Día Internacional de la Enfermedad del Coats: qué es, cuáles son sus síntomas y cómo tratarla

Este jueves, se conmemora a nivel mundial el Día Internacional de la Enfermedad de Coats, también conocida como Síndrome de Retinitis Exudativa. Esta jornada tiene como objetivo sensibilizar a la sociedad sobre esta patología crónica que afecta a la visión y cuya raíz yace en una anomalía en el desarrollo de los vasos sanguíneos de la retina. Las consecuencias de esta afección pueden ser significativas, conduciendo a una pérdida importante de la capacidad visual en quienes la padecen. 

En el marco del Día Internacional de la Enfermedad de Coats, la Dra. Adriana Echeverría, brindó información esencial sobre esta afección poco frecuente pero significativa que afecta principalmente a niños en su etapa temprana.
En este sentido, explicó que la enfermedad de Coats se caracteriza por una anomalía en los vasos sanguíneos que irrigan la retina, lo que puede llevar a la pérdida de la agudeza visual y otras complicaciones visuales.

Asimismo, dijo que si bien esta enfermedad no es común, merece atención debido a su impacto en la visión de los niños. La patología se manifiesta mayormente en la primera infancia, con el pico de diagnóstico ocurriendo entre los cuatro y los diez años de edad. Generalmente, afecta más a los varones y suele presentarse de manera unilateral, es decir, en un solo ojo.

Uno de los síntomas clave es una disminución en la agudeza visual, que inicialmente puede ser leve, pero se intensifica a medida que la enfermedad progresa sin un diagnóstico y tratamiento adecuado. Los niños pueden manifestar dificultades para ver con uno de sus ojos, lo que a menudo alerta a los padres o tutores sobre la necesidad de buscar atención médica.

La experta subrayó la importancia de la detección temprana en los controles oftalmológicos regulares de los niños. A través de un examen de fondo de ojo, los oftalmólogos pueden observar la retina y sus estructuras internas en busca de signos de la enfermedad. Si se identifica una lesión en el fondo del ojo, es posible realizar un diagnóstico más preciso de la enfermedad de Coats.

La enfermedad de Coats se origina en una condición conocida como retinosis exudativa, en la cual un líquido comienza a filtrarse desde los vasos sanguíneos hacia la retina, mostrando edema y evolucionado especialmente la zona de la visión central. Este proceso puede tener consecuencias graves para la visión si no se aborda a tiempo.

En este Día Internacional de la Enfermedad de Coats, la Dra. Adriana Echeverría resalta la necesidad de concientizar sobre esta patología poco común pero significativa. Insta a los padres y cuidadores a estar atentos a cualquier cambio en la visión de sus hijos ya programar exámenes oftalmológicos regulares para detectar y tratar la enfermedad de Coats en sus etapas iniciales. La detección temprana puede marcar una diferencia crucial en la vida de los niños afectados, permitiéndoles recibir el tratamiento necesario para preservar su salud visual y su calidad de vida.

El impacto de la Enfermedad de Coats en la visión de los niños puede ser significativo si no se aborda a tiempo. Echeverría advierte que, si la enfermedad sigue su curso sin control, puede conducir a un desprendimiento de retina, un fenómeno que, en casos extremos, puede resultar en la pérdida total e irreversible de la visión en el ojo afectado.

La gravedad de la enfermedad varía según el estadio de desarrollo en el que se encuentre. Para tratarla, los médicos especialistas en retina intervienen según el grado de afectación. Por ejemplo, si la enfermedad está en sus etapas iniciales y se observan pequeños exudados (líquido que sale de los vasos sanguíneos hacia la retina), se puede realizar un procedimiento llamado fotocoagulación con láser. Esta tecnica consiste en sellar los vasos sanguineos que estan filtrando el liquido para prevenir futuras perdidas.

Sin embargo, en los casos más avanzados, donde se presenta un desprendimiento considerable de la retina, es necesaria la cirugía de desprendimiento de retina para tratar eficazmente la afección y preservar la visión.

La situación en el contexto nacional presenta desafíos, como la falta de estadísticas precisas sobre la incidencia de la enfermedad en el país. Echeverría, explicó que se basa en datos de estudios científicos internacionales para entender la frecuencia de la enfermedad, que se estima afecta a alrededor de uno en un millón de personas en Estados Unidos. No obstante, la situación en Argentina es menos clara.

La clave para enfrentar este desafío, según la profesional, es la concientización y la preparación. Dado que la detección temprana es fundamental para el tratamiento, los médicos, padres y cuidadores deben estar alerta a cualquier cambio en la visión de los niños y someterlos a exámenes oftalmológicos periódicos.

La experta subrayó que el diagnóstico diferencial es esencial, especialmente en el caso de enfermedades oculares raras como el retinoblastoma, un tumor maligno que también puede ser descubierto durante los controles oftalmológicos.

Por este motivo, la médica enfatizó la importancia de los controles oftalmológicos regulares en los primeros años de vida. A través de la Sociedad Argentina de Oftalmología Infantil (SADAIC), se promueve la realización de exámenes de fondo de ojo en recién nacidos y niños a partir de los 12 meses. Estos controles permiten identificar malformaciones, tumores, cataratas congénitas y otros problemas visuales en etapas tempranas.

Los controles oftalmológicos también son esenciales para evaluar la salud visual general de los niños y detectar condiciones como el estrabismo. A medida que los niños crecen, se recomienda realizar exámenes anuales hasta el ingreso escolar, ya que el desarrollo visual se completa hasta los seis años de edad. Corregir cualquier problema visual durante este período puede tener un impacto positivo en la calidad de vida y el bienestar de los niños en el futuro.

El desprendimiento de retina: causas y consideraciones cruciales

Se trata de una condición ocular seria que puede tener diversas causas y consecuencias. La experta destaca la importancia de comprender las distintas situaciones que pueden llevar a un desprendimiento de retina y la necesidad de un enfoque preventivo y de atención médica.

Según Echeverría, existen diversas causas detrás de los desprendimientos de retina. Algunos desprendimientos están relacionados con traumas o golpes contundentes en el ojo, como puede suceder durante un juego de tenis o una pelea. Estos eventos pueden causar daño al globo ocular y resultar en un desprendimiento de retina.

Sin embargo, los pacientes con miopía alta, es decir, una graduación visual negativa de -15 o -20, pueden estar en mayor riesgo de sufrir desprendimientos de retina. Esto se debe a que los ojos con miopía alta son más largos de lo normal, lo que aumenta la predisposición de la retina a desprenderse. Estos casos requieren un monitoreo más frecuente para detectar posibles cambios y prevenir complicaciones.

En cuanto a este diagnóstico, Echeverría destaca que no todos los desprendimientos de retina tienen un pronóstico negativo. El éxito del tratamiento dependen del tipo de desprendimiento y su ubicación. Los desprendimientos incipientes o pequeños pueden abordarse a través de procedimientos como la fotocoagulación con láser, que busca evitar que la retina se despegue por completo. Esto resalta la importancia de los controles oftalmológicos regulares, donde los especialistas pueden detectar problemas en etapas tempranas y tomar medidas preventivas.

El impacto de las pantallas 

El impacto de la exposición a pantallas, es una preocupación que ha cobrado relevancia, especialmente durante la pandemia. La Dra. Echeverría menciona que existen estudios y bibliografía que exploran la relación entre la exposición a pantallas y un posible aumento en la miopía en los niños. Esta observación subraya la importancia de abordar el tiempo de pantalla y fomentar prácticas saludables para mantener la salud ocular en la era digital.

Cuidando la visión en la era digital: recomendaciones cruciales

En un mundo cada vez más inmerso en la tecnología, la Dra. Adriana Echeverría hace hincapié en la importancia de mantener un equilibrio saludable entre la vida digital y la salud ocular, especialmente en lo que respeta al uso de pantallas.

Una de las recomendaciones más destacadas es limitar el uso de pantallas de visión cercana, como teléfonos y tabletas, especialmente en los niños. La profesional explicó que hasta los dos años de edad, se recomienda evitar completamente el uso de pantallas. A partir de entonces, se sugiere limitar el tiempo frente a las pantallas a alrededor de media hora o 40 minutos, aunque esta recomendación puede variar según la familia.

La experta subraya que, aunque los médicos pueden brindar pautas, la decisión final recae en las familias. Sin embargo, destaca que reducir el tiempo frente a las pantallas en la infancia puede tener un impacto significativo en la salud visual a largo plazo. La visión cercana constante, especialmente en dispositivos electrónicos, puede contribuir al aumento de la miopía en los niños, progresado su desarrollo visual en crecimiento.

No obstante, Echeverría recuerda que la exposición a pantallas implica un mayor enfoque visual cercano, lo que puede tener consecuencias negativas para los ojos en desarrollo. El síndrome de ojo seco es un ejemplo común de un problema que puede surgir debido a la exposición prolongada a pantallas. A medida que los ojos parpadean menos mientras se enfocan en las pantallas, aumenta la secuencia ocular y la incomodidad.

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