Con la llegada del invierno, el Programa de Juego Responsable del IPLyC intensificó sus actividades de concientización en la Plaza 9 de Julio. Marisa Seewald, integrante del programa, detalló las diversas estrategias utilizadas para llegar a la comunidad.
«Estamos acá en la plaza con nuestro stand brindando información sobre el programa, justamente de cómo prevenir un desarrollo de un juego patológico», afirmó Seewald. La actividad principal consistió en un dinámico juego de preguntas y respuestas dirigido a los visitantes. «La idea es trabajar dinámicamente con la población y seguir aprendiendo y jugando. Además, pueden surgir consultas tanto de los propios jugadores como de sus familiares», explicó.
Durante la intervención urbana, los asistentes pudieron conocer las pautas para jugar de manera saludable y los límites necesarios para evitar problemas de juego. Seewald destacó la importancia de estos eventos: «Para poder brindar información lo estamos haciendo a través de un juego dinámico de preguntas y respuestas donde puede jugar la comunidad».
El programa también ofrece asesoramiento personalizado para aquellos que detectan problemas de juego en sí mismos o en sus allegados. «Si bien nuestra oficina está en la calle 18 de Julio 1871 en el segundo piso, también podemos dialogar y acompañar a la persona que está teniendo un problema con el juego o a sus familiares», mencionó Seewald.

Respecto a las señales de alerta, Seewald señaló que es crucial prestar atención a los cambios en el comportamiento y la dificultad para controlar la actividad de juego. «Si yo soy un jugador que está jugando y quiero dejar la actividad porque me está generando algún problema económico o estoy dejando de lado otras actividades, ya es un síntoma de alerta», subrayó.
El impacto de la tecnología y los casinos online también fue abordado. «Hay personas que nos comentan que eligen más jugar a nivel online por la inmediatez que tiene, pero aún así cuando detectan que no pueden controlar, también piden la autoexclusión», indicó Seewald. Esta herramienta permite a las personas firmar un acuerdo que les impide ingresar a salas de juego y páginas online habilitadas por un periodo de dos años.



