un rumbo propio mientras la tropa se disgrega, algunos encandilados por los reflectores libertarios, otros no saben si colgarse de Patricia o de Mauricio. La desbandada puede verse en las votaciones del Senado, en las que casi toda la bancada suele votar en sentido opuesto al presidente del partido, Martín Lousteau.
Para los radicales misioneros el panorama se oscureció aún más por la deriva política que tuvo el escándalo de la desaparición de Loan, un caso oscuro que salpica a las más altas esferas del radicalismo correntino, espejo en el que hasta hace algunas semanas se miraban muchos de los correligionarios locales.
El PRO sigue enfrascado en una interna sangrienta entre el bando liderado por Patricia Bullrich que aspira a diluir al partido en las aguas libertarias y Mauricio Macri que prefiere algo así como una “alianza entre pares” con Milei y los suyos. En cualquiera de los casos la suerte del partido terminará atada a la del presidente.
El peronismo tiene su propia interna entre los duros que se oponen a todo y apuestan a ser los primeros beneficiados de un supuesto fracaso en la gestión de Milei y gobernadores que no se pueden dar el lujo de apostar a futuro porque tienen una gestión que resolver en el presente.
El que marcó el camino fue el tucumano Osvaldo Jaldo, a quien más recientemente se sumó el catamarqueño Raúl Jalil y por ahí también asoma el santiagueño Gerardo Zamora, mandatarios que se plantan en el lugar de la oposición constructiva que les permite trabajar en acuerdos para beneficio de sus provincias.
Son cada vez más los gobernadores peronistas que toman nota del camino marcado por gobiernos como los de Misiones o Rio Negro, que se apoyaron en su condición de provincialismos para negociar frente a Nación con resultados concretos para sus territorios.
Con una oposición todavía desorientada frente al nuevo escenario político que se abrió con el triunfo de Milei, los desafíos que enfrenta el oficialismo pasan por su propio ordenamiento interno.
Javier y su hermana Karina resuelven todo conflicto con mano dura. Cualquier funcionario, asesor, colaborador o asistente que manifieste la más mínima disidencia es inmediatamente despedido, insultado y sometido al acoso en redes sociales.
El economista Fausto Spotorno, que integraba el consejo de asesores del presidente, cuestionó la forma de comunicar algunas medidas de gobierno y fue acusado por el presidente de robarse datos para su consultora. Algo parecido le pasó al empresario textil Teddy Karagozian, también exintegrante del consejo de asesores, que recibió el mote de “osito traidor” de parte del presidente después de indicar que el atraso cambiario era un problema para la actividad.
En sus primeros seis meses de mandato, el presidente despidió o le pidió la renuncia a más de 50 funcionarios, lo que marca un récord para cualquier gobierno, al menos desde el retorno de la democracia.
Pero no pueden aplicar la misma receta con la vicepresidente Victoria Villarruel, electa por la misma cantidad de personas que votó por Milei.
Las relaciones de la pareja presidencial se deterioraron antes de que asumieran sus cargos, cuando el presidente rompió su promesa de cederle a su vice el manejo de las áreas de Defensa y Seguridad.
La vice tiene agenda propia, visita provincias mientras su compañero de fórmula recorre el mundo en su faceta de líder universal de la nueva derecha. Construye una identidad propia marcando diferencias con el presidente y se las amaña para sostener una imagen positiva tan alta como la de Milei.
Al faltazo de Villarruel a la firma del pacto de Mayo le siguió el cortocircuito de Francia.
La vice trató de colonialistas a los franceses a pocos días de que Milei viajara a tierras galas para reunirse con su par Emmanuel Macron. La hermana Karina salió a pegar los platos rotos, porque la canciller Mondino no es tenida en cuenta ni siquiera para eso. “El Jefe” se reunió con el embajador francés y se disculpó por “el tuit desafortunado” de la Vice.
Desautorizada por Karina, Villarruel redobló la apuesta, no pidió disculpas y lejos de borrar el tuit de la discordia, lo dejó fijado arriba.
El asunto estaba cayendo en el olvido, pero el vocero Manuel Adorni lo resucitó: “el presidente Macron se tomó un momento para agradecerle directa y especialmente a la señora Karina Milei por sus palabras la semana pasada en ocasión de la polémica por los cánticos deportivos y el desafortunado tuit de la vicepresidenta. Dijo personalmente que había apreciado su intervención”, dijo como párrafo saliente de la visita presidencial a la ciudad que por estos días alberga a las olimpíadas.
Mañana domingo el presidente y la vice volverán a compartir espacio en la inauguración de la Expo Rural de Palermo. 27
Blend libertario renovador
La buena sintonía entre los jóvenes Neo de la renovación y los militantes libertarios pudo palparse en un multitudinario encuentro que tuvo lugar esta semana en el Club Ucraniano de Apóstoles, cuyas instalaciones resultaron insuficientes para albergar a todos los que respondieron a la convocatoria.
“La juventud se acerca a la Renovación entendiendo que es la única fuerza que les da la oportunidad de ocupar espacios de decisión, crecer y mejorar la calidad de vida de cada una de sus comunidades”, señalaron entusiasmados desde la organización del encuentro.
Dadas las dificultades y dolores de cabeza que están encontrando los libertarios para sostener un armado político propio que no consigue hacer pie en las provincias, el escenario más probable de cara a 2025 es que el oficialismo nacional se apoye en la estructura de la renovación.
El escándalo de los audios en los que supuestamente se puede escuchar a la dirigente libertaria Ninfa Alvarenga, a cargo del PAMI en Misiones, pedir a sus subalternos “una contribución para el partido” le valió una denuncia por “abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público”, además de “extorsión calificada precedida de amenazas”. El affaire de la yerba con poleo que salpicó a los Puerta en un aparente negociado con el anterior gobierno nacional. Dos claros ejemplos de lo que la cúpula libertaria pretende evitar al tender puentes con la renovación.
Por lo pronto, desde el oficialismo provincial confirmaron que dentro de ese espacio habrá “sublemas blend” integrados por jóvenes que se referencian con Javier Milei a escala nacional y con la renovación dentro de la provincia.
No es ajeno a esta mirada el resultado de una reciente encuesta de opinión elaborada por una consultora nacional que destaca que el 77,8% de los jóvenes posadeños cree que el tándem “Silicon y Robótica” le cambió la mentalidad y son las principales herramientas de la economía del conocimiento.
Desde el oficialismo entienden que “el modelo económico clásico llegó a su techo” y el ecosistema tecnológico es la alternativa de crecimiento sostenido. “Por eso Misiones abrió todas las puertas a los jóvenes para capacitarse y luego despegar laboralmente mediante las startups”, remarcan.
Paliza en Oberá
Otra buena noticia para el oficialismo provincial fue la aplastante victoria de la lista oficialista en las elecciones distritales de la Cooperativa Eléctrica de Oberá (CELO) que arrasó con el 73% de los votos.
La lista Renovación y Compromiso, que contó con el apoyo del intendente Pablo Hassan, consiguió así un histórico triunfo y se encamina a mantener la conducción del Consejo de Administración de la entidad.
“La sociedad obereña fue consecuente con lo que cada espacio político le aporta en el sentido del trabajo, compromiso, cercanía y pertenencia. Luego de una gerencia profesional y seria con políticas Smart guiadas por la conducción, se abrió el proceso electoral para que los verdaderos dueños, que son los socios, retomen el control y marquen el camino de sus dirigentes, luego de haber pasado una gestión vinculada a Cambiemos que dejó a la entidad al borde de la terapia”, señalaron desde la lista ganadora.
La lista perdedora contaba con el respaldo de referentes de Juntos por el Cambio, dirigentes del espacio de Pedro Puerta, Florencia Klipauka y también de Martín Goerling.
La otra gran noticia para la provincia fue la temporada de invierno que está llegando a su finalización con récords para el turismo. “Pese al cordón negro que algunos pocos insisten en imponer con el glifosato, la gran masa de gente viene buscando el verde, lo exótico, el aire puro, el oxígeno del monte. Hoy más que nunca el turismo verde es el que atrae, sobre todo en invierno donde las temperaturas son apacibles”, explicaron desde las oficinas de Turismo de la Provincia.
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