La salud mental en la post pandemia | Los impactos psicológicos y la búsqueda del sentido de vida

La Licenciada Nora Fabro, egresada de la Universidad John Fitzgerald Kennedy en Buenos Aires, se refirió a las repercusiones psicológicas de la pandemia y la importancia de encontrar un sentido de vida tras la crisis global.

Fabro, quien ha vivido en varios países a lo largo de su vida, se encuentra actualmente en Posadas, dedicada a brindar apoyo a aquellos que buscan orientación en su consulta. Asimismo, abordó cómo la pandemia ha afectado profundamente a la humanidad, destacando la condición universal de enfrentar la posibilidad inminente de la muerte.

«Durante la pandemia, lo que más nos afectó a todos a nivel mundial fue la confrontación con la posibilidad de la muerte. Nos llevó a reacciones diversas, desde ataques de pánico hasta crisis de angustia y ansiedad», expresó Fabro. Señaló que la amenaza constante de la muerte generó un impacto psicológico profundo, llevando a la sociedad a cuestionar sus creencias y afrontar un dolor que aún persiste.

La Licenciada enfatizó que la guerra colectiva contra la COVID-19 dejó traumas similares, y algunos profesionales, incluyéndose a sí misma, se especializaron para ayudar a superar estas experiencias.

«Todos somos sobrevivientes, y es crucial trabajar para salir de ese espectro tan estrecho que deja la supervivencia y regresar al camino de la vida», destacó Fabro. Habló sobre la necesidad de replantearse la identidad y el propósito después de atravesar la muerte y el dolor a una escala global.

Fabro hizo un llamado a sus colegas para que aborden estas problemáticas desde una perspectiva comprensiva y diferente. Alertó sobre las consecuencias a largo plazo, incluidos los impactos en la salud mental de los niños y jóvenes, quienes pueden experimentar problemas asociados a la muerte y la falta de sentido de vida.

En sus reflexiones, la Licenciada Nora Fabro resaltó la importancia de escuchar desde un lugar diferente y brindar apoyo a aquellos que buscan recuperar el sentido de la vida después de enfrentarse a la realidad inminente de la muerte durante la pandemia.

En este sentido, destacó la evolución en los discursos que los pacientes traen a consulta, evidenciando un cambio significativo en las problemáticas abordadas. Antes de la pandemia, dijo que los temas estaban vinculados a las problemáticas culturales que venían trabajando desde la existencia del psicoanálisis. Sin embargo, post pandemia, el discurso ha experimentado una transformación, llevándolos a enfrentarse a nuevas formas de patologías.

«Tenemos que prepararnos, tenemos que ser abiertos, tenemos que ocuparnos de una nueva formación psicopatológica. Las patologías ya no son las mismas», enfatizó Fabro. Las preocupaciones actuales, según sus observaciones, están intrínsecamente relacionadas con la muerte, pero de una manera distinta a lo que solían ser. «La pandemia ha dejado una huella profunda en la psique de las personas, generando ansiedades y miedos antes no experimentados».

No obstante, Fabro sosuvo, «Mi desafío mayor es tener esta convicción de que se puede, que podemos sanar». Hizo hincapié en la importancia de la fe, no necesariamente vinculada a las religiones, sino a lo más profundo del ámbito espiritual. Considera que, cuando el alma humana está herida, es el espíritu humano el que proporciona la fuerza necesaria para afrontar y superar las adversidades.

Fabro insta a correr el velo que impide observar las nuevas realidades y a colaborar en la pérdida del miedo que la muerte ha dejado como secuela. La transformación de los deseos, los cambios en los objetivos y la incertidumbre sobre cómo continuar la vida post pandemia son desafíos que la psicología debe abordar con una nueva visión y enfoque.

«Tratamos de darles a todos los pacientes la posibilidad de que recuperen las pausas que tiene la vida», afirmó Fabro. Destacó la importancia de trabajar con una nueva perspectiva profesional, ofreciendo apoyo para superar los altibajos diarios y ayudar a recuperar la sensación de pausa y bienestar.

Finalmente, la Licenciada Nora Fabro reflexionó sobre aquellos que no creen en el dolor de los demás, o que catalogan a los que sufren bajo la nomina «generación de cristal». Ante quienes no comprenden el sufrimiento, ella reafirma la existencia constante para ofrecer apoyo a pesar de cualquier desacuerdo. Su postura está guiada por la compasión y la firme convicción de que la curación es posible incluso en los momentos más difíciles.

La importancia de los profesionales cualificados en salud mental

La Licenciada Nora Fabro hizo hincapié en la necesidad de ser cautelosos al abordar la salud mental, ya que, en la actualidad, han surgido numerosas personas que dicen trabajar en este campo sin haber recibido la formación adecuada. «Un consejo, asegúrese de que la persona ante quien nos vamos a abrir realmente esté preparada», advirtió Fabro.

En medio de la creciente conciencia y apertura de la sociedad hacia la búsqueda de ayuda en salud mental, Fabro destacó que lo inmediato no es la solución, es crucial aceptar el tiempo necesario para el proceso de sanación.

«Si aceptamos el proceso de sanación, vamos a buscar profesionales formados para que la salud mental esté coherentemente cuidada», enfatizó la Licenciada.

Fabro ilustró su punto con una analogía: «Podemos tener la mejor de las intenciones, pero si hay un incendio y yo no sé cómo hacerlo, no soy bombero, no voy a lograr mucho». Equiparó esta situación con la necesidad de profesionales cualificados para abordar disfunciones y trastornos emocionales.

La Licenciada subrayó la importancia de no solo tener amigos que nos escuchen, sino de acudir a profesionales de la salud mental capacitados. «Los profesionales de la salud tenemos que mantener esa coherencia. No pelearnos entre nosotros tampoco», indicó Fabro, reconociendo las disputas internas en el campo de la salud mental.

Por último, Fabro serefirió al papel que cumple el autoestima en nuestra salud mental y  destacó la importancia del espejo interno en nuestra búsqueda de equilibrio. Advirtió sobre la necesidad de ser selectivos «en los espejos que elegimos, ya que no todos reflejan nuestra verdad de manera positiva».

«El mejor espejo que podemos encontrar radica en nosotros mismos», enfatizó Fabro. Destacó la colaboración con profesionales cualificados que nos ayuden a descubrir nuestro propio espejo, basado en nuestra verdad única y auténtica.

Por último, Nora Fabro destacó el estigma que rodea a la salud mental y cómo esto puede obstaculizar la comprensión del dolor ajeno. Hizo un llamado a la compasión y la ayuda, instando a tierna una mano a quienes sufren ya desestigmatizar las expresiones de dolor. Enfatizó que ayudar implica acompañar y mostrar el camino desde el conocimiento y la autenticidad.

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