Jubilados | El oficialismo nacional logró frenar la sesión donde se pretendía aprobar una nueva fórmula de aumento salarial

Por 10 diputados, se cayó la sesión en la Cámara de Diputados en la que la oposición se aprestaba a debatir una nueva fórmula de ajuste a los haberes previsionales que contemple la inflación.

Llamados a último momento, cancelaciones de vuelo y una jugada de Martín Menem, presidente de la Cámara, le jugaron una mala pasada al bloque Hacemos Coalición Federal, que hasta hace un par de días daba por descontado que reuniría los números suficientes para poner en marcha la sesión. Iniciadas las expresiones en minoría, llegó a haber 126 diputados en el recinto, tres por debajo del quórum reglamentario.

Pasadas las 12.30, el tablero marcaba 119. El último en llegar fue Ricardo López Murphy, que recibió fuertes aplausos apenas ingresó al recinto.

Minutos después, Menem confirmaba lo que ya era un hecho: el quórum no estaba. Por lo que los diputados hicieron expresiones en minoría para poner dos temas sobre la mesa: la pérdida del poder adquisitivo de los jubilados y la violencia narco que vive Rosario. Unión por la Patria también reclamó por el Fonid.

Pese a la derrota, el bloque que conduce Miguel Ángel Pichetto quedó «conforme». Gracias a la convocatoria de la sesión, el oficialismo apuró la conformación de la comisión de Previsión, que se concretará esta misma tarde. Se trata del cuerpo de trabajo que debe abordar, junto con Presupuesto y Hacienda, la nueva fórmula previsional. Desde allí intentarán presionar para ponerle plazos al debate, para que llegue pronto al recinto.

Los bloques dialoguistas venían reclamándole a Menem que posponía el trámite, sin mayores explicaciones. Por eso llamaron a la sesión. Como el proyecto que impulsaban -que tenía como autores a la Coalición Cívica- no tenía dictamen, requería dos tercios de los votos para su aprobación, un número que jamás imaginaron conseguir.

El objetivo de Hacemos siempre fue el mismo: poner al oficialismo contra las cuerdas, para que impulsara el debate en comisión.

Y así lo lograron. La convocatoria a la conformación de esa comisión se concretó en la tarde de ayer, y fue uno de los factores que dificultó la sesión. Por caso, les dio los argumentos al grueso de la UCR que se debatía entre bajar o no. El grueso optó por no bajar. El argumento del titular de la bancada, Rodrigo de Loredo, era que el asunto debía tratarse primero en comisión.

Aún así, hubo cinco radicales, con Facundo Manes y Fernando Carbajal a la cabeza que dijeron presente.

El diputado de Hacemos Coalición Federal, Nicolás Massot, le dedicó un duro mensaje a Menem por demorar la conformación de las comisiones, a casi dos semanas de la inauguración del período de sesiones ordinarias, luego de mostrarse hiperactivo durante el verano.

«Hoy lo único que le pedimos es que trabaje de lunes a viernes», le dijo Massot a Menem, quien en enero se mostraba dispuesto a sesionar el fin de semana «si era necesario».

 

Ajuste de las jubilaciones por inflación: impactos en el poder adquisitivo de los jubilados

Nuevo informe de Nadin Argañaraz

Ajuste de las jubilaciones por inflación: si el Congreso aprueba que en abril se otorgue un aumento igual a la inflación de febrero, más un plus del 10% como compensación, los jubilados con la mínima van a terminar el año 2024 con una nueva pérdida real del 10%. Los jubilados fuera de la mínima perderían un 24% de su ingreso real respecto a 2023.

Dada una caída real del PIB del 4% durante 2024, el peso relativo de las jubilaciones podría bajar al menos 0,5 puntos porcentuales del PIB con ese esquema de movilidad.

Para que los jubilados con la mínima no pierdan otra vez en 2024, el plus por compensación debería ser del 25% en lugar del 10%. En este caso, el gasto público aumentaría al menos en 0,3 puntos porcentuales del PIB.

Si el gobierno otorga un incremento del 10% en abril, adicionalmente a la inflación de febrero, es decir un aumento del 24,5%, los jubilados con la mínima que cobran bono terminarán el año con una pérdida de poder adquisitivo del 10% respecto al año 2023, situación que puede apreciarse en el gráfico. En el caso de un jubilado que no cobre bono, la pérdida anual va a ser del 24%. Claramente, un plus del 10% no compensa la pérdida de los primeros 3 meses del año, siendo mucho peor la dinámica relativa del jubilado que no cobra bonos.

Si el Congreso de la Nación aprueba una reforma de ese tipo, el gasto público en jubilaciones en relación al PIB podría caer al menos en 0,4 puntos porcentuales del PIB en 2024. Es decir que pasaría de 7,3% del PIB en 2023 a como máximo 6,9% del PIB en 2024. El hecho de que las jubilaciones caigan en términos reales más que el PIB, es lo que hace que el ratio disminuya.

Una alternativa a discutir debería ser aquella que permita que los jubilados terminen el año con igual poder adquisitivo que en 2023. No que terminen mejor comparando diciembre contra diciembre, sino año contra año. Para que esto ocurra, dada la inflación proyectada para el resto del año, el gobierno debería dar un incremento del 25% en abril y también sumar la inflación de febrero, es decir un aumento del 41,5%, . Si esto sucediera, el jubilado con la mínima, incluido el bono, terminaría el año con un ingreso anual prácticamente igual al del año 2023, situación que puede apreciarse en el gráfico anterior. Aunque el jubilado sin bono terminaría el año con una pérdida del 16% respecto al año 2023. Es decir que muchos miles de jubilados terminarían con un séptimo año consecutivo de pérdida de poder adquisitivo.

Si el Congreso de la Nación aprueba una reforma de ese tipo, el gasto público en jubilaciones en relación al PIB podría aumentar en al menos 0,3 puntos porcentuales del PIB en 2024

Es imprescindible concretar una reforma de la seguridad social. En este momento urge que los jubilados no sigan perdiendo poder adquisitivo. Todos aquellos que aportaron durante toda su vida laboral deberían tener la tranquilidad de que su poder adquisitivo les permite acceder a una canasta de consumo digna. El objetivo saludable de alcanzar el equilibrio fiscal no puede lograrse a través de la licuación de haberes de los jubilados que aportaron toda su vida. Una parte central de las reformas debe estar relacionada con el objetivo de aumentar la base imponible y la recaudación de aportes y contribuciones, de manera tal de incrementar el financiamiento genuino de la seguridad social.


FUENTE: El Cronista.

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