En el Centro de Día de Oberá, Lucas Vogel, pone en marcha la metodología STEM (ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemática) para fomentar un aprendizaje integral entre los alumnos.
El próximo proyecto en el centro será una huerta vertical, diseñada para que todos los estudiantes puedan participar y disfrutar de sus beneficios.
En este contexto, el docente destacó la importancia de adaptar los contenidos a las necesidades y estados de ánimo de los alumnos. “Ellos tienen sus días de estar más atentos y sus días de estar más cansados. Hay que aprovechar todas las veces que nos queda”, señaló. En este sentido, Vogel enfatizó la capacidad de los estudiantes para aprender y la necesidad de motivarlos continuamente. “Sabemos que tienen la capacidad de hacerlo. Nosotros tenemos que empujarles para que lo hagan, porque se sienten útiles dentro de este aprendizaje”, afirmó.







