Derribando mitos: qué es la menopausia y el climaterio y cuándo suceden

La Dra. María Eugenia Alsina, especialista en ginecología oncológica, ofrece una visión detallada sobre la menopausia, desmitificando este importante cambio en la vida de la mujer. La Dra. Alsina subraya la necesidad de hablar sobre la menopausia y el climaterio, especialmente en un contexto donde se abordan temas como el dolor menstrual y otras condiciones que afectan a las mujeres en su etapa reproductiva.

«La menopausia es el cese permanente de la menstruación debido a la pérdida de la actividad de los ovarios,» explica la Dra. Alsina. «Se diagnostica clínicamente después de un período de 12 meses sin menstruación.» Es importante destacar que no existe un análisis de laboratorio ni un examen de imagen que pueda diagnosticar la menopausia; es un diagnóstico retrospectivo basado en la ausencia de menstruación por un año completo.

La palabra «menopausia» proviene del latín y griego, significando el cese del ciclo mensual. Según explicó, desde los 30 años, los niveles hormonales de estrógeno, progesterona y testosterona comienzan a disminuir gradualmente, y esta reducción se acentúa alrededor de los 60 años. «Este cambio hormonal es responsable de muchos de los síntomas que las mujeres experimentan durante la menopausia y el climaterio,» añade Alsina.

El climaterio es el período que abarca tanto la perimenopausia (la fase previa a la menopausia) como la posmenopausia. Durante este tiempo, las mujeres pueden experimentar una serie de cambios físicos y emocionales. Los síntomas comunes incluyen sofocos, sudores nocturnos, cambios de humor, y alteraciones en el sueño. Estos cambios son una respuesta a la disminución de la producción hormonal de los ovarios.

«Biológicamente, la menopausia marca el final del ciclo reproductivo de la mujer,» señala la Dra. Alsina. «Es un fenómeno natural que también se observa en el reino animal. Después de la menopausia, las hembras de muchas especies también dejan de ser reproductivamente activas.»

Desmitificar la menopausia y educar a las mujeres sobre este proceso es fundamental. La Dra. Alsina insiste en la importancia de consultas ginecológicas regulares para abordar estos cambios y obtener orientación adecuada. «Es crucial que las mujeres comprendan que la menopausia no es una enfermedad, sino una etapa natural de la vida. Con el apoyo adecuado, se puede manejar los síntomas de manera efectiva y mantener una buena calidad de vida.»

Impacto biológico y social de la menopausia

Más allá de los cambios biológicos, la menopausia también trae consigo transformaciones físicas visibles. «Los cambios hormonales hacen que la piel se reseque y pueden causar alteraciones a nivel genital, lo que biológicamente podría disminuir la atracción hacia el macho,» explica Alsina. «Sin embargo, los seres humanos somos seres sociales y pensantes, y nuestra vida no se define solo por la capacidad reproductiva.»

La Dra. Alsina enfatiza que muchas mujeres no tienen el deseo de maternar y que existen diversas orientaciones sexuales y expresiones de género. «Es crucial entender que la vida de las personas con útero no termina con la etapa reproductiva. Hay muchas actividades y objetivos por alcanzar más allá de la fertilidad.»

La edad promedio de la menopausia es alrededor de los 50-51 años, aunque puede variar, dijo. «Existe la menopausia temprana, que ocurre antes de los 40 años y puede deberse a diversas causas, y la menopausia tardía, que se da después de los 55 años,» aclara Alsina. Estos casos deben ser evaluados y seguidos de cerca por un profesional de la salud.

Manejo de síntomas y calidad de vida

Aproximadamente el 70-80% de las mujeres experimentan síntomas durante la menopausia, y un 20% de ellas requieren tratamiento debido a la severidad de estos síntomas. «Es fundamental no normalizar ciertos cambios que pueden afectar la calidad de vida y la salud mental. Hay tratamientos disponibles que pueden mejorar significativamente estos síntomas,» afirma Alsina.

Conocer y comprender la menopausia es vital para poder manejarla de manera efectiva. «Las consultas ginecológicas regulares y la educación sobre estos cambios permiten a las mujeres abordar esta etapa con confianza y obtener el apoyo necesario,» concluye la Dra. Alsina.

La disminución de las hormonas femeninas durante la menopausia genera una variedad de signos y síntomas. «Algunos son inmediatos y a corto plazo, como los sofocos, cuya fisiopatología no se entiende completamente pero se sabe que la disminución de estrógenos afecta el sistema nervioso central, causando cambios en neurotransmisores y respuestas vasculares,» explica Alsina.

La especialista explicó que estos sofocos se caracterizan por una vasodilatación extrema y un aumento de la temperatura, afectando principalmente el tronco superior, el cuello y la cabeza, y pueden durar desde segundos hasta minutos, seguidos de sudoración y temblores.

«Los sofocos pueden ocurrir en cualquier momento del día y afectar la calidad de vida,» señala Alsina. «Pueden causar estrés, irritabilidad, insomnio y afectar la salud cardiovascular. No debemos naturalizar estos síntomas si afectan la vida cotidiana. Si el insomnio y la fatiga resultan en un bajo rendimiento durante el día, es vital buscar ayuda médica.»

Otros síntomas de la menopausia

Además de los sofocos, la menopausia puede causar alteraciones en el patrón de sueño, irritabilidad, cambios de humor, y una disminución del deseo sexual debido a la baja de estrógenos y testosterona. «Estos cambios pueden llevar a la depresión y la ansiedad,» añade Alsina. «Es importante consultar con profesionales de la salud mental si aparecen estos síntomas.»

Otro problema frecuente es la sequedad vaginal. «La falta de estrógenos reduce la producción de glucógeno en las células de la vagina y la vulva, lo que afecta la proliferación de lactobacilos,» explica Alsina. Estos lactobacilos son esenciales para mantener la lubricación vaginal y el grosor de las paredes vaginales y vulvares. Sin esta lubricación, las paredes se vuelven más delgadas y frágiles, lo que puede causar dolor durante las relaciones sexuales y aumentar la irritación por el pH ácido de la orina.

Riesgos a largo plazo

La disminución de estrógenos también tiene efectos a largo plazo, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares y osteoporosis. «Los estrógenos ayudan a mantener elevados los niveles de HDL, el colesterol bueno, y protegen contra la pérdida de masa ósea,» señala Alsina. Sin esta protección, las mujeres posmenopáusicas tienen un riesgo mayor de fracturas óseas y enfermedades cardiovasculares. Además, el deterioro cognitivo, incluyendo el riesgo de Alzheimer, también se asocia con la disminución de estrógenos.

«Es crucial abordar estos riesgos con un enfoque integral que incluya cambios en el estilo de vida y, cuando sea necesario, tratamiento médico,» concluye Alsina. «La menopausia es una etapa natural, pero con el apoyo adecuado, las mujeres pueden mantener una buena calidad de vida y seguir siendo activas y saludables.»

«Después de la menopausia, es crucial cuidar nuestra salud integralmente,» afirma la Dra. Alsina. «Además de los tratamientos hormonales que pueda indicar el ginecólogo, mejorar los hábitos de vida es fundamental.»

Hábitos de vida saludables

Dejar de Fumar
Uno de los consejos más importantes es dejar de fumar. «El cigarrillo es un agente inflamatorio que agrava los síntomas de la menopausia y aumenta los niveles de estrés,» señala Alsina. Dejar de fumar puede mejorar significativamente la calidad de vida y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y otros problemas de salud asociados.

Control Clínico Anual
La Dra. Alsina enfatiza la necesidad de realizar un control clínico anual además de las visitas al ginecólogo. Este control debe incluir:

Evaluación de la salud cardiovascular: Medición de la presión arterial y análisis de glucemia para detectar diabetes o resistencia a la insulina.

Control del colesterol: Monitoreo de los niveles de colesterol para prevenir complicaciones cardiovasculares.

«Las mujeres deben realizar estos controles regularmente para detectar y manejar cualquier problema de salud que pueda surgir o empeorar durante la menopausia,» añade Alsina.

Prevención de la Osteoporosis
La osteoporosis es una preocupación importante durante y después de la menopausia debido a la disminución de estrógenos. «Los estrógenos ayudan a mantener la densidad ósea,» explica Alsina. «Sin ellos, los huesos se vuelven más porosos y frágiles, aumentando el riesgo de fracturas.»

Densitometría Ósea
Para evaluar la salud ósea, se recomienda realizar una densitometría ósea. «Este estudio de imágenes con mínima radiación mide la densidad de los huesos y ayuda a detectar osteopenia o osteoporosis,» explica Alsina. «Según las guías, este estudio debe realizarse rutinariamente a partir de los 65 años o antes si hay factores de riesgo.»

Alimentación y Suplementación
La Dra. Alsina subraya la importancia de una dieta saludable y equilibrada. «La dieta del arcoíris, que incluye frutas y verduras de todos los colores, tiene un efecto antioxidante y es beneficiosa para la salud en general,» recomienda. Además, una dieta rica en calcio es esencial para mantener la salud ósea.

Suplementos de Vitamina D y Calcio
«Si es necesario, el médico puede recomendar suplementos de vitamina D y calcio,» añade Alsina. «Es importante no consumir estos suplementos sin indicación médica, ya que una sobredosis de vitamina D puede tener complicaciones graves.»

Otros Consejos de Salud
Ejercicio Regular
«El ejercicio regular es crucial,» enfatiza Alsina. «Ayuda a mantener la salud cardiovascular, fortalece los huesos y mejora el bienestar general. Se recomienda al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana.»

Manejo del Estrés
La Dra. Alsina también destaca la importancia del manejo del estrés. «Técnicas como la meditación, el yoga y la respiración profunda pueden ser muy efectivas para reducir el estrés y mejorar la calidad de vida.»

Cambios y beneficios de la menopausia

Aunque la menopausia trae consigo una serie de cambios hormonales y físicos, también presenta ciertos beneficios que pueden ser vistos de manera positiva. «Un aspecto positivo es la ausencia de menstruación,» comenta la Dra. Alsina. «Esto puede ser un alivio económico y práctico, ya que las mujeres ya no necesitan productos menstruales.»

Además, la menopausia elimina el riesgo de embarazo. «Si bien siempre se debe tener precaución con las infecciones de transmisión sexual, la preocupación por un embarazo no deseado desaparece,» explica Alsina. Aunque la posibilidad de embarazo entre los 47 y 51 años es baja (alrededor del 2%), no es inexistente, por lo que es importante utilizar métodos anticonceptivos hasta que se confirme la menopausia.

La perimenopausia y la anticoncepción

Durante la perimenopausia, las mujeres experimentan alteraciones en su ciclo menstrual. «Muchas pacientes reportan cambios en la regularidad y abundancia de su menstruación,» señala Alsina. «Es crucial que en esta etapa, que abarca aproximadamente de los 40 a los 50 años, se utilicen métodos anticonceptivos.»

Los métodos anticonceptivos hormonales son seguros para mujeres mayores de 40 años, siempre y cuando no sean fumadoras importantes (más de diez cigarrillos por día) y no tengan antecedentes de trombosis. «Estos métodos no solo proporcionan anticoncepción, sino que también ayudan a regular los síntomas vasomotores de la menopausia,» añade Alsina.

Consideraciones Étnicas y de Salud
La Dra. Alsina menciona que la incidencia de complicaciones como diabetes y enfermedades cardiovasculares puede variar según la etnia. Sin embargo, estos riesgos metabólicos y neurológicos asociados a la menopausia son universales para todas las mujeres. «Es importante que todas las mujeres, independientemente de su origen étnico, mantengan un control regular de su salud,» enfatiza Alsina.

Cualquier sangrado en esta etapa debe ser evaluado para descartar patologías malignas como el cáncer de endometrio o de cuello uterino. «Aunque muchas veces el sangrado puede ser benigno, siempre debe ser estudiado,» añade Alsina. «El papanicolau anual sigue siendo esencial, y en caso de sangrado, el médico determinará si es necesario realizar una ecografía, una biopsia, o una histeroscopia.»

Osteoporosis y Ejercicio
La prevención de la osteoporosis es otro punto clave en la salud postmenopáusica. «Es fundamental que las mujeres realicen ejercicios que involucren algún tipo de resistencia muscular,» dice Alsina. «Además de actividades aeróbicas como caminar o correr, se recomiendan ejercicios como yoga, pilates, y aquagym.»

Estos ejercicios no solo ayudan a mantener la masa ósea, sino que también fortalecen los músculos, reduciendo el riesgo de caídas y fracturas. «El sedentarismo nunca es bueno, especialmente en la menopausia,» subraya Alsina. «La actividad física regular es crucial para mantener la salud ósea y muscular.»

Estimulación Mental y Social
Además de la actividad física, mantener la mente activa es esencial. «No retraerse, mantener una vida social activa, y realizar ejercicios mentales como leer libros, hacer crucigramas, o cualquier actividad que estimule el cerebro, ayuda a disminuir el riesgo de Alzheimer y otros deterioros cognitivos,» explica Alsina. «Reducir el tiempo frente a las pantallas y fomentar actividades que ejerciten la mente también son importantes.»

Tratamiento Hormonal
La Dra. Alsina destaca la importancia de discutir el tratamiento hormonal con el ginecólogo. «Hay una ventana de tiempo en la cual el tratamiento hormonal puede ofrecer beneficios significativos,» señala. «Este tratamiento puede mejorar la salud cardiovascular, la masa ósea, y los síntomas menopáusicos como la sequedad vaginal y el deseo sexual.»

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