Tres años después del parate de actividades causadas por la pandemia, la balsa Don Morel, que une la de Corpus y el municipio Bella Vista de Paraguay , ha regresado a funcionar alivianando el colapso que experimenta el puente que une Encarnación y Posadas. Hernán Morel Arce, propietario de la embarcación, quien expuso las particularidades de este medio de transporte.
Hernan Morel Arce – FM Santa María de las Misiones
Hernán Morel Arce, propietario de la balsa Don More,recordó que «hace 3 años, después de la pandemia, empezamos a trabajar otra vez». Según Morel, la demanda que hoy experimenta el servicio de balsa se ha triplicado debido a que es una buena alternativa a la congestión vehicular en el puente.
El servicio se ofrece tanto a paraguayos como a argentinos, aunque Morel indicó que son estos últimos quienes más utilizan la balsa. Con el beneficio de acercar a los viajeros a las ruinas míticas de Trinidad y San Ignacio, la balsa brinda un cruce transversal muy utilizado.
Los horarios de la balsa varían de lunes a viernes: «Trabajamos desde el lunes a viernes, de 8 a 11 es el último cruce de Paraguay y a las 12 es en Argentina». En la tarde, el servicio se retoma desde las 14 hasta las 17, hora Argentina, en un esquema de trabajo continuado.
Morel señaló que la alternativa de extender el horario es difícil porque ya se acordó un horario de trabajo con migraciones Argentina. “Trabajar los fines de semana es difícil debido a los costos pero próximamente el servicio funcionará los sábados pero los domingos no” agregó.
El costo de cruzar en la balsa es de 50.000 guaraníes para vehículos pequeños, 60.000 guaraníes para camiones, y en pesos argentinos es de $1.000 por personas y $1500 los vehículos. La balsa tiene capacidad para 10 vehículos y puede transportar incluso vehículos de gran porte como camiones y casas rodantes. ”El cruce es muy rápido, solamente dura 5 minutos” destacó.
Sobre el tiempo de espera para cruzar, Morel aseguró que «lo máximos que pueden esperar es media hora la gente». Además, resaltó que “mientras aguardan, los clientes pueden disfrutar de agua fría, baños, sombra y una vista privilegiada que no se ofrece en el puente” concluyó el propietario de la balsa Don Morel.








