Mereles explicó que el curso de ascenso tiene múltiples características, pero lo más importante es regular los ascensos conforme a las reglamentaciones establecidas. “No se trata solo de cumplir los años de servicio para ascender, sino también de desarrollar las capacidades necesarias para asumir mayores responsabilidades. Esto incluye manejar adecuadamente a los compañeros y trabajar prolijamente con la población penal, siempre con el objetivo de la reinserción social,” comentó.
Anteriormente, los ascensos se basaban en calificaciones y el análisis de los legajos del personal. Ahora, con el nuevo curso, se busca reforzar estas evaluaciones brindando más herramientas y refrescando las funciones y responsabilidades según la jerarquía correspondiente.
El lanzamiento del curso ocurre en un contexto sensible para el Servicio Penitenciario, tras los recientes eventos que incluyeron una explosión y manifestaciones del personal. Mereles destacó la capacidad del personal penitenciario para mantener la operatividad durante estos incidentes. “Aunque tuvimos compañeros presentes en las manifestaciones, nunca perdimos la operatividad en las unidades. Las guardias funcionaron como corresponde y no tuvimos ningún móvil fuera de servicio. Esto demuestra el compromiso del personal con su función,” afirmó.

Agradeció el apoyo del gobierno de la provincia y la intervención de los jefes en cada situación, lo que permitió resolver los problemas de manera favorable. “El personal penitenciario entendió que dejar de cumplir su función podría tener consecuencias graves. Supieron responder y cumplir con su función, lo que también fue entendido por la población penal, evitando conflictos internos,” señaló Mereles.
La directora subrayó la importancia del trabajo conjunto entre el personal y la población penal para mantener la seguridad y estabilidad en las unidades. “Fue un esfuerzo conjunto que debe ser destacado y reconocido. La población penal no tomó ventaja de la situación, lo que demuestra una comprensión y respeto mutuo,” concluyó.
El curso de ascenso marca un hito significativo en el desarrollo profesional del personal penitenciario de Misiones, fortaleciendo las capacidades y mejorando la gestión dentro de las unidades penitenciarias.
